Salud mental: expertos advierten sobre los 7 hábitos diarios que están destruyendo tu memoria de forma silenciosa

Casi la mitad de los casos de demencia podrían llegar a prevenirse con tan solo hacer cambios en los hábitos que seguimos en nuestro día a día que, aunque nos parecen normales, tienen un impacto sobre nuestra memoria. El gran problema es que el daño empieza a originarse mucho tiempo antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Los problemas de memoria, pensamiento o razonamiento, así como otros deterioros relacionados con la salud mental, pueden venir ocasionados por diferentes motivos. En algunas ocasiones tiene que ver con el simple paso del tiempo, mientras que, en otras, el motivo tiene que ver con distintas enfermedades o patologías, pero también por culpa de nuestros hábitos.

En este sentido, los expertos han llegado a la conclusión de que existen 7 hábitos diarios que están destruyendo nuestra memoria de forma silenciosa, por lo que conocerlos puede ser clave a la hora de poder hacer frente a problemas de salud como el Alzheimer, la dependencia vascular, los cuerpos de Lewy o la dependencia frontotemporal.

LA MEMORIA SE DETERIORA PROGRESIVAMENTE

Hábitos diarios que dañan la memoria y pasan desapercibidos según advierten expertos en salud mental
Fuente: Unsplash

A pesar de los avances médicos a lo largo de los últimos años, que ayudan en la prevención y el tratamiento de diferentes problemas de demencia, es importante tener claro que la memoria no se deteriora de un día para otro.

Publicidad

En la gran mayoría de las ocasiones, el declive cognitivo viene ocasionado por culpa de pequeñas decisiones y hábitos que se han repetido a lo largo de toda nuestra vida. Algunos de ellos pueden parecer no tan importantes, como el sedentarismo, dormir mal o convivir constantemente con el estrés, pero su efecto acumulado puede afectar al funcionamiento del cerebro.

Las investigaciones han descubierto que ciertos hábitos que siguen muchas personas pueden incrementar el riesgo de padecer demencia, por lo que es recomendable cambiarlos antes de que sea tarde. A continuación, los enumeramos.

NO DORMIR LO SUFICIENTE

Uno de los hábitos más peligrosos para la salud de nuestra mente tiene que ver con no dormir lo suficiente. Durante el sueño profundo, el cerebro activa el sistema glinfático, el cual se encarga de eliminar residuos metabólicos acumulados durante el día, incluyendo las proteínas beta-amiloide asociadas al Alzheimer.

Sabemos que la Fundación Española del Corazón insiste en la importancia de dormir bien, pero también lo hacen los expertos en salud mental. Dormir mal de forma crónica interrumpe la activación del mencionado sistema, provocando que dichas proteínas se acumulen.

Esto no solo viene dado por dormir pocas horas, sino que la calidad del sueño importa tanto como la cantidad, y las interrupciones frecuentes durante la noche tienen el mismo efecto negativo.

LA VIDA SEDENTARIA AFECTA A LA MEMORIA

Siete rutinas cotidianas que están debilitando tu memoria sin que apenas lo notes
Fuente: Unsplash

Después de conocer los hábitos que reducen la depresión y la ansiedad, tenemos que destacar aquellos que afectan directamente a la memoria. Pasar muchas horas sentado reduce el flujo sanguíneo al cerebro y provoca una reducción del volumen del hipocampo, una región que está relacionada con la formación de nuevos recuerdos.

Este riesgo no desaparece aunque se haga ejercicio cada día, y es que el sedentarismo acumulado a lo largo del día continúa provocando un daño cognitivo, con independencia de la actividad física que se haya programado para esa jornada. Por este motivo, no es suficiente con acudir al gimnasio, sino que se debe reducir el tiempo que uno permanece sentado.

Publicidad

CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL

Durante mucho tiempo se aseguró que el consumo moderado de alcohol no afectaba al cerebro e incluso tenía un efecto protector. Sin embargo, con el paso del tiempo y los estudios realizados, se ha confirmado que el alcohol daña directamente las neuronas, alterando la estructura de la materia blanca del cerebro y generando inflamación neurológica.

LA MALA ALIMENTACIÓN AFECTA A LA MEMORIA

La memoria sufre en silencio por culpa de hábitos comunes que los expertos recomiendan corregir
Fuente: Unsplash

En una era en la que la IA es utilizada para mejorar la salud mental, hay muchos hábitos diarios que afectan a nuestra memoria y de los que no somos tan conscientes como deberíamos. Una de ellas es la alimentación poco equilibrada.

Seguir una dieta rica en azúcar añadido y productos ultraprocesados genera inflamación crónica que poco a poco daña las células cerebrales. De hecho, un estudio con 158.000 adultos aseguró que el consumo elevado de azúcar aumenta en un 43% el riesgo de desarrollar demencia.

Este tipo de dietas afecta por una inflamación directa sobre el cerebro como sobre la función cognitiva. Sin embargo, una alimentación equilibrada favorece el mantenimiento de las capacidades mentales a largo plazo.

AISLAMIENTO SOCIAL

Las relaciones sociales son mucho más importantes para nuestro cerebro y memoria de lo que podamos pensar. El contacto social regular mantiene activas las redes neuronales que, de otra forma, se debilitan.

Por este motivo, relacionarse con los demás no debe verse como un complemento, sino como un pilar dentro del estímulo cognitivo. Numerosos estudios apuntan a que la soledad tiene un gran impacto sobre la salud mental, con un impacto sobre la mortalidad comparable al tabaquismo moderado.

IGNORAR LOS PROBLEMAS DE SALUD AFECTA A LA MEMORIA

Cómo ciertos comportamientos diarios pueden afectar a tu capacidad de recordar con el tiempo
Fuente: Unsplash

Entre los hábitos que perjudican a la memoria está el de ignorar problemas de salud como la hipertensión, la diabetes tipo 2 o el colesterol elevado, que no son solo problemas cardiovasculares, sino que multiplican el riesgo de sufrir demencia.

La inflamación sistémica que generan estas condiciones no tratadas puede provocar daños en el tejido cerebral hasta tres décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas cognitivos visibles. Por lo tanto, controlar la presión arterial o mantener los niveles de glucosa en un rango adecuado son hábitos preventivos frente a la demencia.

FALTA DE ESTIMULACIÓN MENTAL

Por último, hay que mencionar la falta de estimulación mental, que afecta directamente a la memoria. El cerebro necesita de estímulos para mantener su funcionamiento normal, incluso cuando hay cierta degradación a nivel biológico.

Publicidad

Se debe apostar por un aprendizaje continuo, resolviendo nuevos problemas y exponiéndose a experiencias intelectuales que supongan un desafío. Los síntomas de deterioro aparecerán antes si no existe esa estimulación mental tan necesaria.