El Real Madrid atraviesa un periodo de inestabilidad condicionado por la situación sanitaria de su plantilla. El club blanco es el segundo equipo de la categoría con mayor número de bajas, una cifra que asciende a 51 lesiones en lo que va de curso. Esta estadística sitúa a la entidad solo por detrás del Sevilla y ha generado dudas sobre la gestión de los servicios médicos y la preparación física de los futbolistas.
La preocupación se ha intensificado tras las informaciones publicadas por L'Équipe. El diario francés señala errores específicos en la evaluación de piezas clave como Kylian Mbappé y Eduardo Camavinga.
Errores del Real Madrid en el diagnóstico de Mbappé y Camavinga
Según estas fuentes, el equipo médico se habría equivocado de extremidad al examinar las dolencias de ambos internacionales. En el caso del delantero, el error se produjo en la rodilla, mientras que con el centrocampista la confusión afectó al tobillo.
Aunque Mbappé ha desmentido públicamente que fuera examinado de la pierna equivocada, el ruido mediático ha puesto el foco en la eficacia de los protocolos internos. Este escenario se suma a una tendencia de tres años donde las lesiones de rodilla han sido constantes. Jugadores como Courtois, Militão, Alaba, Carvajal y Rodrygo han sufrido roturas de ligamentos, obligando a los técnicos a modificar sus esquemas tácticos de forma recurrente.

La inestabilidad no se limita a las camillas, sino que alcanza los despachos y el césped de entrenamiento. La estructura del primer equipo ha visto pasar a Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa en un corto periodo de tiempo. Estos cambios de entrenador han traído consigo discrepancias en la metodología de trabajo físico.
Antonio Pintus, jefe de preparación física, ha vivido diferentes etapas de influencia. Con la llegada de Xabi Alonso, el italiano fue desplazado a un papel secundario para dar entrada al equipo de confianza del técnico vasco. Sin embargo, tras la salida de Alonso y la llegada de Arbeloa, Pintus ha recuperado el mando absoluto de la parcela física. Este cruce de métodos y filosofías de entrenamiento coincide con una etapa donde solo cinco jugadores de la plantilla (Vinícius, Güler, Brahim, Fran García y Gonzalo) han evitado pasar por la enfermería.
Polémica con la nutrición y el uso de tecnología
A los problemas médicos se añaden las acusaciones de Itziar González, antigua nutricionista del club. Tras su despido, González ha denunciado a través de sus canales oficiales que el servicio médico consultó versiones gratuitas de herramientas de inteligencia artificial para determinar la suplementación de los deportistas de élite. Estas declaraciones describen un entorno de trabajo conflictivo donde las propuestas de modernización en la alimentación y recuperación no eran bien recibidas por los responsables de la salud del club.
La cronología de bajas graves comenzó en agosto de 2023 con la rotura del ligamento cruzado de Courtois. Desde entonces, el historial clínico del Real Madrid presenta casos de extrema gravedad, como los 72 partidos de ausencia de David Alaba o la recaída de Militão. Incluso figuras como Jude Bellingham han tenido que gestionar problemas crónicos en el hombro, retrasando una intervención quirúrgica que terminó condicionando su rendimiento y estado anímico.
La falta de efectivos ha obligado a utilizar de forma recurrente a jugadores de la cantera y a recolocar a futbolistas fuera de su demarcación natural. La dirección del club se encuentra ahora en una fase de revisión de sus procesos internos para intentar frenar una sangría de bajas que amenaza la competitividad del equipo en el tramo decisivo de las competiciones. La eficiencia en el diseño de las cargas de trabajo es el punto crítico a resolver para evitar que la enfermería siga siendo la protagonista de la temporada.



