Lidia Torrent y Jaime Astrain anuncian su compromiso tras siete años juntos y una hija

Siete años juntos y una hija, y bastó un comentario afilado en un photocall para que Jaime Astrain hincara la rodilla esa misma noche. Las redes ya han llenado el post de Lidia Torrent de famosos dando la enhorabuena y la pregunta que queda es si el 'ya llegará' fue casualidad o

A ver si me aclaro. Siete años y una hija en común después, y todavía Lidia Torrent tenía que pedirle hora al reloj. La modelo y ex camarera de 'First Dates' le soltó a Jaime Astrain una pulla en un photocall que ha pasado de comentario inocente a la pedida de mano más rápida del 2026. Y va en serio: el 'I SAID YESSS!!!!!!!!!!!! 💍' que han colgado en redes es la confirmación de que por fin pasan por el altar.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 8/10. Un 'ya llegará' con toda la intención, siete años de espera, un bebé y un montón de famosos comentando en el post. La presión social ha hecho más que Cupido esta vez. Esto es lo que las amigas envían al grupo de WhatsApp a las doce de la noche.

La pulla que encendió la mecha: del 'no ha hincado rodilla' al anillo en horas

Todo empezó con Lidia frente a la prensa, harta de que la llamen novia eterna. Con una sonrisa venenosa soltó: 'Somos dos novios. Ya llegará, ya llegará. Él sigue pensando si soy o no la mujer de su vida, porque no ha hincado rodilla'. Jaime, recién recuperado de sus problemas de rodilla en 'Supervivientes', intentó quitarse la presión con un '¿Entonces qué me da la pregunta? ¡Uy, qué presión!'. Pero el tiro le entró directo.

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Horas después, la pareja publicaba la foto que todos esperaban: anillo, sonrisa y el inevitable grito en mayúsculas con trece signos de exclamación. La secuencia es tan perfecta que casi parece coreografiada, pero a estas alturas del chisme nos da igual: la boda ya está en marcha.

Del 'First Dates' a la pedida: siete años, una hija y el clan Anka

Lidia y Jaime empezaron su historia en el verano de 2019, justo cuando ella rompía con Matías Roure. Desde entonces han ido acumulando hitos: la pequeña Elsa llegó en 2022 y la relación con la abuela, Elsa Anka, ha sido de anuncio. La propia modelo no ha tardado en comentar la noticia: 'No puedo estar más feliz!'. Y con razón: en 'Supervivientes' ya dejó claro que defiende a su yerno a capa y espada.

El post del anuncio, en el perfil oficial de Lidia Torrent, se ha llenado de famosos en cuestión de minutos. Miguel Ángel Muñoz, Eva Soriano o Nerea Camacho han entrado como quien llega tarde a una boda y corre para no perder el primer plato. El timeline está que arde.

La pulla de Lidia fue la semilla; la pedida, el fruto. Siete años esperando una rodilla en el suelo y ahora el algoritmo ya calcula su seating plan.

Por qué este compromiso es más salseo del que parece... y también puro amor influ

Que sí, que es una historia bonita. Pero del 2019 al 2026 hay mucha tela. En el mundo de las influencers, cuando la pareja aguanta más de un lustro sin anillo, el fandom empieza a especular más que en un final de temporada. Lidia ha jugado sus cartas con inteligencia: sin montar un drama, pero clavando la frase exacta delante de medio país. El resultado ha sido un compromiso exprés que deja a todas las 'casi-novias' del panorama tomando nota.

Personalmente creo que Jaime iba a hacerlo igualmente —la llegada de Elsa ya era un paso más gordo— pero que la presión mediática ha acelerado la fecha. Y no pasa nada. Al final, las bodas influ venden y esta pareja ya tiene los ingredientes justos: historia larga, abuela televisiva y un montón de amigos con muchos seguidores. El chisme va a durar hasta que elijamos el vestido por votación popular.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Lidia Torrent, modelo y ex camarera de 'First Dates', y Jaime Astrain, modelo y ex Superviviente.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Tras años de espera y un comentario público de Lidia, Jaime le ha pedido matrimonio casi en el mismo minuto.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la pulla fue tan transparente que la pedida se ha convertido en el culebrón de fin de semana con final feliz.