El autocontrol exonera al anunciante diligente en la publicidad con influencers: el criterio que cambia el sector

La resolución confirma que la exoneración no sale gratis: la marca debe acreditar instrucciones claras y un incumplimiento puntual. El aviso para creadores de contenido va en serio.

AUTOCONTROL acaba de marcar un precedente legal que va a dar mucho que hablar. La resolución exonera al anunciante diligente en la publicidad con influencers, pero no es un cheque en blanco. Y de fondo, un aviso para cualquier creador de contenido que viva de los posts patrocinados.

La historia arranca con una reclamación de la Asociación de Usuarios de la Comunicación contra una publicación de Instagram de una influencer. En el post había una mención publicitaria a Maybelline, la marca del grupo L'Oréal. El problema no era que la publicación fuera publicidad, sino que el hashtag #publi no aparecía al inicio del texto, sino a mitad. Según la reclamación, ese detalle impide que el consumidor identifique la publi desde el primer vistazo.

Qué ha pasado con el #publi mal colocado

El 27 de marzo de 2026, el Pleno del Jurado de AUTOCONTROL dictó la Resolución 115/R/Febrero 2026. En ella confirmó la exoneración de L'Oréal, al quedar acreditado que la empresa entregó instrucciones claras y preventivas a la influencer. La resolución atribuye toda la responsabilidad a la creadora por un incumplimiento puntual.

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La Sección Segunda del Jurado ya había apreciado en primera instancia una infracción de la norma 13 del Código de Conducta Publicitaria, de la norma 6 del Código de Conducta sobre Publicidad a través de Influencers y del artículo 23 del Código de Confianza Online. Sin embargo, desestimó la reclamación contra la marca. La razón: L'Oréal demostró que había dado indicaciones para marcar la publi al inicio, y la influencer se las saltó.

Cómo se reparte la responsabilidad según AUTOCONTROL

Aquí está el matiz que todo creador debería apuntar en mayúsculas. La exoneración no es automática ni funciona de oficio. El artículo 12 del Código de Influencers se aplica solo si se demuestran dos cosas: que el anunciante fue diligente dando instrucciones y que el incumplimiento de la influencer fue puntual y manifiesto. Si la creadora reincide o la marca no movió un dedo, la cosa cambia.

La AUC recurrió en alzada invocando la Ley General de Publicidad y la Ley de Competencia Desleal, con el argumento de que la responsabilidad debía alcanzar también al anunciante. El Pleno mantuvo la exoneración a L'Oréal y desestimó el recurso. Según el criterio, cuando la influencer actúa como colaboradora bajo instrucciones de la marca y las incumple, se mueve al margen de sus funciones contractuales. La responsabilidad, en ese caso, recae exclusivamente en ella.

El anunciante que deja las instrucciones claras y evidencia su diligencia puede librarse, pero el creador que mueve el hashtag una sola vez paga el pato.

Por qué este criterio marca un antes y un después

Después de leer la resolución, me queda la sensación de que AUTOCONTROL está lanzando un mensaje tranquilizador a las marcas: si documentáis bien los encargos, no os comeréis el marrón. Al mismo tiempo, la exigencia de que el incumplimiento sea puntual deja fuera los casos de descuido reiterado. No sirve una cláusula al vuelo; hay que probar que el influencer sabía exactamente dónde colocar el #publi y decidió no hacerlo.

Es un precedente parecido a otros tirones de orejas que ya hemos visto con las publicaciones con enlaces de afiliado o con los filtros sin aviso. La diferencia es que aquí el castigo no se reparte a medias, sino que aterriza en la parte que falló. Instagram se convierte así en el campo donde se regulan los posts patrocinados. Eso cambia la forma en la la que las marcas redactan los briefs y la forma en la que los creadores revisan antes de publicar.

Lo que queda en el aire es si veremos más resoluciones similares cuando el incumplimiento sea más grave o cuando haya reincidencia. Si la influencer repite el fallo, la doctrina de la exoneración parece cerrada. Y ahí es donde el sector aguanta la respiración.

El Salseómetro

Nivel de salseo: 6,5/10. No hay pelea entre creadores, pero la resolución toca una fibra sensible: quién se come las consecuencias cuando una publi mal etiquetada sale a la luz. Un aviso serio, aunque no haya directo dramático de por medio.

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📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: AUTOCONTROL, L'Oréal y una influencer de Instagram.
  • 📲 En qué red social ha pasado: Instagram, con una publicación de Maybelline.
  • 🔥 Por qué es viral: Porque fija quién responde si el #publi no aparece al inicio.