Los retos del Papa para 2024: la preparación del Jubileo, las relaciones Vaticano-China, la sinodalidad o su salud

El Papa Francisco afronta un año 2024 lleno de retos, marcado por la preparación del Jubileo, sin olvidar otras cuestiones como las relaciones del Vaticano con China, la sinodalidad o sus problemas de salud.

El pontífice ha arrancado el año como «peregrino de esperanza» hacia el Jubileo del 2025, tal y como dejó claro en su mensaje ‘Urbi et Orbi’ del día de Navidad, cuando expresó su esperanza de que el 2024 fuera «un tiempo de preparación para el Año Santo».

Se espera que Francisco inaugure el Jubileo de la Esperanza 2025 antes de las celebraciones litúrgicas de la Navidad, abriendo la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en un rito que se remonta al año 1.500, si bien el Vaticano aún no ha anunciado la fecha exacta de la apertura.

El del año próximo, será su segundo jubileo; el primero fue el Jubileo extraordinario de la Misericordia, que dio comienzo en Bangui, la capital de la República Centroafricana, en noviembre del 2015. Los organizadores del Vaticano esperan que participen unos 30 millones de peregrinos en el multitudinario evento católico que ha incluido un presupuesto de 1.800 millones de euros en obras para renovar la ciudad de Roma.

Francisco, que acaba de cumplir 87 años, convirtiéndose en uno de los Papas mas longevos de la Iglesia, arrastra ciertos problemas de movilidad pero, a diferencia del año pasado, ahora es capaz de recorrer con la ayuda de un bastón distancias cortas, si bien en general necesita una silla de ruedas para desplazarse. Con todo, el pontífice goza de buena salud y no tiene intención de bajar el ritmo ni de reducir sus compromisos. El cirujano italiano que le operó en el hospital Gemelli de Roma en junio de 2023 de una hernia producida por una cicatriz de una intervención anterior aseguró entonces que el pontífice podría llevar a cabo todos sus compromisos «con más fuerza que antes».

El Papa argentino ha arrancado el 2024 celebrando la Jornada Mundial de la Paz, en la que se centró en ‘La inteligencia artificial y la paz’. El 6 de enero, fiesta de la Epifanía, Francisco presidirá la misa en la Basílica de San Pedro, y el 7 de enero está previsto que bautice a varios niños, hijos de empleados del Vaticano, durante la misa en la Capilla Sixtina.

Al día siguiente, Francisco recibirá en audiencia a los embajadores de los 184 países que mantienen relaciones diplomáticas plenas con la Santa Sede y pronunciará un discurso en el que se espera que repita su llamamiento a la paz y al fin de los conflictos que se libran actualmente, en particular, en Ucrania y Tierra Santa.

El 11 de febrero, Francisco canonizará a la primera mujer santa de Argentina, María Antonia de Paz y Figueroa, conocida popularmente como ‘Mama Antula’ y considerada «la madre de la patria». Nacida en Santiago del Estero, en el norte de Argentina, en 1730, conoció y comenzó a trabajar con los jesuitas a una edad temprana.

Tras la expulsión de la orden de España y sus colonias en América en 1767, mantuvo viva la espiritualidad ignaciana por todo el país, caminando 5.000 kilómetros hasta llegar a Buenos Aires, donde fundó programas de caridad para mujeres y niños y una casa de ejercicios espirituales antes de morir en 1799. También promovió la idea de una Argentina independiente, que se hizo realidad en 1816.

Es probable que a la ceremonia de canonización asista en la basílica de San Pedro el nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, lo que supondría su primer encuentro con el Papa Francisco, aunque todavía no hay confirmación por parte del Vaticano.

La agenda exterior del Papa va a ser también un gran desafío para este nuevo año. En noviembre del año pasado, el Papa se vio obligado a cancelar su viaje a la COP28 en Dubái por una gripe ya que arrastraba un estado febril y los médicos le prohibieron desplazarse a la Cumbre del Clima para evitar mayores complicaciones.

Francisco ya ha visitado 61 países en 44 viajes fuera de Italia desde que es Papa. En varias entrevistas, el pontífice ha manifestado su intención de continuar sus viajes al extranjero en 2024 y, en concreto, ha revelado su deseo de visitar Bélgica, Argentina, Timor Oriental y Papúa Nueva Guinea.

Francisco había planeado su viaje a Asia en 2020, pero tuvo que posponerlo debido a la pandemia de Covid-19. Timor Oriental es el país más católico de Asia –el 97% de sus 1,4 millones de habitantes son católicos–, mientras que el 26% de los 10 millones de habitantes de Papúa Nueva Guinea son católicos. Francisco lleva tiempo deseando visitar estos dos países de la periferia del mundo. También se espera que Francisco visite finalmente Argentina, pero la complicada situación económica y política del país bajo el nuevo presidente ha puesto en duda ese viaje.

EL VIAJE A ESPAÑA NO ESTÁ PREVISTO EN 2024

De momento, España no está en el horizonte de los próximos planes del Papa. Tal y como aseguró en una entrevista con la revista ‘Vida Nueva’ en agosto, Francisco no va a viajar a España ni a ningún otro gran país de Europa hasta que visite todos los países «pequeños».

«No voy a ir a ningún país grande de Europa hasta que no termine con los pequeños», indicó Francisco en este sentido.

Otra cuestión sobre la que Francisco tiene que decidir antes de octubre de 2024 está relacionada con el acuerdo provisional entre el Vaticano y China del pasado 22 de octubre para el nombramiento consensuado de los obispos católicos chinos. Este año, las dos partes tendrán que decidir si renuevan el acuerdo por otros dos años, si lo hacen permanente o si introducen cambios en él.

Además, Francisco presidirá la segunda y última sesión del Sínodo sobre la Sinodalidad en octubre de 2024, una cita culminante de su compromiso por reformar la Iglesia católica y llevarla a un nuevo camino misionero. En la pasada cita de octubre –que duró cuatro semanas– participaron 464 miembros, entre obispos y laicos, de los que 364 tuvieron derecho a voto, incluidas 54 mujeres por primera vez. Dos meses después de la primera sesión del Sínodo, el Papa decidió aprobar la bendición a las parejas homosexuales sin equipararlas al matrimonio.