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Secretario de Estado vaticano achaca leyes como la eutanasia a una «pérdida de razón»

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, considera que los cambios atropológicos que se están dando en Europa responden «antes que a una pérdida de fe, a una pérdida de razón». «Yo siento mucho la pérdida de la fe en nuestra Europa, en nuestra cultura, en nuestros países y estos cambios antropológicos que se están dando perdiendo la identidad de la persona humana, antes que una pérdida de fe yo diría que es una pérdida de razón», ha dicho preguntado por el surgimiento de nuevas legislaciones que se alejan de raíces cristianas como la eutanasia en España.

En una entrevista a la COPE, Parolin ha avisado que esta secularización es «un gran problema» en Occidente y, en particular, en Europa, y la ha achacado a esa pérdida de razón. «¿Por qué? Lo dice muchas veces el Papa. Me impactó mucho. Dice por ejemplo: la cuestión del aborto no es una cuestión religiosa. Lo es ciertamente también para nosotros, cristianos, desde el principio, desde los primeros documentos de la Iglesia, hay un rechazo total del aborto pero es un argumento de razón», ha manifestado.

Así, ha señalado que la evangelización solo puede darse a través del «testimonio» de los creyentes. «Hoy en día no se puede imponer nada sino ofrecer a partir de un testimonio coherente y convencido de vida cristiana», ha asegurado.

TESTIMONIAR LA FE COMO EN LOS PRIMEROS SIGLOS

En su opinión, la situación actual puede compararse «con los primeros siglos de la Iglesia, cuando llegaron los apóstoles y los primeros discípulos en una sociedad que no tenía valores cristianos», y en la que, «a través del testimonio de las primeras comunidades, lograron cambiar la mentalidad e introducir los valores del Evangelio en la sociedad de entonces».

Por otro lado, ha admitido que hay «motivos para la preocupación» ante consideraciones que se creían superadas en la Iglesia como la existencia de alas conservadoras o progresistas. «Creo que cualquier persona que ve la situación hoy de la Iglesia tiene que preocuparse de estas cosas porque están ahí (…). Hay motivos para la preocupación. Probablemente el problema nace de que el Papa hace mucho hincapié en la reforma de la Iglesia y hay mucha confusión sobre este tema porque la reforma de la Iglesia tiene que considerar los diferentes aspectos y no hay mucha claridad sobre estos aspectos», ha señalado.

Parolin ha precisado que hay un nivel que no se puede cambiar: la estructura de la Iglesia, que es «el depósito de la fe, los sacramentos, el ministerio apostólico»; pero hay otra parte inherente a que la Iglesia, que «está hecha por hombres pecadores» que «necesita renovarse continuamente». «A veces estas divisiones y estas contraposiciones nacen de la confusión de estos niveles», ha manifestado.

UNA IGLESIA «MÁS CREÍBLE»

El cardenal Parolin, que fue nuncio apostólico en Caracas hasta 2013, ha destacado que la característica que más le impacta del Papa es la «gran sencillez que manifiesta». «Cuando uno se acerca a él se da cuenta de que es un hombre sencillo sin protocolo. El contacto es inmediato. Cuida mucho la relación y la cercanía con la gente», ha señalado. Además, ha destacado el deseo del Papa de «ayudar a hacer la Iglesia más creíble en el anuncio del Evangelio».

El purpurado es también uno de los principales promotores del Acuerdo Provisional con China para el nombramiento de obispos. En este sentido, ha defendido que la Iglesia en China es una «parte fundamental» de la Iglesia católica y que el objetivo de los acuerdos es dar seguridad a esta comunidad. «Todo lo que se está haciendo es para asegurar una vida normal en la Iglesia en China. Espacios de libertad religiosa, de comunión porque no se puede vivir en la iglesia católica sin la comunión con el sucesor de Pedro, con el Papa», ha manifestado.

No obstante, ha reconocido que todavía «no se han resuelto todos los problemas» y que probablemente «necesitarán mucho tiempo» para llegar a la «conciliación en el interior de la Iglesia».

Por último, preguntado sobre el reciente viaje del Papa ha Irak, ha afirmado que le gustaría «hubiera más solidaridad y más cercanía» con los cristianos perseguidos. «Como cristianos de Europa, de Occidente, somos demasiado fríos hacia nuestros hermanos. Quisiera que hubiera más solidaridad, más cercanía, más maneras de manifestar nuestro apoyo y ayudar a seguir adelante. Ellos nos enseñan esta capacidad de ser fiel a pesar de todas las dificultades pero al mismo tiempo nos piden mayor solidaridad», ha añadido.