Hay jardines que son solo extensión de césped. Y luego está este jardín del norte de Madrid, que ahora es una cocina profesional con barra, un comedor acristalado y el rincón favorito de la casa durante todo el año.
Gracias a la reforma integral del estudio José Lara Studio, lo que antes era un exterior sin uso se ha convertido en el corazón de la vivienda. Los propietarios, amantes de la gastronomía y de las reuniones largas alrededor de la mesa, necesitaban un espacio a la altura de su pasión. El resultado es un proyecto que demuestra que un jardín puede ser mucho más que plantas y tumbonas.
De jardín abandonado a cocina con barra: el cambio que lo cambió todo
El proyecto arrancó con una reforma integral de seis meses durante la primavera de 2025. No fue solo plantar flores: se intervino la piscina, se instaló un nuevo sistema de iluminación y se construyó un cenador cerrado con cocina exterior. La propietaria, busca siempre que sus invitados se sientan como en casa y, por eso, la cocina se diseñó con un equipo de brasas profesional Josper, zona de aguas y muebles de acero inoxidable termolacado que aguantan a la intemperie sin perder estilo.
Junto a la cocina, una barra informal permite abrir un vino mientras se termina de cocinar, y una mesa de madera maciza de Iroko —de una sola pieza y procedente de bosques sostenibles— se convierte en el centro de las largas sobremesas. Todo el mobiliario se diseñó a medida para que cada centímetro sumara funcionalidad.
La clave para usar el exterior en invierno: vidrio, pérgola y diseño inteligente
El gran acierto de la reforma fue pensar el exterior como una estancia más, útil también cuando bajan las temperaturas. La zona de comedor se cubrió con una pérgola bioclimática de BM Italia y se cerró con cortinas de cristal móviles que permiten abrir el espacio en verano y aislarlo en invierno sin renunciar a las vistas del jardín. Incluso se climatizó la estancia para alargar su uso los doce meses del año.
La estructura del cenador se revistió con piedra sinterizada de Neolith, un material que resiste el sol, la lluvia y el paso del tiempo sin casi mantenimiento. Y para los ratos de ocio, el estudio integró un sistema de imagen y sonido de Bang & Olufsen que permanece oculto en un mueble aparador y se eleva solo cuando la familia quiere ver una película o disfrutar de un partido de fútbol.
Lo que puedes aplicar en tu terraza (sin el presupuesto de un chef)
No hace falta un jardín de urbanización ni un horno profesional para llevarse ideas de este proyecto. La primera lección es pensar el exterior como una habitación más: con cortinas de cristal o cerramientos sencillos puedes ganar uso durante muchos meses al año, incluso en un pequeño patio. La segunda, elegir materiales que duren: las superficies sinterizadas o los muebles de acero inoxidable no son baratos, pero evitan sustos con la humedad y el sol.
Convertir un jardín en cocina no es solo cuestión de metros: es entender que el exterior puede ser la estancia más generosa de la casa, en cualquier época del año.
Y si el presupuesto aprieta, la esencia del proyecto se mantiene: una mesa cómoda, una parrilla portátil de buena calidad y una pérgola textil pueden crear ese rincón acogedor que invite a quedarse hasta tarde. El diseño está en los detalles, no en el desembolso.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Una reforma que convierte un jardín sin uso en una cocina-comedor acristalada, funcional todo el año.
- 💡 Por qué te importa: Muestra cómo aprovechar el exterior para ganar una estancia más, con ideas que puedes adaptar a tu terraza o patio.
- 📊 Apunta estas cifras: 6 meses de obra (primavera 2025), materiales como Neolith y madera de Iroko, equipo Josper y sistema Bang & Olufsen oculto.



