65 muertes laborales por calor en junio: USO denuncia falta de prevención en la ola de calor

Junio, con la ola de calor más severa jamás registrada, suma 65 fallecidos en el entorno laboral. USO exige un registro específico de accidentes por calor y medidas automáticas de paralización.

Con la ola de calor más brutal jamás registrada en un mes de junio, el número de muertes en el trabajo apenas se movió. El sindicato USO acaba de hacer públicos los datos de siniestralidad laboral de junio de 2026 y la cifra es demoledora: 65 personas fallecieron por accidente laboral en plena emergencia térmica. La denuncia de fondo es aún más dura: el sistema de prevención ni siquiera puede saber cuántas de esas muertes están directamente relacionadas con el calor, porque la estadística oficial no lo contempla.

Un mes de calor extremo sin rastro en la siniestralidad

Junio de 2026 batió todos los récords de altas temperaturas. La AEMET activó alerta roja en el interior del País Vasco y naranja en otras diez comunidades entre el 21 y el 24, con máximas de hasta 44 grados. Los días 22 y 23 fueron los más cálidos registrados en un mes de junio en España desde al menos 1950. Y, sin embargo, los 65 fallecimientos por accidente laboral de ese mes son casi idénticos a los 66 de junio de 2025.

El problema, denuncia USO, es que la Estadística de Accidentes de Trabajo no tiene una categoría para la muerte por calor. Dentro de esos 65 fallecimientos, 51 ocurrieron durante la jornada laboral y 14 en el trayecto de ida o vuelta al trabajo —lo que se conoce como accidente in itínere (en los desplazamientos al trabajo)—. Los infartos y derrames cerebrales, la forma más habitual de morir por estrés térmico (cuando el cuerpo no logra enfriarse en ambientes calurosos), sumaron 19 casos, más de un tercio. Las lesiones múltiples, que a menudo se asocian a atrapamientos o accidentes graves durante trabajos bajo un calor insoportable, fueron la primera causa con 26.

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La construcción volvió a ser el sector más castigado, con 14 muertes en jornada solo en junio y 85 en lo que va de año. Le siguen el transporte, el almacenamiento (6 muertes en junio) y la agricultura, donde trabajar a la intemperie es la norma.

¿Qué dice la ley? Obligaciones en papel, muertes en la realidad

La normativa existe. Desde 2023, un real decreto-ley obliga a las empresas a adaptar las condiciones de trabajo cuando la AEMET activa avisos naranjas o rojos. Y en 2024 se añadió un permiso climático retribuido de hasta cuatro días como último recurso. Pero con media España en alerta por calor extremo, la actividad no se paró. La reforma de la Ley de Prevención que por fin menciona el cambio climático sigue dejando la decisión de paralizar el trabajo en manos de la empresa, no de la autoridad laboral.

El norte, menos habituado a estas temperaturas, sufrió un repunte en en los accidentes mortales: Navarra pasó de 5 fallecidos acumulados hasta mayo a 10 en junio, cinco muertes en un solo mes. A esa desprotección se suma, además, la invisibilidad de las mujeres en los trayectos in itínere: fueron mayoría (4.331 de los 8.153 accidentes con baja de junio).

ola de calor trabajo

Las exigencias de USO: que el calor no mate sin que nadie lo apunte

El sindicato insiste en que mientras no haya un registro específico de accidentes por calor, las muertes ligadas a las temperaturas extremas seguirán ocultas. USO pide que el sistema sanitario de vigilancia de la mortalidad diaria (MoMo del Instituto de Salud Carlos III) cruce sus datos con la estadística laboral para que las muertes térmicas de trabajadores dejen de ser invisibles.

El mes con la ola de calor más extrema de la serie histórica no deja ningún rastro visible en la estadística de siniestralidad laboral porque no hay una categoría que registre la muerte por calor.

Entre sus reivindicaciones destacan la paralización automática de los trabajos al aire libre cuando la AEMET emita un aviso naranja o rojo, el reconocimiento de las patologías por calor como contingencia profesional y la publicación ágil de los datos. También urgen a evaluar el riesgo por género y edad, y a reforzar la Inspección de Trabajo más allá del simple envío de avisos a las empresas.

Junio de 2026, con casi 1.000 muertes atribuidas al calor por el sistema sanitario, debería haber encendido todas las alarmas. Que la cifra de fallecidos en el trabajo se mantenga sin cambios no es una buena noticia: es la prueba de que el sistema no está midiendo ni previniendo lo que de verdad está ocurriendo.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 🌍 ¿Qué ha cambiado? La siniestralidad laboral en junio no bajó pese a la ola de calor más severa de la historia.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A trabajadores de la construcción, agricultura, transporte y hostelería, con un repunte especialmente peligroso en comunidades del norte.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Exigir a tu empresa que aplique las medidas de prevención térmica y, si eres representante sindical, pedir la paralización cuando haya avisos naranjas o rojos.