Fernando Alonso vuelve a la carga contra la F1: "Los coches de 2026 no necesitan talento"

Tras la carrera de Silverstone, el bicampeón español carga contra el nuevo reglamento y asegura que los adelantamientos se producen 'apretando un botón'. Sus palabras reabren el debate sobre si la F1 está perdiendo su esencia competitiva.

Fernando Alonso ha soltado la bomba. Después del GP de Gran Bretaña, el asturiano ha cargado contra el nuevo reglamento de la Fórmula 1 2026 con una frase que ya está corriendo por todo el paddock: 'Los coches de 2026 no necesitan talento de piloto'.

El bicampeón mundial, que debutó en la categoría reina en 2001 y ha pilotado todas las generaciones de monoplazas desde entonces, se ha despachado a gusto tras una carrera de Silverstone en la que ni siquiera puntuó. Y no lo ha hecho por falta de ritmo, sino porque, según él, el nuevo reglamento ha convertido los adelantamientos en un videojuego sin mérito.

El motivo de su enfado es el famoso 'yo-yo' eléctrico. La F1 de 2026 apuesta por una potencia repartida al 50% entre el motor de combustión y la parte eléctrica, lo que obliga a los pilotos a gestionar la batería de forma radical. En la práctica, eso se traduce en un baile de acelerones y cortes que convierte las carreras en un tira y afloja artificial, donde el que gestiona mejor la batería adelanta sin necesidad de buscar el hueco. El resultado: coches que, sin despliegue eléctrico, tienen menos potencia que un Fórmula 2, y que con la batería a tope se convierten en misiles en recta.

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La frase que ha dinamitado Silverstone

Alonso no se mordió la lengua. 'Ayer vi las repeticiones del sprint: la gente adelantaba en mitad de las rectas solo por tener más batería. No hace falta talento de piloto, no necesitas frenar más tarde, ni adelantar por fuera, ni asumir ningún riesgo. Solo aprietas un botón y adelantas si tienes mejor unidad de potencia que el coche de delante', soltó en declaraciones recogidas por Motorsport.com.

El 'yo-yo' de la batería y los adelantamientos sin talento

El propio piloto de Aston Martin admite que en circuitos como Silverstone o el próximo Spa-Francorchamps, la gestión energética lo es todo. 'Si despliegas de la curva 1 a la 5, se acabó para el resto de la vuelta. En el sector 2 vas un minuto sin despliegue, y sin despliegue tenemos muchísima menos potencia que el año pasado y menos que un F2', explicó.

Por si fuera poco, su Aston Martin AMR26 es un fondo de parrilla esta temporada, peleando con el recién llegado Cadillac. En Silverstone, el coche incluso se apagó solo durante la vuelta de formación. 'Más de lo mismo', resumió Alonso, que ya había calificado estos monoplazas como 'los peores' que había pilotado tras Mónaco.

En el sprint de Silverstone, los adelantamientos en mitad de recta fueron constantes. Pilotos que se quedaban sin batería eran presa fácil para quien venía con el botón de despliegue apretado. No hubo ni una sola maniobra al límite en frenada, y eso ha terminado de indignar a Alonso.

Adelantar apretando un botón y sin riesgo: la F1 que Alonso no reconoce.

La queja de Alonso no es solo un desahogo de un piloto frustrado con su coche. El asturiano está poniendo el dedo en la llaga de un reglamento que divide a la parrilla: los equipos con mejor motor eléctrico dominan, mientras los pilotos con más maestría en la frenada ven cómo su talento se diluye en un mar de vatios y botones.

¿Está matando la F1 su propia esencia?

En 2014, la llegada de los motores híbridos también enfureció a los puristas. Sebastian Vettel llegó a decir que los coches sonaban 'como aspiradoras'. Pero con los años, la tecnología se integró y el talento siguió marcando diferencias. Ahora, sin embargo, el salto es mayor: la gestión energética domina por completo la carrera, y hasta un piloto de la talla de Alonso se siente un pasajero en su propio coche. ¿Está la F1 sacrificando el talento del piloto en favor del espectáculo para las audiencias? Los datos de adelantamientos se disparan, pero los puristas del motor ponen el grito en el cielo.

La FIA y Liberty Media quieren más adelantamientos y más emoción para las gradas, pero el riesgo de convertir el Gran Circo en un Scalextric de botones es real. Si la F1 olvida que su alma son los pilotos, no los ingenieros de software, puede que las gradas se llenen de aficionados que aplauden al que mejor recarga batería. Y eso, para Alonso, es una traición a lo que le enamoró de este deporte.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Fernando Alonso critica el reglamento 2026 y dice que los coches no necesitan talento de piloto.
  • 🔥 Por qué arde: Los adelantamientos se producen por gestión de batería, no por habilidad del piloto, según el asturiano.
  • 📲 Lo que viene: El GP de Bélgica será otra prueba del 'yo-yo' eléctrico, y Alonso seguirá protestando.