La Audiencia Nacional ha dado un paso decisivo en la investigación del naufragio del pesquero Villa de Pitanxo, ocurrido en febrero de 2022 frente a las costas de Terranova. El juez Ismael Moreno ha abierto juicio oral contra el capitán del buque, Juan Enrique Padín, y dos directivos de la armadora por la muerte de 21 tripulantes. La causa, que avanza después de cuatro años de instrucción, sitúa a los tres investigados ante un tribunal por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y un delito de lesiones imprudentes, en concurso con otro contra los derechos de los trabajadores.
El auto del magistrado, que se notificará formalmente a los acusados el próximo 28 de julio, también impone una fianza de 44 millones de euros. La cantidad deberá ser depositada en el plazo de un día y tiene como objetivo cubrir las eventuales responsabilidades pecuniarias que pudieran imponerse en sentencia. El juez extiende la exigencia a la empresa Pesquerías Nores –responsable civil subsidiaria– y a la aseguradora British Marine Luxembourg SA, de forma solidaria.
La decisión llega tras las conclusiones de la Fiscalía, que solicita para cada uno de los acusados nueve años de prisión. El Ministerio Público reclama además que el capitán Padín sea inhabilitado durante 13 años para ejercer como patrón de buque, y que los dos directivos –el administrador José Antonio Nores Rodríguez y el director de flota José Antonio Nores Ortega– no puedan administrar ni dirigir sociedades pesqueras durante el mismo periodo.
¿Qué implica la apertura del juicio oral?
La decisión del juez Moreno supone el último trámite antes de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional señale la fecha del juicio. A partir de ahora, las defensas disponen de diez días para presentar sus escritos de calificación y proponer las pruebas que consideren oportunas. El procedimiento se acelera después de años de espera, con el objetivo de evitar dilaciones indebidas.
En su escrito de conclusiones provisionales, la Fiscalía sostiene que los acusados permitieron que la actividad pesquera se desarrollara en condiciones inseguras y con un "grosero desprecio por la vida e integridad física de los tripulantes". Según el relato fiscal, estos fallos desembocaron directamente en el hundimiento.
Entre los factores reprochados por el Ministerio Público figuran la sobrecarga del buque, la presencia de tanques de combustible instalados sin autorización legal y deficiencias en los sistemas de abandono y salvamento. El Villa de Pitanxo operaba, según la Fiscalía, en una zona de intensa formación de hielo pese a que el Libro de Estabilidad del barco lo prohibía expresamente por carecer de las protecciones reglamentarias.
Cuatro años después de la tragedia, el juez activa el camino judicial para determinar responsabilidades penales y económicas por la muerte de 21 marineros.
Las penas que enfrentan los acusados
La calificación de los hechos como 21 homicidios por imprudencia grave convierte esta causa en una de las más severas planteadas por la justicia española en el ámbito marítimo. La Fiscalía pide para el capitán una inhabilitación profesional de 13 años, y para los responsables de la armadora la misma duración en puestos de gestión de empresas pesqueras. Las defensas aún no han presentado sus argumentos, pero podrán solicitar diligencias complementarias antes del juicio.
La fianza de 44 millones de euros, aunque elevada, responde a la previsión de indemnizaciones que podrían corresponder a las familias de los fallecidos. En el naufragio perecieron 21 personas: doce de ellas no fueron localizadas y el resto murió por ahogamiento o hipotermia. Solo tres tripulantes, entre ellos el capitán, lograron sobrevivir dentro de una balsa salvavidas.
La tragedia del Villa de Pitanxo: el naufragio que dejó 21 muertos
El 15 de febrero de 2022, el arrastrero gallego Villa de Pitanxo se hundió a 250 millas del puerto de Saint John's, en la isla canadiense de Terranova. El suceso, una de las mayores catástrofes de la navegación pesquera española, conmocionó al sector y a toda Galicia, que perdió a la mayoría de aquellos marineros.
Las condiciones meteorológicas eran extremas aquella jornada, con temperaturas bajo cero y una mar gruesa que complicó las labores de rescate. La investigación posterior apuntó a una cadena de fallos que, según la acusación pública, pudo evitarse si se hubieran cumplido las normas de seguridad. La sobrecarga y la navegación en aguas congeladas sin los refuerzos obligatorios son dos de los aspectos que centran la imputación.
Tras el naufragio, solo afloraron nueve cadáveres mientras que una docena de cuerpos permanece sin recuperar en el Atlántico. Las familias de los fallecidos han mantenido durante años una lucha constante por la verdad y el reconocimiento de responsabilidades. Ahora, con la apertura del juicio oral, están un paso más cerca de que la justicia se pronuncie.
La Sala de lo Penal deberá ahora concretar la fecha definitiva del juicio. Mientras, las partes se preparan para una vista que se anuncia larga y cargada de documentos técnicos sobre las condiciones del buque y las decisiones tomadas en el puente de mando.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: La Audiencia Nacional abre juicio oral al capitán y a dos directivos por la muerte de 21 tripulantes.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las 21 familias de los marineros fallecidos y el sector pesquero gallego.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Responsabilidad penal y económica para los acusados, y un precedente en la seguridad marítima.



