Hoy en día no solo queremos tener conexión a internet, sino que queremos que esta funcione de forma rápida y estable, sin cortes, interrupciones ni pérdidas de rendimiento. Sin embargo, existen diferentes motivos que pueden llevar a que la red no funcione de la manera esperada, pero afortunadamente se pueden solventar.
Lo primero de todo para conseguir que funcione más rápido, debes conocer las 5 razones habituales por las que internet va lento y las soluciones definitivas para recuperar tu velocidad lo antes posible. Si quieres disfrutar al máximo de tu conexión, debes saber cuáles son los principales problemas y cómo afrontarlos.
ACABA CON EL INTERNET LENTO

Es posible que, de repente, te encuentres con que tu conexión a internet no funciona de la misma forma que antaño, y lo primero que puede venir a la mente es echar la culpa al operador, sobre todo cuando los fallos aparecen de repente.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, los problemas de velocidad tienen un origen mucho más cercano y tienen que ver con nuestro propio router o conexión. Muchas veces, la culpa radica en el WiFi, lo que genera grandes problemas para ver contenido en streaming en plataformas como Netflix o para jugar online.
REDES DE CONEXIÓN A INTERNET SATURADAS

Más allá de conocer los 5 ajustes que tienes que hacer en tu smartphone para ganar más rápido por internet, tienes que conocer que una de las principales causas de que internet funcione lento es la saturación de la red.
Cuantos más dispositivos compitan por usar un mismo ancho de banda, la velocidad real cae y se ralentiza, como sucede cuando circulamos por una autopista y todos los coches quieren entrar por el mismo carril.
Por lo tanto, es posible que en horas punta, cuando todos los integrantes de la familia están en casa, usando ordenadores, smartphones, smart TV, consolas..., se llegue a saturar la red. En estos casos, puede ser necesario actualizar la red a una con mayor capacidad.
PROBLEMAS DE CONFIGURACIÓN
En ocasiones, el problema de que internet funcione con mayor lentitud tiene que ver con una mala configuración. Puede darse el caso de que un cable mal enganchado al router o la entrada de red sea el culpable de ese problema de conexión.
Un cable Ethernet doblado, un conector suelto o un cable coaxial que presente algún tipo de daño pueden llevar a sufrir microcortes, pérdida de paquetes y una bajada del rendimiento de la conexión a internet.
CONSUMO DE APPS QUE AFECTAN A LA CONEXIÓN A INTERNET

Además de conocer cómo seguir conectado en vacaciones a tu Gmail, tienes que conocer otros motivos que pueden hacer que la conexión a internet no funcione del todo bien. Uno de ellos tiene que ver con el uso de aplicaciones en segundo plano.
Estas, al estar actualizándose de forma automática, realizando copias de seguridad, sincronizándose en la nube o descargando datos, pueden hacer que se esté consumiendo ancho de banda. Para evitar que pueda ser un problema, es suficiente con revisar periódicamente los procesos activos y cerrar los que no sean necesarios.
DISPOSITIVOS DESACTUALIZADOS
Otro de los problemas que afectan al funcionamiento de la conexión a internet tiene que ver con el estado de los dispositivos. Si el smartphone no se encuentra actualizado, el ordenador tiene un software anticuado o presenta algún virus, todo ello puede afectar a la velocidad de la red.
En muchos casos es suficiente con reiniciar por completo el dispositivo, mientras que en otros será necesario hacer limpieza de procesos o llegar a actualizar el sistema de los dispositivos. A veces es tan simple como actualizar a la última versión para optimizar su rendimiento.
EL ROUTER EN MAL ESTADO AFECTA A TU CONEXIÓN A INTERNET

Finalmente, hay que hablar de la quinta y última de las razones habituales que provocan que tu internet vaya lento, y tiene que ver directamente con el hardware en mal estado. Afortunadamente, una sustitución del dispositivo puede ser suficiente para solventar el problema.
Con los routers y módems antiguos, que fueron diseñados para estándares muy inferiores a las conexiones actuales, puede haber problemas si el equipo tiene más de 4-5 años, haciendo que incluso no pueda soportar tecnologías como WiFi 5 o WiFi 6. Estos son claves para mantener velocidades altas y estables en hogares con muchos dispositivos.



