Valve denuncia la mafia de la RAM: la Steam Machine ya supera los 1.000 euros

Un empleado de Valve desvela en Gamers Nexus que no hay contratos, solo precios mensuales y cantidades limitadas. El mercado de la DRAM está secuestrado por los hiperescaladores de IA y Valve no puede hacer otra cosa que pagar el rescate.

Valve ha puesto el grito en el cielo, y no es para menos. Pagar más de mil euros por una consola con alma de PC ya dolía, pero enterarte de que detrás hay un oligopolio de la DRAM que actúa como la Camorra te deja directamente tieso. Bienvenidos a 2026, donde la RAM se ha convertido en oro y los fabricantes en reyes sin corona.

En una entrevista con Gamers Nexus que debería ser de visionado obligatorio, un empleado de Valve ha soltado la bomba: las empresas que producen DRAM llevan meses imponiendo condiciones de auténtica mafia. Sin contrato de por medio, sin garantías, sin vuelta atrás.

«Mirad, no hay contratos. No hay nada. O sea, esa gente… ellos… nos dan un precio cada mes o algo así y nos dicen: ‘Podéis comprar esta cantidad’, y es un sí o un no. Y si decimos que no, no nos vuelven a hablar nunca más». La cita es tan explícita que sobra cualquier comentario.

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La cosa se pone más turbia si rascas un poco. Los hiperescaladores de inteligencia artificial (OpenAI y demás gigantes) acaparan el suministro mundial de DRAM con pedidos masivos mensuales, y los fabricantes como Micron han decidido que un cliente que pide millones de chips para centros de datos le importa más que una Valve que solo compra para sus Steam Machines. La ley del más fuerte, sin juicio ni piedad.

De hecho, empresas como G.Skill, especializada en RAM para el mercado de consumo, está encontrando casi imposible comprar los componentes que necesita porque ya no es un actor lo suficientemente grande. El resultado: precios disparados en en todo el ecosistema de hardware gaming.

El mercado de la DRAM ha dejado de ser un libre acuerdo entre partes para convertirse en un ultimátum mensual: compras lo que te dicen al precio que te imponen o desapareces de la lista de clientes.

La IA te roba la RAM (y la cartera)

Valve no está sola en esta jungla. Cualquier fabricante de hardware que no se apellide Nvidia, Google o Microsoft está sufriendo el mismo estrangulamiento. La diferencia es que los Newell de turno han decidido contarlo sin pelos en la lengua. Se agradece, porque mientras tanto, el precio final de la Steam Machine se dispara por encima de los 1.000 euros y a Valve no le queda otra que aceptar las migajas.

Eso sí, la compañía ha intentado capear el temporal como ha podido. Algunas unidades llevarán un solo módulo de 16 GB de RAM, mientras que otras vendrán con dos de 8 GB, una decisión que, según sus ingenieros, no afecta al rendimiento de forma apreciable. Pero, digamos, la sensación de estar pagando un sobrecoste por un mercado secuestrado no se arregla con un simple rebalanceo de sticks.

¿Víctima o cómplice? Lo que se le viene encima a Valve

Aquí toca sacar la lupa. Valve se ha metido en camisa de once varas al querer fabricar hardware en plena crisis de componentes. ¿Era evitable? Probablemente no, pero tampoco ayuda que la Steam Machine se haya anunciado como una consola que compite en precio, cuando sus tripas dependen de un oligopolio que te mira por encima del hombro.

Recordemos lo que pasó con las tarjetas gráficas durante el boom del minado de criptomonedas: los precios se dispararon, los gamers se quedaron sin stock y los fabricantes se forraron. Ahora la historia se repite con la IA, solo que esta vez el cuello de botella no son los núcleos CUDA, sino los chips de memoria. Y el mercado de la DRAM tiene tres o cuatro gigantes que dictan las reglas sin pestañear.

Mientras tanto, Valve se presenta casi como el Robin Hood que nos cuenta la verdad para que no le crucifiquemos por el precio. Comprensible hasta cierto punto, pero no borra el hecho de que la Steam Machine salga por un ojo de la cara. La pregunta incómoda es: si el coste de la RAM sigue al alza, ¿veremos una revisión de precio al mes que viene o directamente un «lo sentimos, no hay stock»? Con este modus operandi, cualquier cosa es posible.

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Hype-O-Meter

Nivel de hype: 6,5/10. La historia es oro puro para los amantes del salseo industrial, pero el hype por la Steam Machine se enfría cuando ves que la RAM se ha convertido en un bien de lujo. Menos mal que Gabe no ha pedido un préstamo a un banco, porque con estos tipos de interés — y esta mafia — la hipoteca sería eterna.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Valve ha denunciado que los fabricantes de DRAM imponen precios y cantidades sin contrato, casi como una mafia.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Porque ese oligopolio ha disparado el precio de la Steam Machine por encima de los 1.000€, y no es culpa (solo) de Gabe.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta a todos: si la IA sigue secuestrando la RAM, los precios del hardware gaming no van a bajar en años.