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El día del accidente más grave de Alonso y otros bestiales de la Fórmula 1

Probablemente, el accidente sufrido por Romain Grosjean en el Gran Premio de Bahrein haya sido uno de los más terribles que se recuerdan, y no solo por las dimensiones del desastre, sino por la brutalidad de lo acontecido en los últimos años. El mismo, y acercando distancias con el que tuvo Fernando Alonso en 2016, es de los más graves que la Fórmula 1 vivió.

En ello, un factor muy considerable por el propio automovilismo en la categoría es la gran seguridad surgida por la FIA. Un aspecto que sale a la palestra especialmente cuando se producen grandes y espectaculares accidentes como del francés, y que incluso dejó en segundo término el vuelco de Lance Stroll en la resalida. Una seguridad que ha ido evolucionando a través de los años para ser más segura que nunca. Aún así, esto no nos priva de que sigan sucediendo choques disparatados, como algunos -varios- de Alonso, Barrichello, Schumacher… los repasamos.

El de Bianchi, de los más tenebrosos, hizo que el HALO se introdujera en los monoplazas

Jules Bianchi

Los avances en materia de seguridad, tanto en los circuitos como en los propios monoplazas, han ido a la par que los coches han aumentado su potencia y velocidad. Incluso por encima. En un deporte tan arriesgado como el automovilismo de velocidad, que sólo haya habido dos percances mortales en la Fórmula 1 en los últimos 26 años dice mucho de cómo es la categoría en términos de seguridad.

Entre ellos siempre recordamos el de Jules Bianchi, otro de los accidentes más feos que se recuerdan. Fue en 2014 contra una grúa en el Gran Premio de Japón. El pesado vehículo, tras el choque, le cayó en la cabeza al piloto, que fallecería diez meses después debido a las graves secuelas. Su muerte fue una de las razones por las que en 2018 se instaló el HALO. Este no es otra cosa que la barrera que protege las cabezas de los pilotos y que ha salvado a Romain Grosjean