La discreción ha sido, desde el principio de los tiempos, el mandamiento principal para Sonsoles Ónega. Sobre todo cuando se trata de su territorio más íntimo. Sin embargo, hay vínculos que son sencillamente imposibles de ocultar bajo la alfombra de la profesionalidad, más aún cuando tu círculo de máxima confianza roza las más altas esferas del Estado español. La presentadora estrella de Antena 3 ha mantenido durante años un blindaje casi hermético sobre su relación con la reina Letizia. Ha actuado más como un escudo leal que como una fuente de información para los cronistas sociales, pero recientemente algo ha cambiado en esa postura.
La periodista ha decidido, por fin, compartir anécdotas que humanizan una de las amistades más comentadas, y a la vez menos conocidas, de nuestra televisión. No es habitual que Sonsoles se abra de esta manera, aunque siempre ha estado ahí para dar la cara por su amiga, especialmente en momentos de ruido mediático, como ocurrió tras la publicación de las memorias del rey emérito Juan Carlos. Ahora, ha desvelado episodios que demuestran que lo que las une es una lealtad forjada hace décadas.
La sorpresa de Sonsoles Ónega al ver a “Let” en una cola de 40 minutos en su firma de libros

Uno de los momentos más reveladores que ha recordado la periodista tiene que ver con su exitosa carrera como escritora. Todo sucedió durante una multitudinaria firma de libros, justo después de alzarse con el prestigioso Premio Planeta. Al ver de nuevo las imágenes de aquel día, Sonsoles no podía evitar taparse los ojos. La cita era en unos conocidos grandes almacenes de Madrid y ella, por cuestiones de agenda promocional en el Canal 24 horas, llegó un poco tarde al encuentro con sus lectores.
Lo que no esperaba mientras subía las escaleras del edificio era encontrarse con la mismísima Reina de España aguardando pacientemente su turno como una ciudadana más. Cuarenta minutos estuvo Letizia esperando para conseguir la firma de su amiga. “Me quedé impresionada, primero porque no convoco a nadie a las firmas. Es molesto, meterte en el centro de Madrid… me da cosa. Se dijo que estaba preparado y no”, confesó.
Para Sonsoles, ese gesto tuvo un valor incalculable. Aquel encuentro ocurrió en un periodo de críticas hacia su obra y su premio. La dedicatoria fue para “Let”, el apodo cariñoso con el que se refiere a la monarca. “Fue en el momento de gran lapidación”, admite la periodista, recordando cómo el apoyo de su amiga fue un bálsamo necesario. “Ella sabe de mi vocación literaria. Su presencia apoya, creo que se ha reconocido con el tiempo (que acudió en calidad de) que era la amiga de Sonsoles”, añade con orgullo.
Un vínculo nacido entre las cámaras de CNN+ y el periodismo de trinchera

Sus caminos se cruzaron entre 1998 y 1999 en la redacción de CNN+. Allí, dos jóvenes apasionadas por la información compartían horas de plató y tensiones informativas mientras la actual reina presentaba los informativos matinales. Poco después, Letizia se marcharía a RTVE, donde trabajó hasta aquel noviembre de 2003 en el que se anunció su compromiso con el entonces príncipe Felipe.
A pesar de que sus vidas tomaron rumbos opuestos —una hacia el trono y la otra hacia el liderazgo de las audiencias vespertinas—, la esencia de su relación no varió. De hecho, Sonsoles no ha dudado en romper su regla de oro de silencio para defender el papel de la monarca. En una entrevista para ‘Vanity Fair’, la comunicadora hizo un retrato minucioso de la profesionalidad de su amiga, destacando su capacidad analítica y su entrega en cada proyecto social en el que se involucra.
“El papel que representa se lo está trabajando ella y lo ha ido definiendo en estos 20 años. Su don es la comunicación, que acompaña con una inteligencia natural, una capacidad de observación que se detiene en los detalles y una precisión sorprendente a la hora de exponer una idea. Es quirúrgica y eso le permite profundizar en los asuntos. Le afecta lo que vive y lo que ve, no pasa por los sitios de puntillas y cuando se compromete, se compromete”, aseveró Sonsoles.
El dolor compartido por la pérdida de Fernando Ónega

La verdadera prueba de fuego de cualquier amistad llega con los momentos de duelo. El fallecimiento de Fernando Ónega a los 78 años fue un terremoto emocional para Sonsoles y para el periodismo español en general. Los Reyes no solo publicaron un mensaje conjunto ensalzando la figura del maestro, sino que Letizia quiso estar físicamente presente en la capilla ardiente para sostener a su amiga.
Las palabras de la Reina a su llegada al velatorio fueron un reconocimiento público a toda una estirpe de comunicadores de raza. “Ha sido un profesor y un maestro para muchas generaciones de periodistas. Un hombre que dignificó el oficio con su inteligencia. Me ha acompañado toda la vida. Luego tuve la suerte de que conocí a una de sus hijas en los trabajos en los que fui redactora, así que Fernando pasó de ser un referente al padre de mi amiga”, declaró doña Letizia, demostrando que para ella, Fernando Ónega era mucho más que un nombre en la historia de la Transición.



