A 50 grados a la sombra (que no hay) y con 217 kilómetros de asfalto y tierra por delante, Carmen María Pérez ha escrito este martes una página que nadie esperaba. La valenciana ha firmado la segunda mejor marca absoluta de la historia de la Badwater 135, la carrera de ultrafondo más brutal del planeta, y se ha llevado el triunfo femenino con un tiempo que ya es leyenda: 21 horas, 5 minutos y 32 segundos.
Competir en Badwater ya es, de por sí, una hazaña. La prueba solo selecciona a un centenar de atletas con un historial impecable en los ultrafondos más duros del circuito. La salida se da a 85 metros bajo el nivel del mar y la meta aguarda a 2.530 metros de altitud, con 4.000 metros de desnivel positivo y temperaturas que superan los 50 grados. Terminar en menos de 45 horas es la proeza; hacerlo en 21 es de otro planeta.
El reloj se para en Whitney Portal
Carmen Pérez, en su debut absoluto en esta pesadilla californiana, paró el cronómetro en 21 horas, 5 minutos y 32 segundos. Un tiempo que pulveriza el récord femenino que Ashley Paulson ostentaba desde 2023 por 39 minutos y 3 segundos. El dato da vértigo. Max Jolliffe, el único hombre que la batió, cruzó la línea de meta apenas 12 minutos antes. Trece segundos por kilómetro separaron a la española de la victoria absoluta.
La diferencia con sus rivales femeninas fue aún más salvaje: la propia Paulson, segunda mujer, llegó a meta en 24 horas, 59 minutos y 36 segundos, casi cuatro horas más tarde. La estadounidense Micah Morgan completó el podio femenino con 26 horas y 32 minutos. Es decir, Pérez estaba ya duchada y descansando cuando sus perseguidoras aún corrían bajo el sol de justicia.
Cuando el novio se queda sin récord (y sin palabras)
Iván Penalba, pareja sentimental y compañero de entrenamientos de Carmen, también firmó una carrera de quilates. El valenciano, en su quinta participación en Badwater, cruzó la meta en 21 horas, 57 minutos y 44 segundos, su mejor marca personal, y se subió al tercer cajón del podio masculino. Pero esta vez el foco no era para él.
Que se lo digan a los datos: ‘Sardineta’ aventajó a Penalba en más de 52 minutos en una cita donde ella se estrenaba. La anécdota ha corrido como la pólvora en el mundillo del ultrafondo. Ya se sabe: en el Valle de la Muerte el amor no entiende de cronómetros. Penalba, todo un señor, no ha podido más que aplaudir la gesta de su chica y celebrar, además, que rebajó su propio registro en casi diez minutos respecto a 2025.
Para que nos hagamos una idea de hasta dónde llega la machada: la anterior plusmarquista, Ashley Paulson, perdió con Pérez la friolera de 3 horas, 54 minutos y 4 segundos. En un deporte donde cada minuto cuenta una historia de superación, semejante brecha es un boquete.
Con 21 horas y 5 minutos, Pérez no solo ha rebajado un récord: lo ha fulminado y ha puesto el listón a una altura que ninguna rival ve por el retrovisor.
De Esparta al Valle de la Muerte: la leyenda que sigue creciendo
Detrás de esta exhibición hay una trayectoria de fondo que ya venía avisando. En 2024, Carmen fue segunda en la Spartathlon, la mítica carrera de 246 kilómetros entre Atenas y Esparta, y se convirtió en la primera española en subir al podio de aquella locura. El año pasado se proclamó campeona mundial W40 de 24 horas con récord de España incluido: 249,53 kilómetros en un solo día.
Por si fuera poco, esta misma temporada ya había conquistado el Ultrabalaton de Hungría, bordeando el lago Balatón en 209 kilómetros con otro récord femenino (18:24:49). Ahora la Badwater. La ‘Sardineta’ no solo ha llegado: ha aterrizado en la historia del ultrafondo en el momento justo para convertirse en referente mundial. Y todavía no hemos visto su techo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Carmen Pérez terminó segunda en la general de la Badwater 135 y pulverizó el récord femenino.
- 🔥 Por qué arde: La valenciana rebajó la plusmarca en 39 minutos y dejó atrás a su pareja Iván Penalba.
- 📲 Lo que viene: Con esta gesta, la de Requena se consolida como la gran referencia del ultrafondo mundial.

