Eclipse solar 12 agosto: Pedro Duque y un optometrista te explican cómo verlo sin dañarte la retina

El astronauta y el optometrista revelan por qué la retina no avisa. Y la norma ISO que debes comprobar antes de alzar la vista.

El 12 de agosto vas a salir al balcón, a la terraza o a la plaza del pueblo con los ojos como platos. Pero si no llevas las gafas adecuadas, lo que veas puede ser lo último que veas nítido. Porque mirar un eclipse solar sin protección no duele, no pica y, cuando te das cuenta, el daU0001f4b0o ya es para siempre.

El 'truco' del eclipse que convierte una mirada curiosa en una quemadura imborrable

El astronauta Pedro Duque lo ha explicado con la claridad de quien ha visto el sol desde fuera de la atmósfera: durante un eclipse, la luna va tapando poco a poco la fuente de luz y esa sensación de molestia que nos hace apartar la vista desaparece. 'La retina no tiene receptores del dolor. Si miramos un trocito del sol durante el eclipse, su radiación puede quemar nuestra retina en segundos, sin dolor y a veces para siempre', advierte en sus redes.

El fenómeno que cruzará España de Galicia a Baleares el próximo 12 de agosto serU0001f440 el primer eclipse total de sol visible en la península en más de un siglo. SerU0001f440, ademU0001f440s, el arranque de un trío astronómico: en 2027 y 2028 volveremos a tener otros dos. Pero la emoción de ver el disco solar tapado por completo puede costarte muy cara si improvisas con las gafas de sol del cajón.

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El U0001f4a3ptometrista Manuel Sánchez-Rubal, en declaraciones a Trendencias, aporta un dato escalofriante: incluso con unas gafas homologadas no deberíamos mirar fijamente mU0001f440s de 20 o 25 segundos seguidos antes de descansar la vista. Sin filtro, un solo vistazo directo basta para dañar la mácula.

No duele. No pica. No te das cuenta hasta que es tarde. Esa es la trampa mU0001f440s peligrosa del eclipse del 12 de agosto.

Las gafas que sí protegen (y las que no, ni te acerques)

Nada de cristales ahumados con la llama del mechero ni de radiografías viejas: el filtro tiene que cumplir la norma ISO 12312-2 y llevar el marcado CE. 'Se pueden comprar en tiendas de astronomía, ópticas, farmacias y online', insiste Duque. Y si tienes niños, la vigilancia no se negocia: un segundo de descuido con unas gafas falsas puede ser irreversible.

Otro aviso que nos ha sorprendido: 'No uses las gafas homologadas para mirar a través de un telescopio que no tenga un filtro especial, porque la luz concentrada podría derretir el filtro de tus gafas'. Con el telescopio, el riesgo se multiplica.

Un detalle clave que mucha gente olvida: solo puedes quitarte las gafas durante los segundos exactos en que la luna tape completamente el sol. Ni un instante antes ni uno después. En el resto del eclipse parcial, protección permanente.

La lección del eclipse del 99: no te la juegues con las gafas del mercadillo

En 1999, con el último gran eclipse visible en Europa, las urgencias se llenaron de personas que confiaron en gafas de sol normales, cristales ahumados caseros o simplemente en el mito de que 'total, está tapado. La retinopatía solar o 'retinopatía por eclipse' no avisa, pero deja secuelas que puedes arrastrar toda la vida.

Lo bueno es que esta vez la información llega a tiempo y tenemos a Pedro Duque poniéndole voz de autoridad. Él mismo insiste: 'Aunque no nos moleste, si miramos un trocito del sol durante el eclipse, su radiación puede quemar nuestra retina en segundos, sin dolor y a veces para siempre'.

Así que el 12 de agosto, antes de salir de casa, revisa que tus gafas tengan las dos siglas mágicas: ISO y CE. Si no las ves, no te las pongas. No merece la pena.

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U0001f9e0 Para soltarlo en la cena

Mirar un eclipse sin protección quema la retina sin dolor y las gafas de sol normales no filtran la radiación solar directa.