Las garrapatas en perros no son solo cosa del campo. Los veterinarios de Toledo alertan de cinco fallos que disparan las picaduras en verano.
Los cinco fallos que ven en sus consultas
El Colegio de Veterinarios de Toledo ha repasado los despistes más habituales que llevan a bajar la guardia precisamente cuando los mosquitos, las garrapatas y los flebótomos están más activos. Estos son los cinco puntos que conviene revisar.
1. Pensar que el mayor riesgo de picadura es por la noche. Muchas especies de mosquitos tienen actividad diurna y las garrapatas pueden estar activas durante horas en zonas de vegetación, sin importar si es de día o de noche.
2. Olvidar el agua estancada en casa. Platos de macetas, cubos, bebederos y canalones donde se acumula agua pueden convertirse en criaderos de mosquitos si no se vacían con frecuencia.
3. Interrumpir el tratamiento antiparasitario en verano. Collares, pipetas o comprimidos deben mantenerse de forma continuada. Suspender la protección justo cuando hay más insectos abre la puerta a enfermedades como la leishmaniasis.
4. Retirar el collar porque el perro se baña mucho o por el calor. Hay opciones adaptadas a cada caso. Lo importante es consultar al veterinario antes de modificar cualquier pauta.
La mayoría de las enfermedades transmitidas por vectores se evitan con prevención. Un solo descuido en verano puede bastar para que el riesgo se dispare.
5. Creer que un animal que vive dentro de casa no necesita protección. Los insectos pueden entrar en la vivienda, así que la prevención se recomienda incluso para mascotas que apenas salen.
La protección antiparasitaria, con el veterinario como aliado
Mantener al día la desparasitación no es negociable en verano. Los veterinarios recuerdan que existen collares antiparasitarios de larga duración, como los que combinan imidacloprid y flumetrina, capaces de proteger durante hasta ocho meses frente a pulgas, garrapatas y flebótomos. Eso sí, cualquier cambio en el tratamiento debe contar con el visto bueno del profesional que conoce a tu animal. Ante cualquier síntoma o duda, lo más seguro es acudir a tu clínica veterinaria; cada perro es distinto y lo que vale para uno puede no ser adecuado para otro.

La constancia es la clave. Interrumpir las pipetas o quitar el collar en julio porque al perro le molesta es uno de los errores que más complicaciones genera. La leishmaniasis, transmitida por el flebotomo, puede tener consecuencias graves si no se previene, y el riesgo de contagio se multiplica en los meses cálidos.
Prevenir es proteger a toda la familia
Muchas de las enfermedades que transmiten estos vectores no solo afectan a perros y gatos; algunas, como la leishmaniasis, son zoonosis que pueden contagiar a personas. Por eso, el Colegio de Veterinarios de Toledo insiste en que la prevención antiparasitaria es un compromiso de salud pública. Diego Salgado, vocal de la Sección Técnica, lo resume así: 'la mayoría de las enfermedades vectoriales pueden prevenirse si se mantiene al día la protección antiparasitaria, se eliminan posibles focos de cría de mosquitos y se acude al veterinario ante cualquier sospecha. Son medidas muy sencillas, pero básicas para proteger la salud de los animales y también la de toda la familia'. La idea de que un perro que apenas sale está a salvo es uno de los mitos más peligrosos: un mosquito puede colarse por la ventana y basta una picadura para transmitir el parásito.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: El verano es la época de máximo riesgo de picaduras de garrapatas, mosquitos y flebótomos. Conocer los errores más comunes ayuda a proteger a tu mascota de enfermedades graves.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Mantén al día la desparasitación, revisa el agua estancada y consulta siempre al veterinario antes de interrumpir o cambiar el collar antiparasitario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: La prevención no termina con el verano; muchas especies de vectores siguen activas en otoño. Programa una revisión veterinaria al final de la temporada.



