El cambio de hora de 2026 llega la madrugada del 24 al 25 de octubre. Los relojes se atrasan una hora, entra el horario de invierno y, según el Gobierno, este podría ser el último.
Vamos al grano: esa noche el reloj retrocede sesenta minutos. Si estás despierto, lo ves en directo; si duermes, te levantas con una hora extra de descanso. El ajuste se hace en la madrugada del sábado al domingo.
El horario de invierno se queda con nosotros hasta la próxima primavera, cuando toque volver a adelantar las agujas. Es el ritmo de siempre, ese que ahora está en el aire.
Qué cambia la madrugada del 24 al 25 de octubre
A efectos prácticos, la noche del sábado dura una hora más. Quien salga de fiesta lo nota; quien madrugue para abrir el bar, también. Y el lunes siguiente, más de uno saldrá del trabajo con la luz ya cayendo.
Ojo, con la rutina, que no es lo mismo para todos. Quien entre a trabajar a las siete lo agradecerá: amanecerá con más luz. Quien salga a las ocho de la tarde, en cambio, se comerá el trayecto de vuelta a oscuras.
Toca revisar todos los relojes que no se actualizan solos. El móvil y el ordenador cambian la hora por su cuenta; el microondas, el del coche y el despertador de toda la vida, no. Diez minutos, y asunto resuelto.
El Gobierno puede señalar este cambio como el último, pero mientras no haya un acuerdo europeo, el ritual se repite.
Por qué el Gobierno quiere acabar con el cambio
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llevó la propuesta al Consejo Europeo (la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea). Su idea: acabar con el cambio de hora estacional. Su argumento, en sus propias palabras: que 'ya no tiene sentido'.

Sánchez sumó dos razones más. La primera, que el cambio apenas ayuda a ahorrar energía. La segunda, que tiene 'un impacto negativo' en la salud y en la vida de la gente.
El Ejecutivo sostiene que el ahorro energético que se le atribuye a mover las manecillas dos veces al año es hoy mínimo, y que el peaje lo paga el cuerpo. Ahí está el núcleo del debate: menos factura y más salud, o mantener la tradición.
Qué falta para que este sea de verdad el último
Aquí está la letra pequeña. Que el Gobierno señale este cambio como el último no significa que lo sea por decreto. Sánchez lo planteó en el Consejo Europeo precisamente porque la cuestión no se decide solo en Madrid.
Para que no haya más cambios hace falta un acuerdo a nivel europeo. Mientras ese acuerdo no llegue, el ritual se mantiene. Y el Ejecutivo lo sabe: por eso ha puesto el foco en la salud y en el ahorro, los dos argumentos que mejor se venden entre los socios.
Y una cosa más: aunque España dejara de cambiar la hora, el debate sobre cuál se queda seguiría abierto. No es lo mismo fijar el horario actual que quedarnos con el de la próxima primavera.
En tu mano queda poco: ajustar los relojes y prepararte para lo que a casi todos nos pasa, que el cuerpo tarda unos días en acostumbrarse al nuevo horario de luz. Si el cambio desaparece algún día, será por decisión de los gobiernos, no por la tuya.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Los relojes se atrasan una hora la madrugada del 24 al 25 de octubre y entra el horario de invierno.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todo el mundo, sobre todo a quien madruga y a quien nota el cuerpo con cada cambio de luz.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Ajusta los relojes que no se actualizan solos y dale unos días al cuerpo para adaptarse.



