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El nuevo objetivo de inflación del BCE sugiere más acomodación

El nuevo objetivo de inflación del Banco Central Europeo (BCE), que se ha situado en en el 2%, frente a la anterior aspiración de situar el alza de precios cerca, pero debajo del 2%, supone que el organismo seguirá proporcionando acomodación a la economía europea y que la inflación se mantendrá como un desafío, según el consenso de analistas.

«La revisión estratégica del Banco Central Europeo deja una impronta mixta para la política monetaria europea y la moneda única», considera la analista de Monex Europe, Olivia Álvarez. En su opinión, el aumento discreto del objetivo de inflación probablemente se traduzca «en una expansión monetaria más prolongada en el tiempo».

De su lado, la responsable de estrategias de mercado globales de Natixis IM, Esty Dwek, asegura que «superar el 2% de forma sostenible sigue pareciendo un reto para la eurozona». No obstante, coincide con Álvarez en que esto «debería permitir al BCE seguir siendo muy acomodaticio en busca de un objetivo de inflación simétrico».

Para Konstantin Veit, gestor de cartera de Pimco, la revisión «está en línea» con las expectativas, por lo que la modificación no tendrá «un gran impacto en la ejecución de la política monetaria a medio plazo».

«La respuesta del BCE parece ser más de lo mismo, lo que también se refleja en que el BCE sigue confiando en los tipos de interés como principal instrumento de política monetaria», ha apostillado Veit.

Varios de los analistas consultados también han destacado las diferencias entre la Reserva Federal y el BCE a la hora de modificar su objetivo de inflación. Mientras el banco central estadounidense aspira a lograr una media del 2% a medio plazo, el BCE considera el 2% como un objetivo simétrico.

«El uso de la palabra simétrica por parte del BCE, en lugar de media, es importante en el sentido de que se diferencia de EEUU y da confianza en que reaccionaría ante cualquier desviación significativa», ha afirmado el responsable de crédito en el negocio internacional de Federated Hermes, Fraser Lundie.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha defendido este jueves que la decisión «unánime» del Consejo de Gobierno de fijar en el 2% el objetivo de inflación a medio plazo de la entidad permitirá mejorar la claridad del mensaje de estabilidad de precios de la institución y anclar mejor las expectativas de inflación.

Asimismo, la francesa ha defendido que la nueva formulación «elimina cualquier posible ambigüedad y transmite resueltamente que el 2% no es un límite», ya que el compromiso del Consejo con el objetivo «es simétrico», lo que significa que se consideran igualmente indeseables las desviaciones negativas y positivas de la inflación respecto del objetivo.