Linkoln Park: cuando la banda tributo mantiene la llama encendida

Asistimos al concierto de Linkoln Park, banda tributo a Linkin Park, en la sala Wagon de Madrid para confirmar el peso imperecedero de estos proyectos en la escena musical española atada a la nostalgia de los grandes grupos.

Este sábado, lo vivido en la sala Wagon de Madrid me dejó una sensación extraña pero bonita. Linkoln Park, banda tributo del legendario grupo californiano Linkin Park, llenó el lugar con los ecos de Hybrid Theory, el álbum debut que en el año 2000 definió el nu metal para toda una generación, y que ahora celebran en gira por su 25 aniversario.

Lo que sucedió allí, entre guitarras, bases electrónicas, gritos y un público que coreaba cada estribillo como si fuera 2001, no hace más que demostrarme la importancia cultural de los grupos tributo a bandas muy queridas y del papel que desempeñan cuando el original ya no está –o está lejos– de sus propios escenarios.

Y es que no es una broma. Tanto en España como en el resto del mundo, estos proyectos de tributos se han profesionalizado y han adquirido un lugar propio en la escena musical, aunque todavía se me venga a la cabeza aquella actuación del extinto Victims of a Down (tributo a System of a Down donde el guitarrista principal era un buen amigo) en un envoltorio mucho más modesto.

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Sobre el escenario, la banda tributo no se limita a reproducir nota por nota el repertorio, sino que construye su propia identidad. En concreto, Linkoln Park lo hace con un sonido contundente y un trabajo cuidado, más fiel al espíritu de discos como Hybrid Theory y Meteora que a los más recientes, pero con una identidad propia.

Linkoln Park, un tributo impulsado por el duelo por Chester Bennington

Linkoln Park se formó en 2015, impulsado inicialmente por miembros de la banda Kitsune Art y por, según nos cuentan, el profundo amor de sus integrantes por la música de Linkin Park. Dos años después, la muerte de Chester Bennington en 2017 lo cambió todo. Lo que había empezado como un homenaje entre fans tomó entonces la forma de la misión casi comunitaria de mantener vivo un legado que, para muchos jóvenes de principios de siglo, fue banda sonora de adolescencias turbulentas, de rabias y fragilidades que encontraban refugio en canciones como 'In the End' o 'Crawling'.

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Ese mismo año, el grupo organizó en Madrid un concierto benéfico que reunió a más de 25 músicos de la escena nacional y recaudó cerca de 4.000 euros, destinados a la Confederación Salud Mental España y a la One More Light Foundation, la organización vinculada a la memoria de Bennington y que lucha contra los problemas de salud mental.

Desde 2018, Linkoln Park no ha dejado de crecer. A la formación original se han sumado músicos procedentes de bandas como Nadye, Thornskill y Lakedada, lo que ha permitido robustecer el sonido, refinar los arreglos y renovar la propuesta escénica. No dejan de llevar a cabo giras ininterrumpidas por toda España, consolidando una comunidad de seguidores fiel. "Queremos unir a la familia de Soldiers y hacer que la música de Linkin Park resuene más fuerte que nunca", dicen.

El homenaje al 25 aniversario de Hybrid Theory se produce después de siete años en los que la banda original ha estado ausente de los escenarios, y nueve desde la última vez que estuvo en España (en el Download Festival de Madrid, en 2017). En 2024, Linkin Park regresó con nueva vocalista, Emily Armstrong, y nuevo batería, Colin Brittain, para su álbum de estudio 'From Zero', pero eso no borra el vacío que dejó la etapa clásica de la formación, ni el hecho de que para buena parte del público español sigue siendo difícil, o directamente imposible, vivir aquellas canciones en un concierto en directo.

Por ello los grupos tributo son importantes; porque cumplen una función que va más allá del entretenimiento. Actúan como mediadores entre una obra y su comunidad de oyentes cuando la propia banda original ya no puede, no quiere o no alcanza a cubrir toda la demanda global. En el caso de Linkin Park, su peso generacional es evidente porque sus primeros álbumes fueron puertas de entrada a una cultura musical híbrida en la que el rap se mezclaba con riffs de metal y melodías pop, en plena era de MTV y de los primeros foros de internet.

Y por todo eso da igual que no sea la banda original. El público no busca necesariamente la ilusión de estar viendo a sus ídolos, sino el ritual compartido de cantar a viva voz unos temas que forman parte de su memoria afectiva. Si, además, el espectáculo está a la altura e incluso cuenta con un showcase previo (en este caso el beatboxer y loop artist Kristóf7s), mejor que mejor.

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Emily Armstrong y Mike Shinoda, voces de Linkin Park
Emily Armstrong y Mike Shinoda, voces de Linkin Park | Fuente: Linkin Park

Hay además un componente generacional: muchos asistentes que en su día descubrieron “Hybrid Theory” en la adolescencia llegan ahora acompañados de nuevas generaciones que se acercan a esas canciones por primera vez en directo a través de un tributo. De este modo, la banda tributo no solo mantiene vivo el legado de Linkin Park, sino que lo transmite, actualizándolo y recontextualizándolo en un entorno de salas medianas y proximidad con el público, muy distinto al de los grandes estadios.

Sí, Linkin Park regresa este año a España con hasta tres conciertos confirmados (uno en el festival O Son Do Camiño y otros dos en Madrid), y los que crecimos con Chester, Mike y compañía podremos volver a ver al grupo en directo en una nueva etapa musical con un resultado más que notable. Pero, cuando ellos no estén, o cualquier grupo no esté, no nos olvidemos de quienes mantienen vivos sus legados.