Picasso alcanza los 35 millones de dólares en Art Basel: el mercado del arte demuestra su fortaleza

La obra ‘Le peintre et son modèle dans un paysage’ lidera las ventas en la prestigiosa feria suiza. Otros nombres como De Kooning, Hockney o Bourgeois también lograron cifras millonarias.

Picasso vuelve a marcar un hito millonario en la feria Art Basel.

El lienzo ‘Le peintre et son modèle dans un paysage’, un óleo de 1963, se ha vendido por 35 millones de dólares, según ha confirmado la organización en su web oficial. La operación, gestionada por la galería Hauser & Wirth, ha sido una de las primeras grandes transacciones de un certamen que estos días ha vuelto a situar a Basilea en el centro del coleccionismo mundial y que, pese a las incertidumbres económicas globales, demuestra que las obras maestras no pierden fuelle.

Las cifras de una cita que ha superado expectativas

La venta del Picasso no ha sido la única que ha dejado huella en los pasillos de la feria. Hauser & Wirth, además de cerrar el acuerdo por la obra del malagueño, ha intermediado en la adquisición de dos piezas de Cy Twombly: ‘On Returning from Tonnicoda’ (1973) por cinco millones de dólares y ‘Sperlonga Drawing’ (1959) por 2,5 millones. También ha colocado ‘Les Fleurs’ (2009) de Louise Bourgeois por otros 2,5 millones.

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La misma galería gestionó la adquisición de dos pinturas de David Hockney en en el mismo certamen: ‘Studio Interior #2’ (2014), que alcanzó los 8,5 millones de dólares, y un dibujo para iPad de la serie ‘The Arrival of Spring in Woldgate’, que se vendió por 650.000 dólares.

Otro de los movimientos destacados ha sido la venta de un lienzo de Willem De Kooning por una cifra que no se ha hecho pública. La galería Gagosian, responsable de la operación, solo ha confirmado que la obra ha pasado a formar parte de una importante colección privada asiática, según datos de la organización de Art Basel. La confidencialidad de la transacción no hace más que subrayar la fortaleza de un segmento en el que las mejores piezas ni siquiera necesitan cotizar a plena luz. La operación, cerrada en los primeros compases de la feria, refuerza la idea de que el mercado ‘off-market’ —las ventas privadas que no pasan por subasta— está en plena ebullición.

Un mercado que resiste todas las tormentas

El arte de primer nivel no solo conserva su valor en tiempos revueltos: lo celebra. Esta edición de Art Basel es la prueba.

Que una obra de Picasso vuele hasta los 35 millones en pleno 2026 no es una anécdota: es un termómetro. En un contexto global marcado por la incertidumbre económica, las grandes fortunas siguen viendo en el arte un refugio de valor. La feria suiza, que reúne a las galerías más influyentes del mundo, ha demostrado que la demanda de obras de primerísima calidad no solo se mantiene, sino que crece.

No es casualidad. El informe más reciente sobre el mercado del arte, elaborado por la propia Art Basel y el banco UBS, ya anticipaba que las ventas en los segmentos superiores seguirían al alza incluso con tipos de interés elevados. La confianza de los grandes compradores no se ha visto erosionada: al contrario, muchos buscan diversificar su patrimonio y el arte se presenta como un activo tangible, con un valor que no depende de los índices bursátiles. En un mundo sacudido por conflictos regionales y fluctuaciones en los mercados tradicionales, las obras de artistas consagrados se comportan como un activo anticíclico, algo que los grandes patrimonios valoran cada vez más.

Más allá del óleo, la inclusión de un dibujo digital creado en un iPad y vendido por 650.000 dólares muestra hasta qué punto el mercado ha asimilado los nuevos formatos. La obra de Hockney, un artista que a sus casi noventa años sigue explorando medios, conecta con una generación de compradores para los que la frontera entre lo tangible y lo digital es cada vez más difusa. No se trata de una moda pasajera: los datos de las grandes casas de subastas ya reflejan un interés creciente por el arte en soportes no tradicionales. Este tipo de piezas, que hace apenas una década habrían sido vistas con escepticismo, hoy figuran en los catálogos de las galerías más exclusivas.

El coleccionismo global y la nueva geografía del arte

La aparición de un coleccionista asiático llevándose un De Kooning sin desvelar la cifra ilustra el giro del mercado hacia una clientela verdaderamente internacional. Ya no basta con mirar a Nueva York o Londres: Pekín, Seúl o Singapur pujan con la misma intensidad. Art Basel, con su capacidad para atraer a estos perfiles, se consolida como el escenario donde se escribe el guion del arte para los próximos años.

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La combinación de viejos maestros del siglo XX —Picasso, De Kooning— con autores contemporáneos como Hockney o Bourgeois, y la coexistencia de pintura, escultura y arte digital, demuestra que el mercado no está anclado en la nostalgia: sabe mirar hacia delante. La feria suiza, lejos de ser una burbuja, se ha convertido en el mejor indicador de hacia dónde van los gustos y las inversiones. Aunque el Picasso y el De Kooning acapararon los titulares, otras transacciones de menor calado también han confirmado la solidez del segmento medio, con galerías que han vendido obra gráfica y fotografía a ritmo constante. Si 2026 se cierra con este pulso, las próximas citas (la feria de Londres en octubre o la gran subasta de otoño en Nueva York) prometen seguir la estela y confirmar que el arte, como valor refugio, goza de una salud envidiable.

A la espera de que se desvelen más operaciones en los próximos días, lo que ya está claro es que 2026 será recordado como el año en que el arte contemporáneo —y sus clásicos— batieron todas las previsiones.

Ficha técnica

  • Título: Le peintre et son modèle dans un paysage (1963).
  • Autor o autora: Pablo Picasso.
  • Qué puedes ver: Óleo sobre lienzo vendido por 35 millones de dólares en el marco de Art Basel 2026.
  • Recinto y ciudad: Art Basel, Basilea (Suiza).