Mourinho terminó el derbi madrileño con una hoja en la mano y una reclamación muy concreta. El entrenador del Real Madrid señaló dos acciones de la primera parte que, en su opinión, debieron terminar con la expulsión de jugadores del Atlético de Madrid. El encuentro terminó con triunfo rojiblanco por 2-1 y estuvo marcado por la polémica alrededor de las decisiones de Ortiz Arias y del VAR, dirigido por Trujillo Suárez.
El técnico portugués llegó a la sala de prensa dispuesto a explicar su interpretación de lo sucedido. Sobre la mesa colocó dos imágenes correspondientes a las entradas de Cuti Romero sobre Jude Bellingham y de Kang-in Lee sobre Fede Valverde. Para Mourinho, ambas acciones tenían una consecuencia clara y el partido habría sido muy diferente si se hubieran producido las expulsiones que reclamaba.
La derrota dejó además al Real Madrid jugando con diez desde el inicio de la segunda parte por la expulsión de Dean Huijsen, después de un penalti sobre Giuliano. El Atlético aprovechó la superioridad numérica y terminó imponiéndose por 2-1.
Mourinho centra su rueda de prensa en las dos posibles rojas

Mourinho comenzó su comparecencia mostrando directamente las fotografías de las dos acciones que consideraba determinantes. El entrenador madridista sostuvo que la historia del partido podía resumirse en esas jugadas y explicó qué habría supuesto para su equipo jugar buena parte del encuentro con dos futbolistas más.
"La historia del partido está aquí. Son dos tarjetas rojas claras. Las dificultades que hemos tenido después once contra diez podemos imaginar lo que serían 50 minutos once contra nueve" Las dos acciones se produjeron durante la primera mitad. En la primera, Cuti Romero protagonizó una entrada sobre Jude Bellingham que fue revisada por el árbitro tras la intervención del VAR.
Ortiz Arias mantuvo finalmente la decisión de mostrar amarilla al defensa del Atlético. Posteriormente, Kang-in Lee protagonizó la acción sobre Fede Valverde que Mourinho también consideró merecedora de expulsión. En este segundo caso, el árbitro no mostró tarjeta y el VAR tampoco solicitó una revisión. El Real Madrid ha señalado también esas dos jugadas en su propia crónica del partido. El club sostiene que Ortiz Arias no expulsó a Romero después de revisar la acción sobre Bellingham y que tampoco sancionó con tarjeta la entrada de Kang-In Lee sobre Valverde.
Para Mourinho, esas decisiones condicionaron el desarrollo del encuentro. El técnico consideró especialmente relevante que su equipo tuviera que afrontar posteriormente una inferioridad numérica, cuando el Real Madrid se quedó con diez hombres por la expulsión de Huijsen.
Mourinho cuestiona la elección de Ortiz Arias
La crítica de Mourinho no se limitó a las jugadas concretas. El entrenador dirigió también sus palabras hacia el Comité de designación arbitral y puso en duda la elección de Ortiz Arias para un partido de esta dimensión.
"Quien tiene que estar feliz, obviamente, además de la gente del Atlético por los tres puntos, es el comité de designación arbitral, que ha sido todo muy extraño. Lo primero es que una semana antes del partido ya se sabe quién es el árbitro, cuando según me dicen es 24 horas antes. Después, mete un árbitro que en 41 años no tiene internacionalización. No será porque es un gran árbitro. Después, el pobre ha venido aquí y no ha podido con la presión."
Mourinho insistió en la experiencia del colegiado y relacionó esa circunstancia con la dificultad de dirigir un derbi de estas características. El técnico utilizó un tono especialmente crítico al valorar la actuación de Ortiz Arias y consideró que el encuentro había superado la capacidad del árbitro para gestionar la presión.
La actuación arbitral se convirtió así en uno de los principales asuntos de la comparecencia. La derrota del Real Madrid, además, se produjo en un encuentro en el que el Atlético terminó imponiéndose después de aprovechar el penalti y la expulsión de Huijsen. Grimaldo transformó la pena máxima y Jonathan David marcó posteriormente el segundo tanto rojiblanco. Rüdiger recortó distancias en el tramo final, pero el conjunto de Mourinho no consiguió alcanzar el empate.
Mourinho también apunta al VAR de Trujillo

El entrenador del Real Madrid reservó una parte importante de sus críticas para el árbitro encargado del VAR. Mourinho cuestionó que Trujillo Suárez interviniera en la acción de Romero y no lo hiciera posteriormente en la entrada de Kang-in Lee sobre Valverde.
"Y después el señor Trujillo, que ha sido el VAR que lo ha llamado a la primera roja, y no le ha llamado a la segunda, que es todavía más grande que la primera. Este señor Trujillo tiene una historia muy completa como VAR en los partidos del Real Madrid. Sin ir más lejos, la temporada pasada, la Real Sociedad en la Copa, Osasuna, Girona... Es un VAR que tiene mucha historia."
Mourinho volvió entonces sobre la experiencia del árbitro principal y planteó una cuestión relacionada con la presión que, según su interpretación, pudo existir durante el encuentro. "Si el pobre árbitro, se puede decir, sin experiencia, sin dimensión para venir a un derbi, hay este señor no hay presión, porque en Las Rozas no hay presión. O hay presión y nosotros no sabemos".
La reclamación del técnico portugués coincidió con la lectura que el Real Madrid hizo posteriormente de las dos jugadas. En su crónica oficial, el club destacó que Trujillo Suárez llamó a Ortiz Arias para revisar la acción de Romero, mientras que no hubo una intervención del VAR en la entrada de Kang-In Lee sobre Valverde.
Mourinho diferencia la expulsión de Huijsen
En medio de sus críticas, Mourinho fue más prudente al hablar de la expulsión de Huijsen. El defensa del Real Madrid recibió la tarjeta roja después de una acción dentro del área sobre Giuliano que también terminó en penalti. El entrenador reconoció que todavía no había podido analizar la jugada con detenimiento.
"La expulsión de Dean todavía no la he visto en el iPad. Estaba muy lejos de mí para poder tener un juicio. La falta se inicia fuera del área, sería falta y expulsión y 0-0. Si es dentro, penalti y hay actitud obvia de tirar de la camiseta, en ese caso sí sería expulsión. Todo esto es en el segundo tiempo y en el primero hablamos de un derbi de 11 contra 9".
La secuencia terminó siendo decisiva para el resultado. Huijsen fue expulsado en el minuto 50, Grimaldo convirtió el penalti para colocar el 1-0 y Jonathan David amplió la ventaja nueve minutos después. El Real Madrid reaccionó en los últimos minutos y Rüdiger marcó en el 89, pero el Atlético conservó el triunfo.
Mourinho, además, recordó otras decisiones arbitrales recientes que, según su análisis, habían perjudicado al Real Madrid. Entre ellas mencionó el gol anulado a Osasuna, un penalti en San Sebastián, otro en Barcelona y una expulsión que, en su opinión, no se produjo ante el Athletic.
"Queremos estar primeros. No segundos, terceros, cuartos ni quintos. Queremos tener más puntos de los que tenemos, obvio. En condiciones normales, estamos hablando de finales de septiembre. Tenemos tanto por jugar, pero con cosas que se han visto en las últimas semanas, aquí en este estadio, el gol anulado a Osasuna, el penalti en San Sebastián, el penalti en Barcelona, la no expulsión contra el Athletic de este señor que ha sido muy simpático con un chico que es un gran jugador... Pensaba que encontraba una Liga diferente a la que dejé. Me han dicho que no y me han explicado por qué no era diferente. Ahí vamos, a luchar"
Mourinho defiende a sus jugadores pese a la derrota
A pesar de la dureza de sus críticas al arbitraje, Mourinho quiso separar su valoración de las decisiones arbitrales de su análisis sobre el comportamiento de los jugadores del Real Madrid. El técnico aseguró que no tenía reproches hacia ellos y destacó la actitud mostrada durante el partido.
"Los chicos se van tristes, pero con el abrazo de su entrenador porque respeto mucho lo que ellos sienten en el campo. Lo que nuestros jugadores sienten en el campo no es normal. Me gustó el orgullo y la determinación, ya es un buen 'feeling' para mí no estar decepcionado con mis jugadores, no tener nada que reprochar"
El entrenador insistió después en que su objetivo continúa siendo competir por el liderato y reclamó que el Real Madrid pueda hacerlo en igualdad de condiciones. Mourinho evitó afirmar que las decisiones arbitrales respondieran a una actuación deliberada, aunque volvió a cuestionar la designación del encuentro.
"Si nos dejan en paz y nos dejan competir en igualdad de circunstancias con todos, falta mucho. No quiero ir lejos y decir que esto estaba preparado, no quiero pensarlo. Quiero pensar que simplemente se han equivocado, como un entrenador o un jugador se equivocan. Quiero pensar que el CTA se ha equivocado, pobre gente. Han metido uno de 41 años que nunca ha estado en una situación como esta y uno que tiene un historial muy ridículo contra el Madrid".



