Las imágenes de Huelva ardiendo llevan diez días seguidas en el telediario. Más de 5.000 hectáreas han calcinado cuatro incendios desde que comenzó junio, todos en la provincia: el último, en Villanueva de los Castillejos, sigue activo y ha obligado a desalojar a más de 350 personas. La pregunta no es si va a ser un verano complicado. Es cómo de complicado.
Qué ha ardido exactamente y por qué importa
El dato no es solo local. El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) confirma que la superficie quemada en España hasta el 10 de junio cuadruplica la de 2025: 36.583 hectáreas frente a las 9.987 del año pasado. Y la media de los últimos veinte años son 13.840. Vamos, que en mes y medio ya hemos doblado también esa referencia.
En Huelva, el incendio que empezó en el paraje de Los Turbios ya ha devorado más de 4.000 hectáreas y sigue sin estabilizarse. Está catalogado como emergencia nivel 2 y la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha tenido que incorporarse al dispositivo. El fuego se mueve más rápido que los medios para apagarlo y ese es el meollo de todo.
No es una exageración: los propios trabajadores del Infoca, los que están en primera línea, lo dicen sin rodeos. “Con el Infoca al 100%, no estaríamos en esta situación”, resume Javier, bombero forestal con más de diez años en el operativo. Y lo que cuenta merece traducirse sin filtro.
La falta de efectivos explicada por quienes apagan el fuego
Javier no es un portavoz sindical ni un político. Es uno de los que se calza las botas. Su queja es tan concreta como demoledora: están yendo a los incendios con equipos de cuatro personas cuando deberían ser de siete. Al llegar a la zona, tienen que esperar 40 minutos a que les sumen otro medio. “Imagínate lo que corre el fuego en ese tiempo”, suelta.
El detalle es que esos minutos muertos no son burocracia: son hectáreas que se podrían haber salvado. Muchos de estos fuegos, insisten, habrían quedado en conatos (menos de una hectárea) si la plantilla estuviera completa. En lugar de eso, los turnos se alargan más de 20 horas y los equipos de protección que llevan no siempre cumplen la normativa de prevención de riesgos laborales. La seguridad de quien nos protege está en entredicho.

La política ha reaccionado, como era de esperar. Desde Adelante Andalucía hablan directamente de la “campaña más caótica” del Infoca y señalan al Gobierno andaluz. Por Andalucía pide cubrir las demandas de los profesionales y recuerda que su estabilidad es clave para evitar tragedias humanas. Pero a quien le quema (literalmente) la tierra, las declaraciones le saben a poco.
El fuego no espera a que lleguen los refuerzos. Cada minuto sin personal suficiente son metros cuadrados de monte que no volverán en años.
Qué significa esto para ti y para este verano
No hace falta vivir en el Andévalo para que te pique la eco-ansiedad (esa angustia que provocan las noticias ambientales). Las olas de calor llegan cada vez más temprano, los incendios se van de escala con más facilidad y el verano aún no ha empezado oficialmente y ya estamos batiendo récords. Es lógico sentir un runrún cuando ves los mapas al rojo vivo.
Lo práctico: si estás en zona de riesgo, estos días no basta con mirar al cielo, conviene revisar los avisos de la AEMET y las restricciones de acceso al monte. Muchos ayuntamientos ya han cerrado pistas forestales. Y tener un plan de evacuación en casa, aunque suene exagerado, es más útil que cualquier tuiter alarmista.
El año pasado, el Gobierno central aprobó un refuerzo de 45 millones para la contratación de bomberos forestales en la campaña de verano. Pero ni eso ni los avisos del sector han impedido que comunidades como Andalucía sigan arrastrando vacantes. Los datos del Infoca muestran una plantilla que en los últimos diez años no ha crecido al ritmo que lo ha hecho el riesgo. La pregunta, de nuevo, no es si apagaremos este fuego. Es cuántos más habrá que apagar sin los medios que se necesitan.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 🌍 ¿Qué cambia esta semana? Cuatro incendios activos en Huelva han quemado más de 5.000 hectáreas en diez días.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los vecinos de las comarcas del Andévalo, Villanueva y Alosno, a los más de 350 desalojados, y a cualquiera que viva en zonas forestales de España.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisar el nivel de riesgo de tu zona en la app de la AEMET, seguir las indicaciones de las autoridades locales y, si ves humo, no esperes: el 112 es lo primero.



