Cambiar la toalla de baño cada 4 o 5 usos: el consejo del médico David Callejo contra las bacterias

El anestesista avisa de que la toalla húmeda acumula más microorganismos que el inodoro. Estos son sus cuatro trucos para secarla, lavarla a 60 grados y frenar las infecciones de piel.

Reconócelo, a ti también te parecía que cambiar la toalla una vez a la semana era suficiente. Pues no, y lo dice un médico.

El médico anestesista David Callejo, conocido por su faceta de divulgador en su perfil de Instagram, lo acaba de dejar muy claro: la toalla con la que te secas tiene más bacterias que tu inodoro. La frase es suya y ha hecho que medio Instagram se lleve las manos a la cabeza.

Tú sales limpito de la ducha, pero dejas la toalla húmeda, calentita y llena de células muertas. Acabas de montar un resort de lujo para microbios. Y no son inofensivos: según Callejo, ahí viven desde estafilococos que pueden causarte infecciones en la piel hasta E. coli, las bacterias de tus heces.

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Secarte de nuevo con esa toalla puede provocar desde un brote de acné, conjuntivitis, o infecciones de la piel hasta una diarrea o una infección de orina. Y no hace falta frotarse con la del gimnasio: la de casa también cuenta.

La buena noticia es que no necesitas tirar la toalla (nunca mejor dicho) ni comprar desinfectantes raros. Solo hace falta cambiar cuatro hábitos.

Tu toalla es un crucero para bacterias

La clave está en la humedad. Una toalla mojada y un baño cerrado forman el caldo de cultivo perfecto, y si tiras de la cadena sin bajar la tapa, los aerosoles de bacterias y excrementos acaban posándose en ella.

Una toalla húmeda y llena de células muertas es exactamente lo que piden a gritos los microbios para multiplicarse.

Los cuatro trucos del doctor Callejo contra la colonia de bichos

Vamos a lo práctico. Estos son los consejos que ha compartido el anestesista:

  • Estira bien la toalla al terminar de usarla, en un sitio ventilado, y evita dejarla hecha una bola detrás de la puerta.
  • Baja la tapa del váter antes de tirar de la cadena para que los aerosoles no acaben en la toalla.
  • Lava las toallas a 60 grados como mínimo; si puedes, sécalas en secadora o al sol.
  • Cambia la toalla cada 4 o 5 usos, no una vez a la semana.

El detalle de la lavadora es el que más duele: casi todos ponemos la colada a 30 grados, pero con las toallas hay que subir a 60. A menos temperatura, solo les das un baño relajante a las bacterias.

¿Y merece la pena cambiar la toalla cada tres días o es paranoia de redes?

Yo era el primero que aguantaba la toalla hasta que olía rara. Después de escuchar a un médico decir que tiene más bacterias que el inodoro, se me quitaron las ganas. No hablamos de comprar productos milagrosos: solo de secar bien, lavar a 60 grados y usar una toalla limpia como mucho cada 4 o 5 usos.

También hay que ser honestos: en baños ventilados y con toallas finas el riesgo baja, pero no desaparece. La humedad no se toma vacaciones.

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Así que ya sabes: después de cada ducha, estructura bien la toalla y piensa en el resort de microbios que quieres evitar.

🧠 Para soltarlo en la cena

Tu toalla de baño cría más bacterias que el inodoro.