Del 'mosh pit' de Taylor Swift al pandemonio de 'Puto': Molotov y The Offspring incendian el Río Babel

Molotov y The Offspring contruyen la fiesta del Río Babel

Río Babel sigue siendo una de las citas clave de la escena alternativa madrileña. El festival, que celebra su segunda edición en el recinto Miguel Ríos de Rivas, hizo de su segunda jornada de este año la más rockera de las tres fechas, encabezada por el grupo de rap-rock mexicano Molotov y la mítica banda de pop-punk californiana The Offspring. Era una apuesta arriesgada, pues el espacio había sido señalado por los problemas de sonido que los limitadores habían generado solo unos días antes en los dos conciertos de Linkin Park.

Sin embargo, el festival fue capaz de superar tanto esta crisis como la alerta de altas temperaturas generada por la segunda ola de calor de este verano. La calidad del sonido se mantuvo estable durante todo el evento, y el paso de artistas como la venezolana Irepelusa, con una presentación profundamente emotiva, o un Rayden de contrabando liderando su nuevo proyecto, Chiquita Movida, dejó un buen sabor de boca en los asistentes.

Molotov en 2023. Fuente: Agencias
Molotov en 2023. Fuente: Agencias

Con todo, las prioridades nunca estuvieron en discusión. Cuando la banda mexicana tomó el escenario con la siempre potente Amateur, su versión de Rock Me Amadeus de Falco, recordaron por qué son uno de los grupos clave de la música alternativa en Latinoamérica. Su colección de éxitos de principios de los 2000, con canciones como Gimme the Power o Frijolero, fue suficiente para enchufar a los asistentes.

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Al mismo tiempo, a pesar de lo explosivas que pueden ser canciones como Here We Kum o Dance and dense denso, el calor hizo difícil que se armaran los pogos que las canciones y sus interpretaciones pedían. Pero incluso así, al final del concierto, la icónica Puto, con todo y lo inapropiado de su letra en pleno Día del Orgullo, generó un pandemonio colectivo que acabó sirviendo como previa de lo que se podía esperar para el resto de la noche.

The Offspring: el punk sigue vivo

Y es que, tras el paso de Chiquita Movida por el escenario principal, con otra demostración de lo rápido que está creciendo el proyecto encabezado por Rayden y lo potentes que pueden ser en vivo, tomaba la tarima el grupo que lideraba el cartel del día: The Offspring. El grupo liderado por Dexter Holland tiene material para llenar varios conciertos, pero incluso con algunas canciones de su disco más reciente, Let the Bad Times Roll, el enfoque estuvo centrado en los sencillos que los hicieron famosos.

Canciones como Staring at the Sun, Why Don't You Get a Job? o Pretty Fly (For a White Boy) empezaron a elevar las voces del público. Por otro lado, sumaron dos versiones de otros músicos a su presentación: la icónica Crazy Train de Ozzy Osbourne y la más reciente Love Story de Taylor Swift, que, versionada por los californianos, parece haber sido grabada por Avril Lavigne. A esto se suma que, al refrescar las temperaturas al llegar la noche, el grupo pudo contar con el público más activo, que generó varios pogos en el recinto Miguel Ríos, mientras el vocalista aseguraba que uno de los objetivos de esta gira era realizar el mosh pit más grande del mundo para un tema de Swift.

The Offspring en vivo. Promocional
The Offspring en vivo. Promocional

El último tramo del concierto estuvo marcado por los grandes éxitos de las etapas Smash y Americana, como You're Gonna Go Far, Kid y, sobre todo, Self Esteem. La explosión entre el público en cada uno de los temas fue evidente, y el esfuerzo de la organización por resolver los problemas del sonido sirvió para que, a pesar de los gritos y coros, los presentes pudiesen escuchar las canciones.

Río Babel sigue cuidando el recinto

Más allá de los dos grandes conciertos, el recinto y la organización del festival siguen brillando. Mejoraron los espacios del festival, aunque siguen necesitando al menos otra toma de agua, y la tarima secundaria ha mejorado su programación con la presencia este año de grupos como Eskorzo o Ilan Amores.

Además, incluso con la cancelación de última hora del grupo venezolano Caramelos de Cianuro, el tramo de cierre del festival contó con la explosión ska de Alameda de Osoulna o la cumbia punk de Son Rompe Pera, que mantuvieron a los presentes bailando mucho después del paso de los cabezas de cartel, saltando hasta altas horas de la madrugada.

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