Si hay una cosa que me flipa es dar con un desayuno que esté bueno de verdad, se prepare en menos de diez minutos y no te deje con hambre a media mañana. Por eso, cuando vi el que se prepara cada día Jaime Cantizano, supe que tenía que contártelo. Una rebanada de pan con huevo escalfado, guacamole y sésamo que el presentador descubrió en un restaurante y que ahora repite en casa como un ritual. Y, tranquilo, que no necesitas ser un cocinillas para que te quede igual de bien.
El desayuno que repite sin cansarse (y no es de gimnasio)
Proteínas, grasas saludables y cero azúcares añadidos en un solo plato. Así define el propio Cantizano su desayuno favorito en la entrevista que concedió a Vanitatis. La combinación es tan sencilla como efectiva: el huevo escalfado aporta saciedad y mantiene la masa muscular, el guacamole suma fibra y ácidos grasos esenciales, y el pan da ese puntito de energía que necesitas para arrancar. Todo rematado con un toque de sésamo que le da un extra de minerales. Vamos, un desayuno de comida real como la copa de un pino.
Él lo conoció en el madrileño Barbillón Oyster y le gustó tanto que ahora no falta en su cocina. Lo acompaña con un café expreso solo, sin leche ni azúcar, aunque a veces se da el capricho de añadirle un chorrito de leche de avena, que según él le va de lujo. Si quieres ver cómo lo prepara exactamente, puedes echar un vistazo a su perfil de Instagram.
Cómo prepararlo en casa en 10 minutos sin ensuciar la cocina
Vamos al lío. Este desayuno no tiene ciencia y te prometo que en dos párrafos lo tienes listo.
- Tuesta una rebanada de pan de hogaza o integral. Mientras, pon agua a hervir en un cazo con un chorrito de vinagre (el truco infalible para que el huevo no se desparrame).
- Prepara el guacamole en un santiamén: machaca medio aguacate maduro con un tenedor, añade unas gotas de limón y una pizca de sal. Si te va el puntito picante, échale un poco de chile en polvo.
- Escalfa el huevo durante 3-4 minutos en el agua justo cuando rompa a hervir, sácalo con una espumadera y colócalo sobre el pan. Encima, extiende el guacamole y espolvorea semillas de sésamo al gusto.
Ya está. Sin ollas, sin horno y sin tener que fregar media batería de cocina.
Con un sencillo huevo escalfado, guacamole y un buen pan, tienes un desayuno que te mantiene saciado hasta la hora de comer sin subidones de azúcar.
Lo bueno de esta receta es que admite variaciones. Si no tienes sésamo, unas pipas de calabaza o un poco de orégano seco también le dan un toque resultón. Y si te da pereza escalfar el huevo, un huevo pochado en el microondas en 40 segundos hace el apaño.
Por qué a sus 52 años es el desayuno perfecto para no picotear
La clave está en el equilibrio entre proteína y grasa buena. Muchos desayunos típicos se quedan cortos en nutrientes y a media mañana ya estás buscando el paquete de galletas. Con este plato, los picos de glucosa se mantienen a raya y la sensación de hambre no aparece hasta casi la comida. Y encima, el aguacate y el huevo cuidan la piel y el músculo, que a según qué edad se agradece un montón.
Cantizano lo ha convertido en su rutina diaria porque, como él mismo dice, 'está muy sabroso' y no se cansa de repetirlo. No es una dieta milagro, es sentido común vestido de desayuno de capricho.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 10 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: prepara el guacamole justo antes de montar la tostada para que no se oxide, y si te sobra, tápalo con film transparente pegado al aguacate y aguanta un día en la nevera.



