Las tarjetas y los préstamos personales han protagonizado un vuelco en las reclamaciones bancarias, según la Memoria del Banco de España. El supervisor ha constatado un aumento de casi el 15 % en las quejas por medios de pago y un crecimiento «especial» del 45 % en los conflictos por créditos al consumo.
Las cifras hablan claro: las tarjetas de débito y crédito acumularon 9.680 reclamaciones en el último año, adelantando por primera vez a las hipotecas. Los fraudes y la falta de transparencia en las tarjetas revolving concentran buena parte del malestar. Detrás de este repunte están los pagos online no autorizados, el uso indebido de numeraciones y la comercialización de productos con intereses medios de hasta el 18 % TAE (Tasa Anual Equivalente), capaces de crear una bola de nieve difícil de frenar.
No menos revelador es el dato de los préstamos personales: casi 2.500 conflictos, un crecimiento cercano al 45 % en apenas doce meses. El propio Banco de España le dedica «una mención especial» en su informe. Los motivos son concretos: la solicitud de documentación para inscribir el crédito, la disconformidad con la deuda pendiente y las trabas para cancelarlos.
«Las reclamaciones se han visto impulsadas en contextos de fraude o engaño al usuario, así como por la falta de entrega de documentación en tarjetas de tipo revolving», detalla el supervisor.
El ocaso de las reclamaciones hipotecarias
Hasta hace pocos años, las hipotecas acaparaban el grueso de las quejas. Durante la crisis financiera, por los impagos; después, por las cláusulas suelo y, más tarde, por los gastos de constitución. En 2025, sin embargo, los conflictos hipotecarios se han desplomado un 80 %, quedándose en unos 6.800 expedientes. Una cifra todavía notable, pero lejos de los picos superiores a 20.000 de antaño.
El relevo lo han tomado los productos que usamos a diario. Las cuentas corrientes, por ejemplo, aún registran más de 9.000 casos (un incremento del 8 %), impulsadas por transferencias fraudulentas y disconformidad con comisiones y gastos. Pero el foco está ahora en tarjetas y créditos personales, donde el conflicto crece más deprisa.
Préstamos personales: el producto que más crece en conflictos
Los créditos personales se llevan el récord de aceleración. Casi 2.500 reclamaciones en un año —un 45 % más— ponen el foco en situaciones concretas. Muchos usuarios reclaman porque no reciben la documentación completa del préstamo; otros, porque al comprobar la deuda pendiente encuentran discrepancias con lo que les exige la entidad. También surgen problemas cuando se intenta cancelar anticipadamente el crédito y la entidad no da la información o aplica condiciones que el cliente considera abusivas.
El Banco de España subraya que estos desacuerdos, unidos a la la falta de transparencia inicial, son el caldo de cultivo para que el conflicto escale. Y con unos intereses que a menudo superan el 8 % TAE, la deuda puede convertirse en un lastre cuesta arriba.

Cómo reclamar paso a paso y qué derechos tienes
El proceso de reclamación tiene una ruta obligada. Antes de acudir al Banco de España, debes presentar tu queja ante el Servicio de Atención al Cliente de tu entidad. Es imprescindible que tu banco tenga la oportunidad de resolver la incidencia. La ley otorga un plazo máximo de tres meses para obtener una respuesta. Si en ese tiempo no recibes contestación, o si la resolución es negativa o insatisfactoria, entonces sí puedes llevar el caso al organismo supervisor.
El Banco de España admite a trámite solo una parte de los expedientes —alrededor de un tercio—, precisamente porque muchos llegan sin haber pasado por el servicio del banco. De cada tres reclamaciones presentadas, solo una supera ese filtro, pero cuando lo hace, el resultado suele ser favorable al consumidor. En 2025, las entidades devolvieron un récord de 6,8 millones de euros a los clientes, un 34 % más que el año anterior.
Para reclamar, reúne toda la documentación: extractos de movimientos, contrato del producto, comunicaciones con la entidad. En la web del Banco de España encontrarás los formularios y la manera de presentarlo, tanto presencialmente como por vía telemática. No necesitas abogado ni procurador, y el servicio es gratuito.
Recuerda que la reclamación no suspende el pago de las cuotas, pero sí puede congelar el proceso de reclamación de deuda mientras se resuelve si así lo solicitas. En cualquier caso, actuar rápido es tu mejor aliado: en cuanto detectes un cargo sospechoso o una discrepancia en la deuda, ponlo por escrito para tener constancia y evitar que el plazo de prescripción corra en tu contra.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: Los fraudes con tarjetas y los conflictos sobre la deuda de créditos personales lideran las reclamaciones bancarias.
- 💸 Posibles consecuencias: Pérdidas por usos fraudulentos, sobreendeudamiento por tarjetas revolving y trabas para cancelar créditos.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Reclama primero al banco; si en tres meses no hay respuesta satisfactoria, acude gratis al Banco de España.
- 🏁 Resultado final: El supervisor puede mediar y forzar la devolución de dinero; en 2025 se recuperaron 6,8 millones de euros.



