Enjuagar la lechuga sin más no es suficiente. Un brote en Estados Unidos ha causado dos muertes y más de 11.000 contagios.
Casos, síntomas, medidas sanitarias: palabras claves de una alerta que ha vuelto a poner sobre la mesa la eterna pregunta: ¿estás lavando bien la lechuga?
Dos muertos y 11.234 casos: lo que está pasando con la lechuga en Estados Unidos
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmaron el brote a principios de verano tras detectar un aumento inusual de casos de diarrea persistente en varios estados. La alerta sanitaria ha ido escalando hasta alcanzar los 11.234 afectados a fecha de hoy, con 193 hospitalizaciones. El origen, según la investigación conjunta con la FDA, apunta a la lechuga iceberg distribuida en fresco, aunque aún no se ha identificado al proveedor concreto.
El Departamento de Salud de Michigan ha detallado que los dos fallecidos tenían afecciones de salud preexistentes importantes que se vieron agravadas por la ciclosporiasis y la deshidratación. Ambos enfermaron antes del retiro voluntario de la lechuga iceberg del mercado.
Los síntomas que no debes ignorar (porque se confunden con una gastroenteritis de manual)
La ciclosporiasis está causada por el parásito Cyclospora. Los síntomas no aparecen de inmediato; el periodo de incubación puede ser de una semana. La señal más característica es una diarrea acuosa persistente, pero también se presentan pérdida de apetito, bajada de peso, calambres abdominales, hinchazón, gases, náuseas y una fatiga que tumba. Vamos, que parece una gastroenteritis común pero más alargada.
La buena noticia es que la mayoría se recupera sin tratamiento, aunque en casos graves se recurre a antibióticos como el trimetoprim-sulfametoxazol. Lo clave es reponer líquidos para evitar la deshidratación, que fue lo que agravó los dos fallecimientos.
Dos muertes y 11.000 contagios nos recuerdan que el gesto de lavar la lechuga a conciencia no es ninguna tontería.
¿Lavas la lechuga como es debido? La pregunta que este brote nos obliga a hacernos
En casa, el ritual suele ser un enjuague rápido bajo el grifo y directa al plato. Pero el parásito Cyclospora es resistente y no se elimina con un simple aclarado. Las autoridades sanitarias recomiendan desechar las hojas exteriores, lavar hoja por hoja con agua fría abundante y, si te quieres curar en salud, sumergir las hojas en una solución de agua con unas gotas de vinagre blanco durante cinco minutos. Después, sécalas con papel de cocina o centrifugadora.
Este brote, aunque centrado en Estados Unidos, es un recordatorio para cualquier cocina. La lechuga iceberg y otras hojas verdes pueden contaminarse en el campo con heces que contengan el parásito, y la cadena de frío no lo mata. Si viajas a zonas con brotes activos, mejor optar por verduras cocinadas o peladas.
🧠 Para soltarlo en la cena
El parásito en la lechuga sobrevive a un enjuague rápido.




