Samsung ha vuelto a hacerlo: una actualización que iba a ser rutinaria se ha convertido en pesadilla para miles de usuarios de Galaxy S24 y S25. Los teléfonos se calientan sin razón aparente y la batería se evapora como si hubiera prisa.
El parche de abril, que en teoría traía mejoras de seguridad y pequeñas optimizaciones, está haciendo justo lo contrario. Y el enfado en foros, Reddit y X ya es considerable.
Qué está pasando exactamente con los Galaxy
Según el reporte de Hipertextual, los usuarios afectados describen un patrón muy concreto: tras instalar la actualización de abril, el móvil se calienta incluso estando en reposo, la batería cae un 20-30% más rápido de lo habitual y en algunos casos el dispositivo llega a apagarse solo. Android Authority recogió testimonios parecidos días antes, apuntando a que el problema se concentra en los modelos S24, S24+, S24 Ultra y la nueva familia S25.
El detalle técnico que todo el mundo está pasando por alto: parece que el fallo está en cómo el nuevo firmware gestiona los procesos en segundo plano. El sistema no libera correctamente los núcleos de alto rendimiento, así que el procesador sigue tirando como si estuvieras jugando al Genshin Impact cuando en realidad tienes el móvil en el bolsillo.
Cosas que pasan en 2026.
Por qué esto es más grave de lo que Samsung admite
Aquí está el matiz incómodo. Samsung vende los Galaxy S25 como flagships premium a precios que rozan los 1.500 euros en las versiones altas. Que una actualización oficial degrade el producto que has pagado a precio de oro es un problema serio, no un bug menor que se soluciona con un 'reinicia el móvil'. Y lo peor es que Samsung, de momento, ha guardado silencio oficial. Ni hotfix urgente, ni comunicado, ni fecha estimada.
La compañía coreana tiene un historial complicado con esto. El caso del Galaxy S22 en 2022, con el escándalo del GOS (Game Optimizing Service) que capaba el rendimiento para evitar sobrecalentamientos, terminó en demanda colectiva en Corea del Sur. Años después, el patrón se repite: priorizar el release del parche antes que el testing a fondo. El usuario vuelve a ser el beta tester involuntario de un producto final, y esa estrategia tiene un límite.
Lo que más me chirría es el timing. Estamos hablando de dispositivos que, en el caso del S25, llevan en el mercado pocos meses. Que el fabricante de referencia en Android tropiece con una actualización básica de seguridad dice poco del control de calidad interno. Apple ha cometido errores parecidos (el iOS 15.4 drenaba batería como loco), pero suele sacar un parche correctivo en 48-72 horas. Samsung acumula ya varios días sin respuesta pública, y el ruido crece.
Mientras tanto, el consejo práctico si tienes un S24 o S25 y aún no has instalado la actualización: espera. Si ya la tienes, puedes intentar un reinicio en modo seguro y cerrar apps en segundo plano, aunque los usuarios reportan que el truco funciona a medias. La solución real pasa por que Samsung saque un hotfix, y eso depende de ellos.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 2/10. Pero aquí el hype es negativo: el marrón está servido y la respuesta oficial brilla por su ausencia. Si Samsung no reacciona esta misma semana, la cosa se pone fea — y el S25 no se merece empezar su ciclo de vida así.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? La actualización de abril de Samsung está recalentando Galaxy S24 y S25 y drenando batería.
- 🔥 ¿Por qué importa? Son móviles premium de hasta 1.500 euros y Samsung aún no ha dado respuesta oficial.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si tienes un S24 o S25, afecta. Si no, es otro recordatorio de por qué no conviene instalar updates el día uno.



