La tercera noche de acampada por la vivienda en Sol: el Sindicato de Inquilinas se queda aunque salga el decreto

La acampada cumple tres noches en la Puerta del Sol mientras Urbagestión y el entorno de Maricarmen negocian con la EMVS como mediadora. Miles de personas se concentraron en Barcelona ante la visita de Pedro Sánchez para exigir el decreto sin 'migajas'.

La acampada por la vivienda en Sol afronta este lunes su tercera noche. El Sindicato de Inquilinas avisa ya de que no piensa levantarla ni aunque el Gobierno apruebe el decreto que reclaman los colectivos de inquilinos.

El campamento está instalado en la Puerta del Sol desde el sábado y su continuidad no depende de lo que salga de las mesas de negociación. 'Esto va más allá de Maricarmen', ha trasladado a los medios la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Carolina Vilariño, a su llegada a la reunión de este lunes. 'El Real Decreto es el primer paso, los contratos indefinidos son fundamentales', ha añadido.

La norma que piden es un real decreto, una figura que el Gobierno aprueba sin votación en el Congreso. Vilariño completó su mensaje con una idea que repiten las organizaciones de inquilinos: 'Necesitamos estabilidad en la vivienda para que no haya ninguna Maricarmen más'.

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Qué se negocia en la reunión de la EMVS Madrid

La cita se celebra en la sede de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), con profesionales de este organismo ejerciendo de mediadores. En la mesa se sientan representantes de Maricarmen, la mujer octogenaria desahuciada esta semana de su casa del distrito de Retiro, y de Urbagestión, la empresa propietaria de esa vivienda.

Maricarmen había vivido 71 años en ese inmueble. Su nombre ha acabado bautizando el decreto que reclaman los inquilinos y ha llevado su caso al centro del debate sobre la vivienda. El campamento se instaló en el centro de Madrid el sábado y ya suma tres noches.

Por qué el decreto no desmoviliza a los inquilinos

La presión no se queda en Madrid. Miles de personas se concentraron en Barcelona coincidiendo con la visita de Pedro Sánchez para pedirle que apruebe el conocido como decreto Maricarmen y para rechazar que llegue 'sin migajas'.

La acampada de Sol y la concentración de Barcelona comparten un mensaje: el decreto es el principio, no el final.

Para el Sindicato de Inquilinas, la norma es el punto de partida, no la meta. La organización sostiene que sin contratos indefinidos no hay estabilidad posible y que el objetivo es que ninguna familia vuelva a vivir una situación como la de Maricarmen. Por eso el campamento seguirá en pie aunque la reunión de este lunes acabe en acuerdo.

El precedente: cuando la calle condiciona el calendario

No es la primera vez que las protestas por el alquiler presionan sobre una norma en tramitación. La Ley de Vivienda aprobada en 2023, la última gran norma estatal en la materia, llegó después de años de movilizaciones de colectivos de inquilinos en las principales ciudades. Desde entonces, esos mismos colectivos sostienen que los precios no han bajado y que la protección frente a los desahucios no cubre todos los casos.

El debate sigue abierto y con dos lecturas claras. Quien defiende una mayor intervención pública argumenta que los topes al alquiler y la protección de los hogares vulnerables son la vía para frenar los desalojos. Quien rechaza esa vía sostiene que limitar los precios reduce la oferta disponible y acaba encareciendo el alquiler. El caso de Maricarmen ha devuelto ese pulso al centro de la agenda política.

Lo que ocurra en los próximos días depende de dos factores: el contenido final del decreto y la capacidad del Sindicato de Inquilinas de sostener la acampada en el centro de Madrid. De momento, el campamento de Sol no tiene fecha de salida y la concentración de Barcelona anticipa que el asunto seguirá en la calle.

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📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Sindicato de Inquilinas mantiene desde el sábado una acampada en la Puerta del Sol y miles de personas se concentraron en Barcelona para exigir el decreto Maricarmen.
  • Por qué te importa: El decreto todavía no está aprobado y los colectivos de inquilinos exigen contratos indefinidos y estabilidad frente a los desahucios.
  • A quién afecta: A las personas que viven de alquiler y a los colectivos que sostienen el pulso por la vivienda en Madrid y en Barcelona.
  • Hacia dónde vamos: La reunión entre Urbagestión y el entorno de Maricarmen sigue este lunes, mientras la acampada continuará aunque haya acuerdo.