Rafa Jódar reclama su sitio: madurez y épica para heredar el idilio con Madrid

Rafa Jódar ya sabe lo que es ganar en casa tras un ejercicio de supervivencia extremo en la Caja Mágica. En una noche donde el pánico escénico amenazó con arruinar su estreno, el joven madrileño supo sufrir para darle la vuelta a un partido que parecía perdido tras el primer set.

Nunca resulta sencillo ejercer de profeta en tierra propia. Menos aún cuando los focos apuntan con la intensidad que lo hacen ahora sobre Rafa Jódar, convertido en el gran asidero del público madrileño ante la ausencia de las grandes raquetas nacionales.

El joven tenista local tuvo que pelear no solo contra el sólido tenis del neerlandés Jesper de Jong, sino contra sus propios fantasmas internos en una noche que comenzó con nubarrones y terminó con el rugido unánime de la Caja Mágica tras un ejercicio de supervivencia que se alargó hasta las dos horas y media: 2-6, 7-5 y 6-4.

​El debut de Jódar en el cuadro principal de Madrid fue, durante casi una hora, una tortura psicológica. Los nervios, esos que atenazan las piernas y nublan el juicio, hicieron acto de presencia desde el primer intercambio. El madrileño saltó a la pista central con una marcha de más, buscando golpes ganadores donde solo había margen para el intercambio, lo que se tradujo en una catarata de errores no forzados.

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​El bloqueo inicial de Rafa Jódar ante el empuje de De Jong

De Jong, un tenista más curtido en estas batallas y con el pulso firme, no desaprovechó el regalo. El neerlandés castigó cada duda del español con un servicio impecable y una lectura táctica superior, cerrando la primera manga con un contundente 6-2 que dejó a la grada en un silencio sepulcral.

Rafa Jódar, un campeón atípico a los 19 años: "Ponerse un objetivo nunca es bueno"
Rafa Jódar, un campeón atípico a los 19 años: "Ponerse un objetivo nunca es bueno" Fuente: Agencias

Sin embargo, el tenis, como la vida, suele ofrecer una segunda oportunidad a quienes tienen la paciencia de buscarla. En el segundo parcial, el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia. Jódar empezó a soltar el brazo, pero De Jong seguía martilleando con su saque. "Todos son primeros", lamentaba el madrileño desde el fondo de la pista mientras trataba de encontrar una grieta en el muro rival.

La crisis llegó con varias bolas de rotura en contra que pudieron sentenciar el duelo, pero Rafa Jódar, de 19 años, se agarró a la arcilla con uñas y dientes. Fue en el duodécimo juego cuando, tras una hora y cuarto de máxima tensión, el español conectó un resto ajustado que sorprendió al neerlandés para forzar el tercer set.

La Manolo Santana, volcada con su nuevo ídolo, se convirtió en una caldera. El juez de silla tuvo que intervenir en varias ocasiones para pedir calma a un público que celebraba antes de tiempo y que empujaba cada bola con el alma.

​Rafa Jódar impone su derecha para sellar la remontada en el tercer set

Jódar, ya con el motor a pleno rendimiento, logró una ventaja de 3-1 en el set definitivo, pero la veteranía de De Jong volvió a equilibrar la balanza. El desenlace se escribió en el décimo juego, un momento donde los grandes jugadores dan el paso al frente.

Con su golpe ganador número 34, un resto de derecha inapelable, Jódar selló la remontada y levantó los brazos al cielo de Madrid.

Tras el triunfo, la jornada dejó espacio para la nostalgia con la despedida de Roberto Bautista.
​Jódar ya mira hacia el horizonte, donde le espera el australiano Álex de Miñaur, quinto favorito del cuadro. Será un reto de otra dimensión, pero tras superar la presión del estreno en casa, el madrileño ha demostrado que tiene tenis y, sobre todo, corazón para soñar despierto en su ciudad.

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