Con el trofeo de Melbourne ya en sus vitrinas, Carlos Alcaraz se encuentra por primera vez en disposición de pelear por el Grand Slam en un año natural. Esta gesta, que consiste en ganar Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open en la misma temporada, es una de las gestas más difíciles del deporte mundial.
En el circuito masculino, solo dos tenistas lo han logrado: Don Budge en 1938 y Rod Laver, que lo consiguió en dos ocasiones (1962 y 1969). Ni Federer, ni Nadal, ni Djokovic pudieron completar esta carambola en un solo curso, a pesar de que los tres estuvieron muy cerca al ganar tres de los cuatro títulos en diversas campañas.
El murciano encara ahora la gira de tierra batida con la confianza de haber encadenado cuatro finales de Grand Slam consecutivas. Si logra mantener esta racha y alcanza la final en Roland Garros, Wimbledon y Nueva York, elevaría su registro a siete finales seguidas, superando la mejor marca de Novak Djokovic y acechando los registros históricos de Roger Federer. Este ritmo de competición le permite soñar no solo con el pleno de títulos, sino con igualar en una sola temporada los ocho grandes de leyendas como Andre Agassi o Ivan Lendl, situándose rápidamente en el olimpo de los quince mejores de la historia.
Las ATP Finals y los Masters 1000 pendientes del número uno
Más allá de los torneos de dos semanas, el palmarés de Carlos Alcaraz todavía presenta algunos huecos que el murciano desea rellenar este mismo año. Uno de sus grandes objetivos son las ATP Finals. Tras caer en la última final ante el italiano Jannik Sinner, el torneo de maestros se ha convertido en una prioridad personal. Levantar este trofeo supondría confirmar su dominio total sobre todas las superficies y condiciones de juego, un hito que subrayaría su actual estatus de número uno del mundo.

Además, el jugador de El Palmar busca completar la colección de los Masters 1000. Hasta la fecha, solo le restan tres de los nueve torneos de esta categoría para hacer pleno: Canadá, Shanghái y París-Bercy. Conseguir todos los títulos de esta serie es un logro que únicamente Novak Djokovic ha alcanzado en la historia del tenis masculino. En 2026, Alcaraz también tiene ante sí el reto de mantener el liderato del ranking ATP de principio a fin del año, administrando una ventaja de más de 3.000 puntos frente a Sinner y gestionando un calendario que le exige máxima frescura física en los momentos clave.
Alcaraz liderará a España hacia la conquista de la Copa Davis
El tercer gran pilar de la temporada para Alcaraz tiene un componente colectivo: la Copa Davis. Pese a sus éxitos individuales, el murciano todavía no ha podido brindar una 'ensaladera' al equipo español. En un año donde su madurez tenística parece haber alcanzado un nuevo techo tras su ruptura con Ferrero y la evolución de su saque, Alcaraz se siente preparado para asumir los galones de líder absoluto del equipo nacional. Dar a España este título es una de las motivaciones que más ha repetido en sus últimas comparecencias, consciente de la importancia de este torneo en el imaginario del deporte español.
El 2026 se presenta, por tanto, como el año de la consolidación total. Si el físico le respeta, Carlos Alcaraz no solo peleará por defender su corona en Roland Garros -donde ha vencido en las dos últimas ediciones-, sino que buscará batir los récords de longevidad competitiva que dejaron el 'Big Three'. Con siete títulos grandes en su haber antes de cumplir los 23 años, el camino está trazado para que el tenista español rompa todos los moldes establecidos y se convierta, por derecho propio, en la figura central de una nueva era dorada del tenis mundial.







