Alguien tenía que hacerlo, y ha sido Laureano Oubiña. El excontrabandista más célebre de Galicia ha decidido que su vida da para un tour de lo más pintoresco: una ruta turística por las Rías Baixas donde él mismo contará, en primera persona, cómo fue aquello del narcotráfico en los 80 y 90.
La propuesta, bautizada como “Ruta del Narcotráfico”, saldrá del puerto de O Grove el próximo 29 de agosto a primera hora. Durante toda la jornada, los pasajeros navegarán por Carril, Rianxo, la desembocadura del Ulla, Ribeira o San Vicente do Mar mientras Oubiña desgrana anécdotas de sus años como contrabandista de tabaco y hachís.
“Todo el mundo puede preguntarme lo que quiera, que le voy a contestar también yo lo que quiera”, bromea el exnarco en su vídeo promocional. La gran baza, insisten los organizadores, es escuchar una historia jamás contada en primera persona.
Un barco, un exnarco y 189 euros por pasajero
El narcotour no es precisamente barato. La tarifa para adultos cuesta 189 euros, con todas las comidas y bebidas incluidas —hay parada en Ons para almorzar y aperitivos a bordo—. Los niños pagan 25 euros (sin comida) y los adolescentes entre 11 y 17 años, 94,5 euros. Si te sobra la pasta, hay un bono extra de 500 euros que te da acceso a una cena mano a mano con Oubiña.
El cupo mínimo se cubrió en cuestión de días, pero que el barco esté lleno no significa que la ruta pueda celebrarse. La Xunta de Galicia ha abierto un expediente sancionador al excontrabandista porque, según interpreta, lo que propone reúne “las características propias de un paquete turístico” y, por tanto, solo puede organizarlo una agencia autorizada. Como no consta ninguna, el Ejecutivo autonómico ha frenado el invento.
Oubiña se ha pasado meses preparando el viaje y la Xunta se lo ataja con un párrafo de la Ley de Turismo.
La Xunta frena el narcotour: sin licencia no hay ruta
El razonamiento gallego es tan burocrático como difícil de rebatir: cualquiera que venda un billete con transporte, guía, comida y alojamiento (o similar) está comercializando un paquete turístico, y eso exige un registro de agencia de viajes que aquí brilla por su ausencia. La ruta no tiene permiso y, a día de hoy, no puede zarpar.
El debate se ha reabierto rápido. Mientras unos ven la ocurrencia como un episodio de turismo negro más —en Medellín llevan años explotando la figura de Pablo Escobar con tour incluido—, otros acusan a Oubiña de blanquear su pasado y banalizar una lacra que dejó cientos de muertos en Galicia.
¿Turismo negro o chiste de mal gusto?
Yo creo que la polémica está justificada. La Ruta del Narcotráfico puede tener un punto macabro, pero no deja de ser el mismo morbo que todos hemos sentido alguna vez al ver una docuserie de Fariña o al engancharnos a los relatos de los antiguos capos. La diferencia es que aquí el narrador no es un periodista ni un actor, es el protagonista real, y eso incomoda.
Lo que quizás le ha faltado a Oubiña es un poco de cintura. Si hubiese montado la ruta como una asociación cultural o un tour histórico, igual la Xunta miraba para otro lado. Pero empaquetarlo como negocio sin licencia es pedir a gritos un toque de atención administrativo.
El excontrabandista asegura que seguirá adelante mientras resuelve el papeleo. Habrá que ver si en septiembre las Rías Baixas reciben a un barco lleno de turistas con morbo o si la Ruta del Narcotráfico se queda en otro capítulo más de su larga crónica judicial.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Laureano Oubiña ha organizado una ruta turística del narcotráfico por las Rías Baixas con él como guía.
- 🔥 ¿Por qué importa? La Xunta ha frenado el tour por carecer de licencia de agencia de viajes, y el debate sobre la banalización del pasado criminal ha saltado.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? De momento es puro entretenimiento morboso, pero podría sentar precedente para otros tours similares.



