Más Madrid quiere que el aire acondicionado sea obligatorio en los pisos de alquiler. La medida busca que la refrigeración deje de ser un lujo y pase a ser un requisito de habitabilidad.
El partido ha registrado en la Asamblea de Madrid una proposición no de ley (PNL) para que los propietarios garanticen sistemas de climatización en las viviendas arrendadas. La iniciativa, liderada por Manuela Bergerot, parte de una premisa contundente: si nadie duda de que una vivienda sin calefacción es inviable, el aire acondicionado no debería ser menos cuando las temperaturas extremas ya son una realidad.
La propuesta: aire acondicionado como requisito de habitabilidad
El texto de la PNL sostiene que la refrigeración ha dejado de ser un privilegio para convertirse en una cuestión de salud pública y supervivencia. Casi la mitad de las viviendas madrileñas (el 43,5 %) carece de aire acondicionado, mientras se estima que más de 1,5 millones de hogares soportan temperaturas extremas durante el verano. La formación denuncia que el calor golpea con especial virulencia en los barrios del sur y los municipios de clase trabajadora, donde las viviendas son más antiguas y los recursos para instalar o encender un climatizador escasean.
El argumento de Más Madrid apela a la evidencia científica y al derecho a una vivienda digna. Una casa que no protege del calor extremo, aseguran, incumple el concepto actual de habitabilidad. Por eso, la propuesta incluye varias líneas de acción concretas.
Quién se beneficiaría y cuánto cuesta la medida
La PNL no se limita a exigir la instalación de aires acondicionados. También reclama al Gobierno autonómico una línea de ayudas directas para que las familias con menos recursos puedan costear los equipos. El coste de instalación de un sistema de climatización eficiente oscila entre los 400 y los 2.500 euros, con una media de 800 euros por aparato. Dotar de refrigeración al millón de hogares que lo necesitan con urgencia supondría una inversión cercana a los 800 millones de euros, según los cálculos de la formación.
Además, la iniciativa insta a reforzar las partidas para rehabilitación energética, priorizando el aislamiento térmico de fachadas, cubiertas y ventanas, y a modificar la normativa autonómica de diseño y calidad de la vivienda para que la climatización estival sea obligatoria en obra nueva y grandes rehabilitaciones. En el plano urbanístico, se pediría incorporar estudios de impacto climático en los nuevos desarrollos, más arbolado y pavimentos permeables que reduzcan el efecto isla de calor.
Uno de los puntos más relevantes para los inquilinos es la petición al Gobierno de España para que modifique la Ley de Arrendamientos Urbanos. La reforma reconocería el confort térmico y la protección frente al calor extremo dentro de las condiciones mínimas de habitabilidad. Así, el casero estaría obligado a garantizar sistemas de climatización o, en su defecto, permitir que el inquilino los instale y deduzca automáticamente el coste de las mensualidades.
La refrigeración no es un capricho: en Madrid, una vivienda sin protección térmica puede superar los 30 grados dentro en plena ola de calor.
¿Un cambio real o un gesto político? El contexto del alquiler en Madrid
Llevar esta iniciativa a la práctica es un camino cuesta arriba. Más Madrid es el principal partido de la oposición en la Cámara autonómica y la modificación de leyes requiere mayorías que, hoy por hoy, no tiene garantizadas. La propuesta choca, además, con el temor de que los propietarios acaben repercutiendo el coste de los equipos en la renta, algo que podría encarecer aún más un mercado ya tensionado.
Sin embargo, el debate pone sobre la mesa una realidad climática que las normas de habitabilidad no han sabido actualizar. La actual regulación madrileña exige calefacción en todas las viviendas, pero guarda silencio sobre la refrigeración. Con olas de calor cada vez más frecuentes, la pregunta ya no es si conviene refrescar las casas, sino quién asume el coste y cómo se garantiza que nadie quede desprotegido. La PNL de Más Madrid, aunque simbólica, abre una discusión que muchos inquilinos llevan años esperando en silencio.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Más Madrid pide que el aire acondicionado sea obligatorio en los alquileres para proteger a los inquilinos del calor extremo.
- 💡 Por qué te importa: Podría cambiar tus derechos como arrendatario y el estado de tu vivienda si la medida sale adelante.
- 📊 Apunta estas cifras: El 43,5 % de las viviendas de Madrid no tiene aire acondicionado; instalar uno cuesta entre 400 y 2.500 euros; la propuesta estima una inversión total de 800 millones de euros.




