El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, llamó “presidente autoritario” a Pedro Sánchez y calificó al Gobierno de “poder autocrático” ante representantes de 60 partidos conservadores de 42 países, reunidos en la cumbre Libertas. Fue el miércoles 15 de julio, mientras Sánchez presidía la demolición de la verja de Gibraltar, un hito diplomático respaldado por la UE y el Reino Unido. Las palabras de Feijóo han encendido las alarmas en el Gobierno, que teme un daño real a la imagen exterior de España justo cuando el país acumula gestos de cooperación internacional.
Nivel de impacto social: 8/10. Las declaraciones de Feijóo ante políticos de medio centenar de países llegan en un momento en que la reputación de un país influye directamente en el turismo, la inversión extranjera y las alianzas diplomáticas que afectan a cualquier ciudadano.
Qué dijo Feijóo y por qué preocupa fuera de sus filas
En su discurso, Feijóo afirmó que España vive bajo un poder autocrático y que el presidente Sánchez había “blanqueado e hizo negocios con dictaduras”. Poco después señaló directamente a Sánchez como “un presidente autoritario” y pidió a sus colegas internacionales “quitarles las caretas”.
Ninguna de esas acusaciones fue acompañada de pruebas concretas ni de una moción de censura, el único mecanismo que tiene la oposición para forzar un cambio de Gobierno. El discurso se produjo un día después de que el PP ayudara a tumbar en el Congreso la senda de déficit, el primer paso para los Presupuestos de 2027.
El contraste diplomático: mientras tanto, España derribaba muros
A la misma hora, Pedro Sánchez participaba en la retirada de la última verja de Gibraltar, un acto que sella años de negociaciones y del que dijo: “Hoy cae el último muro de Europa continental”. Solo un día antes había sido invitado de honor en el desfile del 14 de julio en París, por cortesía de Emmanuel Macron, y había encabezado la delegación española en la reunión de países aliados de Ucrania.
Mientras Feijóo describía una España “amenazada”, el Gobierno exhibía éxitos concretos de política exterior que estrechan lazos con París, Londres y Bruselas. Esa brecha entre el relato del PP y la agenda diplomática oficial es lo que, según fuentes del Ejecutivo, puede perjudicar la imagen de España en el exterior.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reforzó el mensaje en el mismo foro: comparó la situación española con la de Venezuela y Cuba y puso en duda la legitimidad de futuros procesos electorales con una frase que resonó: “Una vez que ha entrado, adiós”.
El discurso de Feijóo se produjo mientras Sánchez clausuraba un conflicto de décadas con Gibraltar, un gesto que Bruselas y Londres aplaudieron.
Un patrón del PP que va más allá de una cumbre conservadora
Las palabras de Feijóo no son un hecho aislado. La semana anterior, el PP utilizó su mayoría en el Senado para bloquear la ratificación del Tratado de Amistad con Francia, firmado en enero de 2023. Los populares llevaron al Tribunal Constitucional un artículo que permite a un ministro francés participar en el Consejo de Ministros español, pese a que ambos gobiernos ya habían pactado una cláusula interpretativa. La paralización causó perplejidad en las autoridades francesas.
El expresidente Mariano Rajoy sumó más leña al fuego con un comentario racista sobre la selección francesa de fútbol: “una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”, escribió. Sánchez tuvo que disculparse personalmente ante el primer ministro francés, mientras la dirección del PP atribuyó el exabrupto al “sarcasmo” de Rajoy.
La suma de estos episodios dibuja una estrategia de confrontación que, según el Gobierno, erosiona la imagen de España como socio fiable en la UE y aliado en la OTAN. En Moncloa citan como primer damnificado al turismo, al comercio exterior y a la capacidad de atraer talento e inversión, sectores especialmente sensibles para los jóvenes.
Distintas voces del ámbito diplomático recuerdan precedentes en los que declaraciones similares de líderes opositores -como en Hungría o Polonia- complicaron las relaciones bilaterales hasta que se recondujeron tras las elecciones. En el caso español, con elecciones previstas en 2028, la incertidumbre sobre la percepción internacional del país podría alargarse.
De momento, el Gobierno no ha anunciado acciones concretas para contrarrestar el mensaje de Feijóo más allá de seguir con su agenda diplomática y subrayar los logros. La atención se centra ahora en la reacción de los socios europeos y en si el PP mantendrá este tono en futuras cumbres internacionales.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Alberto Núñez Feijóo llamó “presidente autoritario” a Pedro Sánchez y calificó al Gobierno de “poder autocrático” ante representantes de 60 partidos de 42 países en la cumbre Libertas.
- Por qué te importa: La imagen de España en el exterior afecta al turismo, la inversión extranjera y las oportunidades laborales, especialmente para los jóvenes.
- A quién afecta más: A cualquier ciudadano que dependa de la estabilidad diplomática, pero sobre todo a sectores como el turismo, la hostelería o los estudiantes con programas Erasmus.
- Hacia dónde vamos: El Gobierno seguirá su agenda diplomática mientras el PP mantiene bloqueos como el del Tratado de Amistad con Francia. Las relaciones con socios clave pueden tensarse si se repiten este tipo de discursos.



