Ni horno ni pasar calor en la cocina: 5 recetas de canelones fríos que salvan tus comidas de verano

Cinco recetas de canelones fríos, sin horno ni cocción larga, pensadas para los días de más calor. Se preparan con antelación, se guardan en la nevera y triunfan en cualquier mesa de verano.

Los canelones no son solo cosa de Navidad ni de domingos con bechamel humeante. Cuando el termómetro no baja de los 30 grados, encender el horno se convierte en un acto casi heroico, y ahí es donde entra esta versión fría del plato que media España empieza a preparar en cuanto llega junio.

La idea es sencilla: placas de pasta cocidas y frías, rellenos que no necesitan fuego y un paso final por la nevera. El resultado son unos canelones jugosos, ligeros y perfectos para llevarse al trabajo, a la playa o a una cena en la terraza sin haber pasado ni un minuto extra sudando en la cocina.

Canelones sin cocinar: la receta que arrasa en redes

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Esta primera versión es la que más rápido se ha hecho un hueco en las cocinas españolas este verano. Se trata de canelones envueltos en jamón cocido o pavo, sin necesidad de placas de pasta ni de horno, rellenos de una mezcla de huevo, atún y mayonesa que se prepara en minutos.

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Lo mejor de esta variante es que se puede dejar hecha con antelación, tapada en la nevera, y sacarla justo antes de comer. Muchas familias la preparan la noche anterior para llevarla al día siguiente en un táper, y el sabor mejora cuando el relleno ha tenido tiempo de asentarse.

Del horno catalán a la nevera: un giro con historia

Los canelones tienen un origen curioso que pocos conocen: llegaron a Cataluña de la mano de cocineros italianos que trabajaban para la burguesía barcelonesa del siglo XIX, y de ahí se extendieron por toda España hasta convertirse en un clásico de las comidas familiares. Lo que empezó siendo un plato de fiesta y horno ha terminado reinventándose como receta veraniega sin fuego.

La clave para adaptarlos al calor está en sustituir la bechamel y el gratinado por rellenos fríos: atún, marisco, queso crema o incluso legumbres. La pasta se cuece una única vez, se deja enfriar y ya no vuelve a pisar el horno.

Canelones de gambas: el plato estrella que sorprende a los invitados

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Si buscas algo con más categoría para una cena con invitados, esta receta rellena las placas frías con gambas, queso crema y un toque de eneldo o cebollino, una combinación que recuerda a un entrante de restaurante pero que se resuelve en la mesa de cualquier cocina.

El truco está en escurrir bien el relleno antes de montar el canelón, para que la placa no se rompa ni suelte líquido en el plato. Se sirven fríos, recién sacados de la nevera, y aguantan perfectamente un par de días bien tapados.

Versiones que triunfan con lo que ya tienes en la nevera

Una de las razones por las que esta receta se ha vuelto tan popular es que admite casi cualquier ingrediente que sobre en la nevera. No hace falta comprar nada especial ni seguir una receta al milímetro: basta con tener placas de pasta cocidas o unas lonchas de fiambre a mano.

Estas son las combinaciones que más se repiten en las cocinas españolas este verano:

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  • Atún, huevo duro y pimientos del piquillo con mayonesa, la versión más clásica y económica.
  • Aguacate, surimi y pepinillos, una opción fresca que no necesita ni placas de pasta.
  • Puerro salteado, jamón cocido y yogur griego, para quienes prefieren algo más ligero.
  • Salmón ahumado, queso untable y alcaparras, la opción con más aire de entrante festivo.

Cómo conseguir que no se rompan ni pierdan sabor

El mayor miedo al preparar canelones fríos es que la placa se rasgue al enrollarla o que el relleno quede aguado. Cocer la pasta un par de minutos menos de lo indicado ayuda a que quede más firme y manejable en frío, ya que sigue ablandándose ligeramente mientras reposa en la nevera.

Otro consejo que repiten quienes ya dominan esta receta es escurrir muy bien cualquier ingrediente húmedo, desde el atún hasta las verduras salteadas, antes de mezclarlo con la mayonesa o el queso crema. Así se evita que el relleno empape la placa y se deshaga al servir.

Variante con jamón, sin placas de pasta

Para quienes prefieren evitar por completo el paso de cocer pasta, la loncha de jamón cocido o pavo hace las veces de envoltorio. Es la opción más rápida de todas y la que menos utensilios ensucia.

Variante vegetal, sin lácteos

Sustituyendo la mayonesa por hummus o aguacate machacado, y usando verduras encurtidas como relleno, se obtiene una versión apta para quienes buscan algo más ligero o sin lácteos, igual de fresca y resultona.

Un plato que ha llegado para quedarse en los veranos españoles

Todo apunta a que los canelones fríos van camino de convertirse en un clásico veraniego más, al mismo nivel que el gazpacho o la ensaladilla rusa. La combinación de rapidez, versatilidad y la posibilidad de prepararlos con antelación encaja perfectamente con el ritmo de las comidas de verano, cuando nadie quiere pasar horas frente a los fogones.

Si aún no los has probado, el mejor consejo es empezar por la versión más sencilla, con jamón y atún, y a partir de ahí ir animándose con las variantes de marisco o vegetales. Una vez que coges el punto al relleno y a la textura de la pasta, es difícil volver a los canelones de toda la vida solo en invierno.