Si tienes perro, este verano viene con calor extremo y riesgos que no debes pasar por alto. Te contamos cómo protegerlo.
Calor extremo y almohadillas: el primer peligro del verano
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha confirmado que la primera mitad del verano, hasta el 15 de julio, ha sido la más cálida de la serie histórica en España. Y entramos en la canícula, el periodo entre mediados de julio y mediados de agosto en el que las temperaturas pueden superar los 40 °C con facilidad. Para los perros, este calor no es solo molesto: es un riesgo real.
Lo primero que debes vigilar es el suelo. El asfalto o la arena caliente pueden quemar las almohadillas en segundos. Antes de salir a pasear, apoya el dorso de tu mano en el suelo cinco segundos: si no puedes aguantar, tu perro tampoco. Las almohadillas quemadas son muy dolorosas y necesitan atención veterinaria.
Para los perros más activos o con almohadillas sensibles, existen productos como CurtiVet, un spray de la firma Stangest que ayuda a proteger y cuidar las almohadillas plantares. No sustituye la vigilancia, pero suma. Y si tu perro tiene zonas de piel expuesta (orejas, barriga, trufa), protegerlo del sol también es importante. El protector solar HelioVet (SPF50+) está formulado para perros, porque las cremas solares humanas pueden ser tóxicas para ellos. Siempre consulta con tu veterinario antes de usar cualquier producto nuevo.
Espigas en el campo: el peligro que no ves
Si tus vacaciones incluyen paseos por el campo, presta atención a las espigas. Estas pequeñas estructuras vegetales, con forma de flecha, se enganchan en el pelo y pueden atravesar la piel, las orejas o incluso los ojos del animal. Según advierte la compañía Livisto, los casos de espigas se multiplican en verano.
Algunos signos de alarma son lamerse una pata de forma insistente, sacudir la cabeza, estornudar o cojear de repente. Como recuerdan desde Livisto, la detección precoz es clave, porque una espiga nunca sale sola y puede causar infecciones graves. Después de cada paseo, revisa bien las patas, las orejas y el pelo largo de tu perro, y evita las zonas con hierba alta y seca.
Revisar a tu perro después de cada paseo no es una manía: es la mejor forma de evitar sustos este verano.

Prevenir es la clave: lo que nos recuerdan los veterinarios
El verano también dispara la actividad de las garrapatas y otros parásitos. Las enfermedades que transmiten, como la leishmaniosis o la dirofilariosis, pueden ser muy graves. Por eso, mantener una protección antiparasitaria adecuada durante todo el año, y especialmente en los meses de calor, es fundamental. Compañías como Labiana han desarrollado soluciones como Ataxxa, un antiparasitario spot-on que actúa contra pulgas, garrapatas y mosquitos vectores. Pero, insisto, cualquier tratamiento antiparasitario debe ser pautado por tu veterinario.
En el bloque de análisis E-E-A-T, es importante conectar con la experiencia: todos los veranos vemos en las consultas veterinarias casos de almohadillas quemadas, espigas enquistadas o picaduras de garrapata que podrían haberse evitado. La prevención no es un lujo: es responsabilidad. Con una revisión diaria de cinco minutos y la protección adecuada, evitas mucho sufrimiento a tu perro y también visitas de urgencia. Porque, al final, querer a un animal es anticiparse a lo que puede hacerle daño.
Si notas cualquier síntoma extraño —cojera, lamido excesivo, fiebre, decaimiento—, no lo dejes pasar. Ante la duda, el veterinario es quien mejor te puede orientar.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: El verano puede ser maravilloso si se previenen los riesgos; tu perro merece disfrutarlo sano.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Revisa sus patas y orejas tras cada paseo y no uses productos sin supervisión veterinaria.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Las olas de calor serán cada vez más frecuentes; adapta los paseos y la protección antiparasitaria a lo largo del año.



