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SEEN Y SEEDO defienden la utilidad del sistema ‘NutriScore’

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Los expertos de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) han defendido la utilidad del sistema ‘NutriScore’ como una herramienta «simple, práctica y eficaz para informar al público sobre productos que pueden dañar la salud y ayudar a orientar las decisiones de compra».

Así se han pronunciado durante la webinar ‘El etiquetado frontal de los alimentos, a debate’, organizada por ambas sociedades. Durante la misma han recordado que la ingesta excesiva de azúcares, grasas y sodio suponen un problema de salud pública que es resultado, en gran medida, de «la amplia disponibilidad, asequibilidad y promoción de productos alimentarios procesados y ultraprocesados, que contienen cantidades excesivas de estos nutrientes».

Según los expertos, gran parte de la solución consiste en la aplicación de leyes y regulaciones que reduzcan la demanda y la oferta de productos que contienen cantidades excesivas de nutrientes críticos, por lo que defienden el etiquetado frontal como «instrumento clave» para regular esos productos con el objeto de prevenir el desequilibrio en la alimentación, al indicar a los consumidores que el producto contiene cantidades excesivas de azúcares, grasas totales, grasas saturadas y sodio.

En concreto, la vocal de comunicación y miembro del área de Nutrición de la SEEN, Ana Zugasti, opina que «los consumidores realizan muy poco esfuerzo cognoscitivo y tiempo para decidir sus compras, por lo que se necesita un sistema de etiquetado frontal que cumpla ese propósito», ha apuntado. En relación con el ‘NutriScore’, prosigue, se han publicado numerosos estudios científicos «que han demostrado que es un modelo de etiquetado nutricional que se comprende y se utiliza bien y condiciona favorablemente la calidad nutricional de la cesta de la compra en beneficio para la salud», ha destacado.

«A menudo, los consumidores esperan que las etiquetas refuercen la información previamente aprendida», ha señalado, añadiendo que en los últimos años, además, están interesados en «tomar decisiones mejor informadas y elegir alimentos saludables leyendo la información del envase del producto». Por lo tanto, afirma, «es muy importante proporcionar información nutricional apropiada y comprensible a los consumidores que puedan tener un efecto positivo significativo en la elección de alimentos».

Por otro lado, el presidente de la SEEDO, Francisco Tinahones, coincide con la doctora Zugasti y asegura que está demostrado que un etiquetado frontal más fácil e inteligible modifica la elección del carro de la compra y el consumo. «El etiquetado actual es difícil de entender por un no profesional, además hace falta muy buena vista para incluso leerlo», apunta. «Con ‘NutriScore’ es muy fácil de interpretar y, por tanto puede influir en la elección de alimentos más saludables en un mayor porcentaje de consumidores», concluye.

Así, el doctor Tinahones opina que cualquier intervención que sirva al consumidor para elegir productos más saludables redundará en la prevención de la obesidad. «Una de las variables que tiene en cuenta ‘NutriScore’ para calificar a un alimento es la cantidad de calorías que tiene por 100 gramos; por tanto, alimentos con muy alto contenido calórico salen mal puntuados», ha explicado.

«Si esto contribuye a que el consumidor elija alimentos con menos contenido calórico puede ayudar a prevenir la obesidad», ha defendido. Este experto espera que, aunque no existe todavía un estudio que demuestre que su aplicación haya reducido las tasas de obesidad, pueda realizarse próximamente.

Así, los expertos recuerdan que ‘NutriScore’ es un sistema de información sobre la calidad nutricional, no un valor absoluto, no es «bueno frente a malo». Con sus 5 categorías, permite comparar la calidad nutricional de alimentos similares (aquellos a los que se les va a dar igual uso). Como cualquier otro tipo de etiquetado frontal, avisan, «no es capaz de abarcar todas las dimensiones de salud de los alimentos».

ACTUALIZACIÓN DEL ALGORITMO

Los especialistas saben que la categoría A o B de Nutri-Score que obtienen algunos productos (refrescos sin azúcar o algún alimento ultraprocesado) podría estimular el consumo excesivo de los mismos, que no se recomendarían como parte de una alimentación saludable, ya que este sistema de etiquetado frontal los envuelve en un falso «halo de salud» y proyectan la idea errónea de que son saludables.

Por este motivo, la doctora Zugasti opina que es posible que en los próximos años se hagan modificaciones del algoritmo de este modelo de etiquetado frontal por parte del Comité Científico Europeo, creado por los 7 países europeos que han adoptado este sistema de etiquetado, actualizándolo de acuerdo con el progreso de los conocimientos científicos y los intereses de la salud pública.