Florentino quiere a Mourinho de vuelta con Arbeloa de escudero

El club sondea el regreso del portugués trece años después de su salida con Arbeloa como ayudante principal en el plan. La operación tiene títulos en el currículum, morbo asegurado y un vestuario por convencer. El madridismo ya está dividido.

Florentino Pérez vuelve a soñar con José Mourinho en el banquillo del Bernabéu trece años después de aquella salida tan agria. Y esta vez con Álvaro Arbeloa pegado a él como segundo. Agárrate.

Lo que se está moviendo en Valdebebas y por qué Florentino ha vuelto al primer amor

La operación, según ha adelantado 20minutos, sitúa al portugués como gran favorito del presidente para tomar las riendas del primer equipo. Florentino quiere mano dura y un nombre que mueva la grada del Bernabéu, y Mourinho cumple las dos casillas sin despeinarse. El madridismo lleva meses pidiendo un cambio de rumbo y el palco no es ajeno a ese ruido.

El plan tiene una capa más, y ahí está el detalle jugoso. Arbeloa, ahora mismo en el filial blanco con muy buenos números y con el sello de la casa, entraría como ayudante principal. Es decir, Mou pone galones y experiencia, y el ex lateral aporta el ADN Real Madrid en el día a día. Operación bicéfala, traducida al cristiano.

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El último Mourinho en el Madrid acabó como acabó, con tensión vestuario adentro y una rueda de prensa que todavía se cita. Pero el tiempo cura mucho, sobre todo si por el medio hay tres títulos, una Copa del Rey memorable y aquel récord histórico de 100 puntos en LaLiga. Cosas que en el madridismo no se olvidan, aunque se peleen con el tópico.

Por qué este regreso enciende el grupo de WhatsApp del madridismo

Aquí no hablamos de un fichaje cualquiera. Hablamos de un entrenador que polariza como pocos: o lo amas, o cruzas la calle. El paddock mediático ya está calentando motores con cada movimiento del portugués, y la sola posibilidad de verlo otra vez en una rueda de prensa del Bernabéu pone a la prensa rosa-deportiva a hacer las maletas.

El factor Arbeloa multiplica el morbo. Es uno de los nombres con más cartel dentro del club entre la afición joven, ha tenido roces públicos con figuras del entorno culé y representa el perfil cuerpo a cuerpo que Florentino adora. La pareja, sobre el papel, es de las que venden camisetas y generan minutos de debate hasta julio. Tela.

Eso sí, hay flecos. Mourinho tiene contrato vigente con su club actual y romper esa relación nunca es barato, ni rápido. Y queda por ver si el técnico aceptaría compartir tantas decisiones con un segundo de la casa, algo que históricamente no ha sido su modelo favorito. La web oficial del Real Madrid sigue, de momento, sin pronunciarse.

El precedente que nadie en Concha Espina quiere repetir

Conviene mirar atrás antes de soñar despierto. Cuando Mourinho aterrizó por primera vez en 2010, llegó como el hombre llamado a romper la hegemonía de un Barça galáctico. Lo consiguió a medias, dejó títulos, dejó cicatrices y dejó un vestuario partido. La salida en 2013 fue por la puerta de atrás, con frase enmarcada incluida. Trece años después, el contexto es radicalmente distinto pero el riesgo sigue ahí, y eso en Valdebebas lo saben.

El paralelismo más reciente lo tenemos con Carlo Ancelotti en su segunda etapa: el regreso del entrenador querido salió de cine, con Champions incluida. Pero no todas las segundas partes son así. Mourinho viene de una etapa irregular en la Roma y en clubes con menos exigencia mediática que el Madrid, y el desgaste físico de gestionar un vestuario de estrellas no perdona. La pregunta no es si puede ganar, es si aguantaría dos temporadas sin que el ambiente se incendie. Mi apuesta personal: con Arbeloa amortiguando, podría funcionar más tiempo del que muchos creen. Veremos en las próximas semanas si el sondeo se convierte en oferta formal o se queda en globo sonda de mayo.