El Prado reúne la serie costumbrista de Valeriano Bécquer en una exposición que no te puedes perder

La muestra, ubicada en la Sala 60, recupera por primera vez los ocho cuadros que el hermano del poeta realizó por encargo del antiguo Museo de la Trinidad. Una cita imprescindible para descubrir el realismo del XIX.

Si buscas un plan cultural en Madrid que combine descubrimiento y calidad pictórica, el Museo del Prado acaba de abrir las puertas a una pequeña joya: la primera reunión completa de los cuadros de costumbres de Valeriano Domínguez Bécquer, el hermano del célebre poeta Gustavo Adolfo Bécquer. La muestra, titulada Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres, se enmarca en el espacio Almacén abierto de la Sala 60, un rincón que el museo dedica a rescatar fondos del siglo XIX.

Las ocho obras que pintan la España rural del XIX

Por primera vez, las ocho pinturas que Valeriano Bécquer entregó entre 1866 y 1867 al antiguo Museo de la Trinidad se exponen juntas. El encargo, fruto de una pensión concedida por Real Orden en 1865, llevó al artista a recorrer tres provincias: Zaragoza, Soria y Ávila. Cada provincia dio lugar a un envío distinto, con formatos y medidas muy diferentes.

Los dos cuadros aragoneses —Interior de una casa en un pueblo de Aragón y El presente. Fiesta mayor en Moncayo (Aragón)— son un despliegue de color y minuciosidad en las indumentarias. En el segundo, el trasiego de la fiesta mayor captura desde el alcalde hasta los danzantes, con detalles como el paloteo y el ágape popular.

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Las tres obras que dedicó a Soria son quizá las de mayor calidad y también las que más unen la vida personal del pintor con la de su hermano Gustavo Adolfo. De sus viajes por Villaciervos y Burgo de Osma surgieron El baile, Un leñador y Una hilandera. Bécquer retrata la dignidad del trabajo y la alegría de la danza (dos espacios entre 'dignidad' y 'del' — typo).

El envío de Ávila, fechado en 1867, se centra en la peregrinación a la ermita de Sonsoles, en el valle de Amblés. Los tres cuadros muestran a los romeros descansando, una joven con ofrendas y un hombre ante el despacho de vinos, con una indumentaria que remite a los “armados” o “alabarderos” típicos de las celebraciones religiosas castellanas.

Más allá de la anécdota regional, estos ocho lienzos conforman un retablo de la vida popular española del siglo XIX, pintado con una honestidad poco común en el romanticismo de la época. La mirada de Bécquer no idealiza ni exagera: simplemente observa.

La fuerza de Valeriano Bécquer está en su mirada limpia: cada personaje respira dignidad y verdad, ajenos a cualquier idealización romántica.

El realismo íntimo de un artista con documentación inédita

Museo del Prado

Lo que hace excepcional esta exposición es que se conserva íntegra la documentación generada por el propio pintor. Las descripciones de las obras, escritas para justificar la pensión, han llegado hasta nosotros y se incluyen en la muestra. Este valor añadido permite entender la intención del artista al milímetro.

El conjunto comenzó a dispersarse en 1877, cuando las obras fueron depositadas en diferentes instituciones. Solo ahora, más de un siglo después, el Prado las reúne y las restituye al relato que merecen. La sala 60, convertida en Almacén abierto, se consolida así como un espacio imprescindible para los amantes del siglo XIX.

De la dispersión al reencuentro: el valor de recuperar un tesoro

Recuperar esta serie íntegra va mucho más allá de una simple exposición monográfica. Es devolver a la ciudadanía un episodio fundamental del realismo pictórico español. Valeriano Bécquer, injustamente eclipsado por la fama de su hermano, demuestra aquí que su pincel era tan certero como los versos de las Rimas.

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La tensión entre el encargo oficial —un museo naciente que quería documentar las costumbres— y la sensibilidad de un artista que viaja, anota, dibuja y pinta con veracidad da como resultado una colección única. No hay en otro museo español una serie costumbrista comparable, y el hecho de que podamos verla en el mismo recinto que guarda a Velázquez o Goya es un lujo al alcance de muy pocos viajes culturales.

Visitar la exposición: horarios y datos prácticos

La exposición se encuentra en la Sala 60 del edificio principal del Museo del Prado. Aunque la pinacoteca no ha anunciado una fecha de clausura, conviene acercarse sin demora: estas salas temáticas suelen rotar con cierta frecuencia. Es recomendable consultar horarios y entradas en la web oficial del museo.

Ficha técnica

  • Título: Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres
  • Autor o autora: Valeriano Domínguez Bécquer
  • Qué puedes ver: Ocho cuadros de costumbres sobre la vida rural aragonesa, soriana y abulense, realizados entre 1866 y 1867 por encargo del antiguo Museo de la Trinidad
  • Recinto y ciudad: Museo del Prado (Sala 60), Madrid