Si alquilas una habitación o firmas contratos temporales, el nuevo decreto de vivienda que prepara el Gobierno puede cambiarte las reglas del juego. El Ejecutivo negocia este mes de agosto con Junts y Podemos la regulación de los alquileres temporales y por habitaciones, una medida que lleva bloqueada desde 2024 y que se ha convertido en la gran apuesta para contener los precios de la vivienda en España.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 8/10. La regulación afecta a millones de inquilinos, sobre todo jóvenes, que recurren a contratos temporales o alquiler de habitaciones en zonas tensionadas. El decreto busca poner coto a prácticas que la ley actual permite para esquivar las protecciones de la vivienda habitual.
Qué incluye el decreto y por qué se ha retrasado a septiembre
El Gobierno tenía previsto aprobar el decreto en julio, pero la falta de apoyos lo ha aplazado hasta septiembre. Junts y Podemos, por razones distintas, rechazan el borrador actual. Mientras los independentistas exigen exenciones fiscales y agilizar desahucios exprés, los morados piden más garantías frente a los abusos de los caseros.
La medida estrella del paquete es la prórroga de dos años para los contratos de alquiler que caduquen entre 2026 y la primera mitad de 2028, algo que ya intentó incluir en un decreto anterior que fue tumbado en mayo por PP, Vox y Junts. Ahora el PSOE ha cedido a reintroducirlo tras el acercamiento de Junts.
Pero el núcleo de la negociación son las dos nuevas regulaciones que afectan directamente a los alquileres temporales y por habitaciones. Según adelantó elDiario.es, el borrador fija una duración máxima de 12 meses para los contratos de temporada, y exige al inquilino justificar la temporalidad. Para los alquileres por habitaciones, el decreto los sometería a la Ley de Arrendamientos Urbanos, lo que otorga un mínimo de cinco años de contrato y protege al inquilino frente a entradas del casero sin previo aviso. Se trata de evitar que los propietarios usen estas figuras para esquivar los topes al precio del alquiler habitual en las zonas más caras.
El decreto equipara los alquileres temporales y por habitaciones a la vivienda habitual, limitando los abusos en las zonas más tensionadas.
Además de estas medidas, el borrador incluye un endurecimiento fiscal para los pisos turísticos. Aquellos situados en municipios de más de 10.000 habitantes tendrán que aplicar un IVA del 21% –en lugar del 10% que pagan los hoteles– y los ayuntamientos podrán recargar el IBI a estos inmuebles en zonas de mercado tensionado. También se eleva el impuesto a las socimi cuyos beneficios procedan del alquiler vacacional. El Gobierno quiere recuperar, además, la moratoria antidesahucios para familias vulnerables sin alternativa habitacional que el Congreso tumbó en febrero.
Cómo te afecta si eres inquilino: cambios en contratos temporales y habitaciones
Si alquilas una habitación sin contrato blindado o vives con un alquiler de temporada que se renueva cada pocos meses, el decreto te daría más estabilidad. Los contratos por habitaciones pasarían a estar amparados por la LAU, con una duración mínima de cinco años, y el casero no podría entrar sin avisar. Los alquileres de temporada quedarían limitados a un máximo de 12 meses y el inquilino tendría que acreditar la causa real de la temporalidad, cerrando la puerta a falsos contratos que han proliferado en ciudades como Madrid o Barcelona para esquivar los precios regulados.
El objetivo es frenar la sangría del alquiler que, según el último barómetro del CIS de julio, sigue siendo el principal problema de los españoles. Miles de jóvenes que comparten piso o encadenan contratos temporales verían reforzada su protección, aunque la efectividad real dependerá del control que hagan las comunidades autónomas y de la letra pequeña que finalmente se negocie.
El precedente: una ley de vivienda que nació bloqueada
La regulación de los alquileres temporales y por habitaciones no es nueva. En julio de 2024, Sumar, Podemos, ERC, Bildu y BNG presentaron una proposición de ley para equiparar estos arrendamientos a la vivienda habitual. Aquel texto fue rechazado por PP, Vox y Junts; una segunda versión avanzó pero quedó congelada en el Congreso en noviembre de 2024. Desde entonces, no se ha movido.
Ahora el Gobierno intenta rescatar esas medidas por la vía del decreto, saltándose el atasco parlamentario. La viabilidad del decreto depende de un acuerdo en agosto con Junts y Podemos, dos actores con exigencias muy distintas. Si no hay fumata blanca, el Ejecutivo perdería su última gran iniciativa de vivienda antes del fin de curso. Mientras, el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 ya ha movilizado 7.000 millones para construcción y rehabilitación, y el bono joven de 250 euros al mes sigue en vigor, pero la regulación de alquileres asfixiantes sigue siendo la asignatura pendiente.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno negocia en agosto un decreto para regular los alquileres temporales y por habitaciones, tras aplazarlo a septiembre por falta de apoyos.
- Por qué te importa: Si eres inquilino de una habitación o firmas contratos temporales, la nueva norma te daría más protección (contrato mínimo de 5 años, límite de 12 meses y justificación de temporalidad).
- A quién afecta: A millones de inquilinos, especialmente jóvenes, en alquiler temporal y por habitaciones en zonas tensionadas; también a propietarios de pisos turísticos.
- Hacia dónde vamos: La negociación se intensificará en agosto; si hay acuerdo, el decreto podría aprobarse en septiembre. Si no, la regulación quedará bloqueada una vez más.



