El Mundial de fútbol de 2026 ha traído una novedad que está generando muchísima polémica. No están gustando demasiado los cambios introducidos por la FIFA, desde el torneo ampliado a 48 selecciones hasta las designaciones para futuras sedes, pero si hay uno que molesta especialmente es el de las malditas pausas de hidratación.
Para este Mundial de México, Estados Unidos y Canadá, la FIFA estableció pausas obligatorias de tres minutos a la mitad de cada tiempo, en torno al minuto 22 de cada parte, aplicables en todos los partidos del torneo independientemente de las condiciones climáticas, la sede o el horario. Son, por tanto, seis minutos por partido en los que en realidad lo que se hace es negocio emitiendo anuncios durante las retransmisiones, porque da igual que la temperatura sea más alta o más baja.
Anuncios en La 1, pero no en RTVE Play
Lo más curioso es que en España hay una queja añadida que no tiene que ver con el calor de Dallas ni con los intereses de Gianni Infantino, sino con algo que está pasando con las emisiones de Radio Televisión Española. Quienes ven los partidos a través de La 1 en la televisión tradicional se encuentran con anuncios comerciales durante esas pausas de tres minutos; mientras, los usuarios de RTVE Play, la plataforma digital de la corporación pública, pueden seguir viendo la señal del estadio sin interrupciones publicitarias.

El agravio comparativo resulta especialmente llamativo porque La 1 es, en condiciones normales, un canal sin publicidad convencional.
De hecho, la Ley de Financiación de RTVE de 2009 estableció como regla general que la corporación no puede obtener ingresos procedentes de actividades de publicidad, aunque admite excepciones para la emisión de programas y retransmisiones deportivas con contrato de patrocinio u otras formas de comunicación comercial asociadas a dichos eventos, siempre que estén limitados a la financiación de su adquisición o producción.
Es decir, el espectador habitual de La 1 tiene un canal limpio de anuncios durante todo el año, pero cuando llega un gran evento deportivo como el Mundial o la Eurocopa, esa regla se quiebra y aparece la publicidad. Que eso ocurra es legal, pero no por ello deja de ser molesto para una audiencia que no está acostumbrada a ver interrupciones comerciales en esa cadena.
Lo que ahora genera indignación añadida es que, dentro de la propia RTVE, se haga distinto trato con los usuarios. Los usuarios que ven los partidos a través de RTVE Play —la aplicación gratuita disponible en móviles, tabletas, ordenadores y Smart TV— disfrutan de la señal internacional del estadio durante las pausas de hidratación, sin corte publicitario alguno. Pueden incluso llegar a escuchar lo que los técnicos dicen a sus futbolistas en esos momentos de corrección táctica.
Según la IFAB, el organismo que regula las normas dentro del terreno de juego, se permite el uso de dispositivos electrónicos durante estas pausas cuando está directamente relacionado con el bienestar o la seguridad del jugador o por razones tácticas o de entrenamiento, con la restricción de que los futbolistas deben mantenerse dentro de los límites del campo. Lo que ven en casa los usuarios de RTVE Play es exactamente eso: entrenadores reuniendo a sus jugadores, mostrándoles vídeos en tabletas, organizando la pizarra táctica en pleno partido. Una escena mucho más disfrutable.
En DAZN hay publicidad sí o sí, pero menos
La señal que se emite en La 1 pasa por una cadena de producción donde los operadores pueden insertar los bloques publicitarios asociados a los derechos del torneo, mientras que la señal que llega a RTVE Play es la señal internacional sin adulterar, la misma que recibe cualquier emisora del mundo antes de decidir qué hace con ella durante las pausas. RTVE ha optado por no insertar publicidad en el stream digital, lo cual beneficia claramente a los usuarios de la plataforma, pero genera una asimetría difícil de justificar ante quien solo tiene un televisor y no piensa conectarlo a internet para ver un partido.

En España, tanto DAZN como TVE han emitido publicidad durante las pausas de hidratación. Sin embargo, la diferencia entre ambas plataformas es que, en el caso de DAZN, la publicidad ocupa únicamente el primer minuto de los tres que dura la pausa, y los otros dos minutos los espectadores pueden seguir viendo a los jugadores y escuchar a los comentaristas. Lo que significa que los suscriptores de DAZN, independientemente de si ven el partido en la televisión o desde cualquier otro dispositivo, reciben el mismo tratamiento, con un minuto de anuncios y luego vuelta al estadio. No hay distinción según el soporte, como sí la hay en RTVE.
La polémica global de las pausas de hidratación
En cualquier caso, como decimos, las pausas de hidratación del Mundial 2026 han levantado ampollas en todo el mundo. El debate sobre el futuro de estas interrupciones apenas comienza y podría extenderse más allá del torneo, con críticas acumuladas que podrían impulsar modificaciones reglamentarias.
Fox Sports, el canal en inglés para Estados Unidos, llegó a emitir cuatro comerciales durante la pausa del partido inaugural entre México y Sudáfrica, y en la segunda pausa volvió tarde, con el balón ya en juego.
No todas las cadenas del mundo han seguido el mismo camino. La cadena británica ITV renunció a añadir anuncios publicitarios durante esas pausas, ya que habrían podido hacer que se superase el límite autorizado por el regulador Ofcom. En Alemania hay división: Magenta sí mete publicidad, mientras ARD y ZDF tienen más restricciones por su modelo público.
La CONMEBOL, por su parte, ya aplica pausas similares en la Copa Libertadores y la Sudamericana, pero con un enfoque diferente: en lugar de cortar a anuncios, se colocan micrófonos para captar las instrucciones de los cuerpos técnicos, convirtiendo el parón en contenido deportivo en lugar de escaparate comercial.
Las voces críticas con las pausas han sido unánimes desde el inicio del torneo. Jurgen Klopp, en su papel de comentarista para la cadena alemana ZDF, fue categórico: "El fútbol está secuestrado por ejecutivos con aire acondicionado. He visto a los jugadores parados durante un descanso por calor, mientras las pausas publicitarias marcaban el ritmo del partido, y me pregunté a quién sirve realmente el Mundial, si a los aficionados, a los jugadores o a los anunciantes".

La situación llegó al extremo de que en el partido México-Sudáfrica, el árbitro Wilton Sampaio pidió a los jugadores que esperasen a realizar el saque inicial porque todavía no habían terminado los anuncios en alguna televisión.
En España, UTECA, la asociación que agrupa a las principales cadenas de televisión privadas, ha iniciado acciones legales contra RTVE por su estrategia de ventas publicitarias ligadas al Mundial de la FIFA 2026, argumentando que la política de venta de anuncios a marcas que no son patrocinadoras oficiales supone una práctica ilegal y de competencia desleal. Las cadenas privadas sostienen que RTVE sí puede explotar los patrocinios integrados en origen con los derechos del Mundial, pero no vender paquetes publicitarios adicionales a cualquier anunciante interesado.



