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Periodistas de Bélgica y Austria visitan la fosa sevillana de Pico Reja

Una periodista de la revista belga Knack, de periodicidad semanal, ha visitado este martes Sevilla para recabar información y testimonios a pie de campo sobre la excavación de la fosa común de Pico Reja del cementerio hispalense, donde según los historiadores descansarían los restos de 1.103 personas represaliadas por las tropas sublevadas desde el comienzo del golpe de estado hasta el 31 de agosto de 1936, como mínimo.

Según han informado la Asociación de Memoria Histórica Comisión por el Derecho a las Exhumaciones y fuentes del Ayuntamiento de Sevilla, dicha periodista ha visitado la propia fosa, donde la empresa Aranzadi Sociedad de Ciencias acomete desde enero de 2020 la citada excavación por encargo del Ayuntamiento hispalense, entrevistando a miembros del equipo técnico del proyecto de exhumación y a representantes de tres familias de víctimas de la represión golpista.

La idea, según ha precisado la presidenta de la Asociación de Memoria Histórica Comisión por el Derecho a las Exhumaciones, María Luisa Hernández, es incluir estas actuaciones de exhumación en un «gran reportaje sobre las fosas del franquismo» que prepara la revista Knack.

Ello, después de que el pasado mes de junio, un periodista suizo de la agencia de noticias austriaca APA recabase también información sobre esta excavación de la tristemente célebre fosa común de Pico Reja, visitada además por investigadores de la Universidad de Copenhage (Dinamarca) y de una universidad francesa, entre otros profesionales extranjeros.

MÁS VISIBILIDAD

En ese sentido, María Luisa Hernández ha valorado el creciente «interés» de los investigadores y medios de comunicación de otros países por esta actuación, pues entre las víctimas enterradas en la fosa de Pico Reja figurarían miembros de la corporación municipal hispalense de la época, algunos alcaldes de la zona e incluso diputados.

Podría ser, de hecho, la fosa donde fueron arrojados los restos mortales de Blas Infante, ejecutado precisamente en agosto de 1936 y declarado como Padre de la Patria Andaluza.

Precisamente por eso, María Luisa Hernández ha abogado por dar una mayor visibilidad a este proyecto de exhumación «en el ámbito local», invitando a los medios de comunicación de Sevilla y a los investigadores de las universidades hispalenses a interesarse por los trabajos iniciados en enero de 2020 en esta fosa del cementerio de San Fernando.

EL COTEJO GENÉTICO

A tal efecto, recordemos que recientemente, el equipo técnico encargado de este proyecto de exhumación depositaba en el Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada (UGR) 202 nuevas muestras óseas de restos humanos de dicha fosa, para su identificación a través del cruce del ADN extraído del hueso con las muestras biológicas tomadas en su día a familiares de represaliados.

Estas 202 nuevas muestras se unían así a las 160 muestras entregadas ya en 2020, el primer año de los trabajos de exhumación, con idea de que las entregas respondan a una periodicidad semestral.

Previamente, el proyecto implicó el acopio de unas 400 muestras genéticas de familiares de víctimas de la represión golpista y dictatorial posiblemente enterrados en la fosa común de Pico Reja, al objeto de intentar identificar los restos óseos recuperados de la misma mediante el correspondiente cotejo genético.