Quantcast

Una semana laboral de 4 días: otro anhelo cuestionable del Gobierno

Comienza otro objetivo del Gobierno: la semana laboral de 4 días. Lo hace dando pasitos cortos. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado 16 de diciembre la Orden que regula las ayudas para la puesta en marcha de proyectos piloto de reducción de la jornada laboral en las pymes del sector industrial, cuyo presupuesto total es de 10 millones de euros.

Estos proyectos piloto deberán reflejar una reducción de jornada mínima del 10% para un número de trabajadores determinado según el tamaño de la empresa, y con una duración mínima de 24 meses desde la fecha de resolución de concesión.

Una vez que las empresas impulsen estos proyectos piloto, se prevén ayudas directas de manera temporal por los costes asumidos por la empresa como consecuencia de la reducción de la jornada, así como por los costes de implementación de nuevas fórmulas organizativas y la formación que, a medio plazo, generen un incremento de la productividad.

Según consta en la Orden, el número de trabajadores participantes en el proyecto piloto deberá afectar como mínimo al 30% de la plantilla en empresas de hasta 20 trabajadores y al menos al 25% en las pymes con entre 21 y 249 trabajadores. Computarán todos los trabajadores de la empresa, cualquiera que sea su modalidad de contrato, incluidas las personas con contratos fijos-discontinuos y con contratos de duración determinada, también los parciales.

semana laboral de 4 días

AYUDAS PARA LA SEMANA LABORAL DE 4 DÍAS

Industria apoyará, a través de subvenciones, los proyectos piloto que realicen las empresas industriales, con una duración mínima de 24 meses desde la fecha de la resolución de concesión. Se deberán plantear mejoras organizativas que generen un incremento de productividad que compense los sobrecostes salariales. Dichas mejoras deberán implementarse en un año.

El Ministerio financiará parcialmente, con hasta 150.000 euros, los costes salariales que asuma la empresa por la reducción de la jornada laboral a 4 días semanales durante el primer año, y el coste de las medidas organizativas para implementar el piloto de mejora de la productividad, así como los costes de auditoría de justificación del proyecto.

Las empresas interesadas deben comprometerse a reducir la jornada laboral ordinaria a tiempo completo un mínimo de un 10% en cómputo semanal. Este compromiso se establecerá para una duración temporal mínima de dos años, computable desde la concesión de la ayuda, y afectará únicamente a personas trabajadoras con contrato indefinido a tiempo completo. La gestión de esa reducción de horas dependerá de cada empresa y el acuerdo alcanzado con los trabajadores.

POR AHORA, SOLO EN EL SECTOR INDUSTRIAL

Al ser un proyecto experimental y piloto, con un presupuesto reducido, el Gobierno ha decidido restringirlo al sector industrial, incluyendo servicios industriales, para conseguir «una suficiente representatividad estadística que permita obtener conclusiones basadas en datos que puedan posteriormente conducir a ampliar el piloto al resto de la economía».

SE PRETENDE «AMPLIAR EL PILOTO AL RESTO DE LA ECONOMÍA»

Tras la finalización de los proyectos piloto se realizará un estudio para evaluar y comparar los diferentes tipos de medidas que se hayan puesto en marcha, por los diferentes tipos de empresas y con planteamientos organizativos, tecnológicos o de negocio también diferentes.

2023, UN AÑO CLAVE PARA LA SEMANA LABORAL DE 4 DÍAS

Vivimos en una época donde se busca la conciliación, el hacer más con menos o el ahorro. Una semana laboral de 4 días intenta aunar todo. Se pretende mejorar la vida de los trabajadores, mayor conciliación de la vida laboral y personal, menor contaminación pero también mayor productividad.

Pero esta iniciativa del Gobierno no es nada nuevo. Ya se probaron o prueban en 17 países del mundo. El ensayo más famoso fue el de Islandia, entre 2015 y 2019, que se consideró un éxito. En Bélgica se puede trabajar 4 días a la semana sin reducción de horas y salario. También hay planes y ensayos en Escocia, Suecia, Estados Unidos, Canadá o Nueva Zelanda.

¿CÓMO HAN IDO ALGUNO DE ESOS EXPERIMENTOS?

Veamos las empresas que lo han probado, muchas grandes, con resultados dispares. Nos quedamos con algunos ejemplos que señalaba Marc Vidal en su canal de YouTube: entre 2015 y 2017 Suecia probó una semana laboral más corta para las enfermeras de una residencia de ancianos, con resultados positivos para trabajadoras y productividad; una empresa de servicios financieros de Nueva Zelanda, aumentado la productividad un 20% y disminución del ausentismo y bajas laborales. Lo mismo ocurrió con otra empresa en Australia.

Pero también hay resultados negativos o no lo suficientemente positivos: Amazon implementó la semana laboral de 4 días pero lo abandonó por problemas de productividad y dificultades para cumplir con los plazos y compromisos, al igual que les pasó a Ryanair en Irlanda o a una empresa de Reino Unido. En resumen, ha habido experiencias positivas y no tanto, con lo que el futuro de la semana laboral de 4 días parece viable en determinado tipo de empresas y sectores, y contraproducente, cuando no imposible, en otros.