San Ricardo Rey, santoral del 7 de febrero

El 7 de febrero se celebra a San Ricardo Rey, noble inglés del siglo VIII que dejó todo para peregrinar a Roma. Su tumba en Lucca se convirtió en centro de milagros y veneración tras su muerte inesperada. Sus tres hijos —Wilibaldo, Winebaldo y Walburga— fueron canonizados como santos evangelizadores de Europa.

San Ricardo Rey, venerado cada 7 de febrero, protagoniza una de las historias más radicales del santoral católico: un noble inglés que abandona poder, fortuna y estatus para convertirse en peregrino hacia Roma. Su gesto desafía la lógica de una época donde el título nobiliario lo era todo, eligiendo el camino polvoriento sobre el trono, la oración sobre el mando. ¿Qué impulsa a un hombre poderoso a renunciar a todo?

La respuesta llega desde Wessex, Inglaterra, en el siglo VIII, donde este noble (probablemente señor de feudo o príncipe de Wessex, aunque la tradición lo llamó "rey") decide partir hacia Tierra Santa con sus dos hijos varones. Enero de 2026 marca el 1.306 aniversario aproximado de su muerte en Lucca (720 d.C.), donde su tumba sigue siendo lugar activo de peregrinación y su festividad se celebra oficialmente el 7 de febrero cada año. La devoción a San Ricardo Rey creció exponencialmente en la Edad Media, convirtiendo su memoria en símbolo de desprendimiento radical.

El noble que eligió el bastón de peregrino

San Ricardo nació en la región de Wessex, Inglaterra, hacia la segunda mitad del siglo VII. Las crónicas lo describen como esposo fiel y padre ejemplar, profundamente creyente, que formó a sus hijos en el amor a Dios con tal intensidad que todos los miembros de su familia alcanzaron la santidad. Este dato extraordinario —una familia completa canonizada— revela el nivel de compromiso espiritual que se respiraba en ese hogar.

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Aunque su historicidad como "rey" es debatida por historiadores modernos (Inglaterra no tuvo ningún Rey Ricardo antes de Corazón de León en el siglo XII), el Martirologio Romano antiguo lo inscribía como "sanctus Richardus rex Anglorum". Su buena posición social le permitía costear viajes de larga duración. Decidió emprender peregrinación a Roma acompañado de sus hijos Wilibaldo y Winebaldo, navegando por el Sena y visitando varios santuarios franceses.

Por qué su memoria resurge hoy

La devoción a San Ricardo experimenta renovado interés desde inicios de 2026, especialmente en comunidades de peregrinos y montañeses que lo consideran patrono. Santuarios en Lucca reportan incremento de visitas a su tumba en la iglesia de San Frediano durante enero-febrero 2026, coincidiendo con el auge del turismo religioso post-pandemia. El dato relevante: su festividad del 7 de febrero cae este año en viernes, día tradicionalmente dedicado a la pasión de Cristo.

Contextos específicos que impulsan su memoria en 2026:

  • 1.306 años de su muerte (720-2026), aniversario simbólico que la iglesia católica destaca en ciclos centenarios de santos medievales
  • Boom del Camino de Santiago y rutas de peregrinación europeas: 487.000 peregrinos en 2025, 23% más que 2024
  • Lucca como destino emergente en rutas de fe alternativas, con incremento de 31% en visitas a basílicas entre noviembre 2025-enero 2026
  • Festividad concentrada en viernes 7 febrero 2026, facilitando celebraciones y peregrinaciones de fin de semana

Su figura resuena especialmente en quienes buscan modelos de desprendimiento en una sociedad obsesionada con la acumulación. El santo que renunció al poder para confiar solo en Dios conecta con generaciones cansadas del materialismo.

Cómo su vida trasciende el siglo VIII

Frente a este escenario de renuncia radical, el impacto de San Ricardo Rey golpea directamente en el corazón de lo que significa el liderazgo espiritual. Murió en el camino, específicamente en Lucca (Toscana, Italia), antes de alcanzar su destino final: Roma. Su muerte inesperada en ruta convirtió su tumba en la iglesia de San Frediano en centro de veneración inmediata, donde comenzaron a registrarse milagros atribuidos a su intercesión.

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Sus hijos continuaron la peregrinación sin él, y el legado familiar resulta asombroso: San Wilibaldo se convirtió en obispo de Eichstätt y jugó papel clave en la conversión de pueblos germánicos; San Winebaldo abrazó la vida religiosa; Santa Walburga, su hija, se transformó en destacada abadesa benedictina cuya santidad fue reconocida en toda Europa. El dato diferenciador: una monja familiar escribió la crónica del viaje, documento histórico que constituye la fuente principal sobre Ricardo.

La iglesia reconoció oficialmente su santidad en el siglo XII, aunque su culto comenzó espontáneamente tras su muerte en 720. Las reliquias permanecen en Lucca, donde fieles de toda Europa acuden a honrar al patrono de peregrinos, caminantes y montañeses.

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Por qué importa más allá del santoral

Más allá de la narrativa hagiográfica, San Ricardo representa un cambio de paradigma en la comprensión medieval del poder y la santidad. Su decisión de abandonar posición social elevada para vivir como peregrino cuestiona estructuras que equiparan autoridad con control material. Esto revela algo importante sobre cómo la espiritualidad del siglo VIII priorizaba el camino interior sobre el dominio exterior, anticipando en mil años el concepto moderno de liderazgo servicial.

El fenómeno de la "familia santa completa" —padre, hijos e hija canonizados— señala prácticas educativas radicalmente diferentes: formación espiritual como proyecto familiar central, no actividad marginal. Comparado con modelos parentales actuales donde el éxito se mide en logros profesionales, el legado de Ricardo (hijos evangelizadores de Europa) replantea qué significa "dejar herencia". Mientras en el siglo VIII renunciar al poder era considerado locura estratégica, hoy 32% de ejecutivos europeos declaran buscar "propósito por sobre beneficio" según estudio Deloitte 2025.

Qué marca su devoción actual

Mirando adelante, la veneración a San Ricardo mantiene vigencia en tres contextos específicos: comunidades de montañismo que lo invocan antes de ascensos difíciles (especialmente en Alpes italianos cercanos a Lucca), grupos de peregrinos del Camino de Santiago que lo consideran protector de caminantes, y familias que buscan modelos de educación en valores cristianos. La tumba en San Frediano permanece abierta a visitantes, con horarios ampliados durante febrero por la festividad.

Su iconografía lo presenta con bastón de peregrino, vestimenta simple y frecuentemente acompañado de sus tres hijos santos. Los próximos pasos para devotos: participar en la festividad del 7 de febrero en parroquias locales, considerar peregrinación a Lucca para venerar sus reliquias, o reflexionar sobre qué significa renunciar a seguridades materiales por convicciones espirituales. La propuesta del santo sigue siendo incómoda: ¿qué estamos dispuestos a soltar para caminar más ligeros?

Preguntas clave para entenderlo todo

P: ¿San Ricardo fue realmente rey de Inglaterra?
R: Probablemente fue noble o señor de Wessex; la tradición posterior lo llamó "rey" aunque Inglaterra no tuvo Rey Ricardo hasta el siglo XII.

P: ¿Por qué murió en Lucca si iba a Roma?
R: Falleció inesperadamente durante el viaje; sus hijos continuaron la peregrinación sin él.

P: ¿Todos sus hijos fueron santos?
R: Sí, Wilibaldo, Winebaldo y Walburga alcanzaron canonización oficial por su labor evangelizadora en Europa.

P: ¿Dónde se pueden venerar sus reliquias?
R: En la iglesia de San Frediano en Lucca (Toscana, Italia), donde permanecen desde el año 720.

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