José Danvila ha puesto el foco en la deuda del Levante y la jugada es de las que marcan un antes y un después: 33 millones de euros que el club arrastraba con el principal acreedor, EDR, están en proceso de ser adquiridos por su patrimonial, Bizas Sports. La movida, aún en negociación, puede despejar de un plumazo la crisis financiera y dar aire al Fair Play de la entidad granota.
Cómo es la operación que puede salvar al Levante
El máximo accionista lleva meses cocinando la compra de la deuda privilegiada que el Levante tenía con EDR. Esa deuda, cercana a los 33 millones, está respaldada por la hipoteca del Ciutat de València y la Ciudad Deportiva de Buñol, además de estar vinculada a derechos de televisión, patrocinios y ticketing. Danvila quiere ejecutar la operación a través de Bizas Sports, su sociedad patrimonial, y así reordenar el calendario financiero del club.
El plan es ambicioso: reducir de golpe la carga de intereses y amortizaciones que asfixian la tesorería. Con menos presión financiera, el club podría destinar más recursos al césped en lugar de a los bancos. Y eso, en un fútbol cada vez más intervenido por los números, es oro puro.
Lo que gana el club en el campo (y en el césped)
La consecuencia inmediata de esta compra de deuda es un respiro en las cuentas. Pero la guinda es el margen que se abre en el Fair Play Financiero de LaLiga. De materializarse el acuerdo, el Levante tendría más músculo para renovar a sus jugadores franquicia y, sobre todo, para fichar sin que cada euro duela en los despachos.
Danvila ya lo dejó claro en la última junta de accionistas: su objetivo es 'seguir reduciendo deuda y fortaleciendo el bienestar financiero del club', para 'generar valor deportivo y económico'. Con este movimiento, el discurso se convierte en estrategia y la estrategia en una posible tabla de salvación. La permanencia en el fútbol profesional se juega también en los despachos, y el Levante acaba de mover ficha con astucia.
Comprar deuda no es solo un alivio contable; es la llave para que el proyecto deportivo vuelva a respirar sin el yugo de las hipotecas.
Operaciones de rescate que sí funcionaron (y algún que otro chasco)
No es la primera vez que un accionista mete la mano en la caja para liberar al club de sus ataduras financieras. Equipos como el Betis o el Celta también recurrieron a reestructuraciones de deuda con sus acreedores, aunque en este caso la vivienda hipotecada (el estadio, la ciudad deportiva y los derechos de televisión) añade un plus de tensión.
Lo cierto es que, si la operación se cierra, el Levante daría un salto de gigante no solo en los despachos sino en la planificación deportiva de las próximas temporadas. El mensaje a LaLiga y a la afición es nítido: el club deja de ser un zombi financiero y se pone al frente de su propio destino. Habrá que ver si las negociaciones culminan antes de que termine el verano y qué margen real queda para fichar, pero de momento Danvila ha dado el paso que muchos aficionados pedían a gritos.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: El máximo accionista del Levante negocia comprar 33 millones de deuda a EDR a través de su sociedad Bizas Sports.
- 🔥 Por qué arde: La operación aliviaría la tesorería, reduciría los intereses y ampliaría el margen del Fair Play Financiero para fichar y renovar.
- 📲 Lo que viene: Las negociaciones siguen abiertas y el desenlace puede marcar el mercado de fichajes granota antes del cierre estival.

