Sembrar hortalizas en agosto no es tarde: estas 7 las cosechas en otoño

Muchos dan el huerto por cerrado en agosto, pero el suelo caliente y el frescor nocturno crean el entorno perfecto para estas hortalizas. Si siembras ahora, cosecharás desde octubre y hasta bien entrado el frío.

Reconócelo: a ti también te da penita ver el huerto medio vacío en agosto, con las tomateras mustias y la sensación de que ya no hay nada que hacer hasta la primavera que viene. Pues borra esa idea. Sembrar hortalizas en agosto no solo es posible, sino que tiene truco: el suelo acumula todo el calor del verano, la germinación se dispara y las noches empiezan a refrescar justo lo que necesitan los cultivos de otoño. Vamos, que es como darle al huerto una segunda vida sin apenas esfuerzo.

Las 7 hortalizas que aún estás a tiempo de sembrar (y que te solucionan el otoño)

No hace falta ser un experto. Basta con elegir las variedades adecuadas y respetar cuatro cosas: profundidad de la semilla, separación entre plantas, riego constante y un poco de sombra si el sol aprieta. Aquí van las siete joyas que yo ya tengo fichadas.

Rábanos: los veloces del huerto

Tienen un ciclo tan corto (25-35 días) que casi los ves crecer. Siembra las semillas a un centímetro de profundidad, en hileras, y deja unos cinco centímetros entre cada planta. En menos de un mes tendrás raíces crujientes y sin el picor excesivo que dan los calores fuertes. Eso sí, no te olvides del riego.

Publicidad

Rúcula: sabor equilibrado y producción escalonada

Con la bajada de las horas de sol, la rúcula que siembres ahora gana un sabor más redondo, menos amargo. El secreto está en sembrar cada diez días (lo llaman siembra escalonada) para tener hojas frescas de octubre a noviembre. Cuando coseches, corta solo las hojas exteriores de unos diez centímetros y deja el centro intacto: la planta seguirá produciendo.

Espinacas: las reinas del otoño

Las espinacas aman ese ligero frescor de las noches de finales de verano. Para acelerar la germinación, remoja las semillas dos horas antes de sembrarlas. Mantén el sustrato húmedo y, cuando las noches se pongan frías de verdad, cúbrelas con un plástico o manta térmica. Las hojas te saldrán anchas y tiernas a finales de septiembre o principios de octubre.

Lechuga de hojas sueltas (maravilla u hoja de roble)

Aquí la clave es elegir la variedad correcta. Olvídate de las lechugas de cogollo: las de hoja suelta, como la maravilla o la hoja de roble, son tus aliadas. Cosecha las hojas exteriores cuando alcancen los diez centímetros, unos 45 días después de la siembra, y respeta el centro para que la planta siga viva hasta que llegue el frío invernal.

Nabos: las raíces dulces que además te regalan hojas

Siembra los nabos igual que los rábanos (semilla a un centímetro, con diez centímetros de separación) y en octubre recogerás raíces pequeñas, dulces y perfectas para guisos. Y no tires las hojas: son comestibles y van de lujo en un salteado o un caldo.

Agosto no es un punto final, es la última oportunidad de regalarle al huerto un otoño lleno de hojas verdes y raíces tiernas.

Remolacha: rápida si juegas bien tus cartas

Las remolachas necesitan unos 60 días, así que en zonas con otoño corto conviene apostar por variedades rápidas como las 'baby beats', que se cosechan cuando tienen el tamaño de una nuez. Si vives en una región más fría, usa plantones en vez de semilla directa para ganar un par de semanas de ventaja.

Col rizada (kale): la inmortal del invierno

El kale no se arruga con el frío. Si lo siembras en agosto, en noviembre tendrás una planta robusta que seguirá dando hojas durante todo el invierno. Busca variedades rápidas como 'Dwarf Blue Curled' o 'Redbor' y cosecha de forma escalonada, retirando las hojas maduras de fuera hacia dentro.

El truco del riego y la sombra para que no se te churrusquen

Durante la germinación, el suelo debe estar húmedo siempre. Agosto puede ser traicionero y el sol pica; si ves que las pequeñas plántulas sufren, colócales una malla de sombreo o cualquier apaño que tengas por casa. Y no asumas que todas estarán listas en noviembre: lleva tu propio control de los días de maduración. Cada hortaliza tiene su ritmo.

Publicidad

Por qué yo ya he marcado agosto en el calendario de siembra

El año pasado dejé el huerto morir en septiembre y luego me pasé el otoño comprando espinacas insípidas en la tienda. Este año no. Sembrar en agosto me ha permitido alargar la temporada sin esfuerzo extra y con la satisfacción de recoger algo fresco cada semana. Si te animas, empieza con los rábanos —son los más agradecidos— y luego ves ampliando. El huerto de otoño se merece una oportunidad.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total hasta la cosecha: de 25 a 60 días según la hortaliza. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: siembra siempre de forma escalonada cada diez días para no verte con todo el huerto a la vez y tener producción constante hasta que llegue el frío de verdad.