Los tranvías de Bilbao y Vitoria no caben en su propio carril por 2,4 centímetros

Un informe interno ya alertaba en septiembre de problemas de gálibo con los nuevos trenes de CAF. Los maquinistas paran con antelación en varios cruces para no chocarse.

A veces un error de diseño se mide en milímetros, pero cuando hablamos de 2,4 centímetros, un tranvía se convierte en un problema de cruce digno de chiste. Los nuevos convoyes de Bilbao y Vitoria son un pelín más anchos de lo que deberían, y en ciertos cruces se rozan peligrosamente. Los maquinistas lo saben bien: prefieren parar antes del choque a jugársela.

El fallo no viene de un simple despiste, sino de una cuestión técnica muy concreta: el gálibo dinámico. Ese margen de seguridad que evita los roces con farolas, bordillos o entre dos trenes que circulan en sentidos opuestos se ha quedado corto en los nuevos trazados. En el cruce de la avenida Montevideo con la calle Gurtubay, en Bilbao, los dos vehículos se ven obligados a detenerse con antelación porque, sencillamente, no caben.

El cruce de la vergüenza: avenida Montevideo con Gurtubay

Los nuevos tranvías, fabricados por CAF y contratados por Euskotren, son unos 2,4 centímetros más anchos que los modelos anteriores. Parece una broma, pero esa distancia es suficiente para que el gálibo dinámico se invada y las chapas se den un beso nada deseado. Los conductores, conscientes del peligro, han adoptado un protocolo de cortesía forzosa: quien llega segundo frena y espera a que el de enfrente pase primero. Una coreografía involuntaria que a nadie le hace gracia.

Publicidad

Según un informe de septiembre del año pasado, que ya advertía del problema, la solución no pasa por pulir las curvas ni por ensanchar la calle, sino por rezar para que los dos convoyes no coincidan en el mismo punto al mismo tiempo. La inversión prevista para los trenes de siete módulos en Vitoria, por ejemplo, roza los 49 millones de euros, cifra que ahora mismo no asegura que los vehículos puedan circular con normalidad.

No solo en Bilbao: el tranvía de Vitoria también se atraganta

En Vitoria-Gasteiz, la pesadilla tiene otra cara. La estación junto al Parlamento Vasco se enfrenta a un problema adicional de accesibilidad: el nuevo ancho de los vagones compromete el espacio para que una persona en silla de ruedas pueda subir o bajar con las garantías mínimas. Así que tenemos un tren que en unos sitios choca y en otros deja fuera de juego a los pasajeros con movilidad reducida. No es precisamente el estreno que soñaba la renovación flotante.

Mientras CAF guarda silencio y no responde a las preguntas, la operadora vasca Euskotren se rasca el bolsillo con un expediente que huele a descoordinación entre quien fabrica y quien pone los raíles. Los nuevos trenes de cinco módulos, para Bilbao, y siete módulos para Vitoria, ya han ganado otros concursos europeos, pero en casa parece que las medidas se tomaron a ojo.

2,4 centímetros: la distancia que separa un tranvía moderno de un choque en cada curva comprometida.

El historial ferroviario español: cuando los trenes no entran

No es la primera vez que el norte de España se convierte en un meme por culpa de los gálibos. En 2023, Cantabria y Asturias vivieron un ridículo parecido con aquellos trenes que no pasaban por los túneles porque el margen de evacuación era insuficiente. Entonces, CAF también apareció en la ecuación, y todo se achacó a un baile de datos entre Renfe y Adif. Ahora, la historia se repite con el tranvía, solo que esta vez el dedo apunta al ente gestor de la infraestructura, ETS.

Estos fallos de manual demuestran que, en plena era digital, seguimos sin cuadrar las medidas con el sentido común. Los pasajeros pagan el pato, los maquinistas bregan con paradas improvisadas y los millones de inversión se convierten en un monumento al descuadre milimétrico.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Los nuevos tranvías de Bilbao y Vitoria no pueden cruzarse en varios puntos porque son 2,4 cm más anchos.
  • 🔥 ¿Por qué importa? El fallo compromete la seguridad y la accesibilidad, y deja en evidencia un patinazo de planificación millonario.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Como pasajeros, sí: toca rezar para no coincidir en el cruce.