Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 han terminado, pero la polémica no cesa. Estudiantes de todo el país denuncian exámenes de una dificultad extrema o con errores que, en algunos casos, han obligado a los políticos a intervenir. Las quejas más sonadas se centran en el examen de Euskera en el País Vasco y el de Matemáticas en Cataluña, aunque otras comunidades también han vivido sus propias controversias.
¿Qué pasó con el examen de Euskera?
En Euskadi, el examen de Euskera ha levantado ampollas por los criterios de corrección y la dificultad de las preguntas. Muchos estudiantes se encontraron con una puntuación inesperadamente baja, incluso ceros, lo que ha puesto en duda la objetividad de la prueba. El lehendakari, Imanol Pradales, calificó de “bastante raro” lo sucedido, elevando la tensión política en torno a la PAU. Las asociaciones de padres y madres han pedido una revisión urgente de los resultados para evitar que la nota de acceso a la universidad dependa de un examen tan polémico.
El “drama” de Matemáticas en Cataluña
En Cataluña, el examen de Matemáticas ha sido calificado de “drama” por los propios alumnos, que alertan de que su dificultad estaba muy por encima de lo esperado. Los problemas incluían apartados que, según los estudiantes, no se ajustaban al temario impartido este curso. La controversia ha traspasado el ámbito educativo: el grupo de los Comuns ha registrado una pregunta en el Parlament para pedir explicaciones al Govern de Salvador Illa. Mientras, las universidades catalanas aguardan las notas de corte para comprobar si la prueba afectará al acceso a las titulaciones más demandadas.
Otras pruebas que han dado que hablar
Más allá de Euskadi y Cataluña, las protestas se han repetido en distintas autonomías. En Madrid, los exámenes de Historia de España y Lengua Castellana han sido criticados por su extensión y por incluir conceptos que, según los alumnos, apenas se habían trabajado en clase. En la Comunidad Valenciana, la asignatura de Física ha sido otra fuente de quejas, con enunciados ambiguos que dificultaban la resolución. Y en Andalucía, la prueba de Inglés ha generado desconcierto por un listening que muchos consideraron ininteligible. Estas son solo algunas de las materias que han encendido las redes estos días.
Aunque cada año suele haber controversias, la magnitud de las quejas en 2026 ha sido inusual. Varios institutos han recogido firmas para solicitar una revisión extraordinaria de las calificaciones. “No se trata de que el examen sea difícil, sino de que sea justo”, resumen los portavoces estudiantiles. Lo cierto es que, con más de 200.000 estudiantes presentados en toda España, una mínima variación en los criterios puede alterar miles de futuros académicos.
La polémica de este año ha obligado a los gobiernos autonómicos a tomar partido, algo poco habitual en unas pruebas que deberían ser estrictamente académicas.
El trasfondo: una protesta que se repite
La PAU siempre ha generado debate, pero la digitalización y la difusión instantánea de los exámenes en redes sociales amplifican ahora cualquier detalle cuestionable. En años anteriores, comunidades como Galicia o Castilla y León ya vivieron episodios similares, aunque sin la repercusión política alcanzada esta vez. El Consejo de Universidades se ha limitado a recordar que cada comunidad es responsable de sus propias pruebas, por lo que no hay un criterio único a escala nacional. Para los expertos, esta falta de homogeneidad es una de las causas de fondo que alimenta la controversia cada mes de junio.
Mientras, los estudiantes miran al futuro con incertidumbre: las listas de espera para la revisión de exámenes se alargan en algunas delegaciones y las matrículas universitarias empiezan en pocos días. La posibilidad de que se convoquen tribunales extraordinarios está sobre la mesa, pero de momento solo Euskadi ha reconocido que estudiará “caso por caso”.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Los exámenes de Euskera y Matemáticas han provocado las mayores protestas de la PAU 2026, con intervención política incluida.
- 👥 Quiénes son los afectados: Más de 200.000 estudiantes que este año acceden a la universidad, así como sus familias.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Notas de corte distorsionadas y posibles recursos que retrasen la matriculación en algunas carreras.



