Las croquetas son una de las raciones más típicas de los bares. En muchos establecimientos presumen de ofrecer las mejores croquetas caseras de la zona cuando en realidad son industriales. Solo por poner la etiqueta "casera" le inflan el precio y es que mucha gente se echaría para atrás a la hora de pedirlas si supieran que no son artesanales.
Existen muchos rasgos que te van hacer darte cuenta de que te han dado gato por liebre y las croquetas que estás comiendo no las han hecho en la cocina de ese bar. A continuación, te mostramos cómo saber a simple vista si una croqueta es 'industrial' o casera.
LA RECETA DE LAS CROQUETAS

Aunque las croquetas son uno de los platos típicos del país, mucha gente no tiene ni idea de cómo se realizan. Para hacer este manjar, hay que preparar una masa de harina junto con aceite o mantequilla a la que se añade leche. Esto es la salsa bechamel de toda la vida.
Pues bien, a esa mezcla le tienes que poner el ingrediente que quieras de relleno para las croquetas. Pueden ser de jamón, el más clásico, pollo o bacalao, entre muchos otros sabores. Después se tiene que dejar reposar la masa durante unas horas para más tarde amasarla y darle forma. Finalmente se rebozan en harina, huevo y pan rallado y se fríen. Como ves, no es nada del otro mundo, pero en muchos sitios prefieren ahorrarse cocinar las croquetas y decir que las han hecho ellos...
SI LAS CROQUETAS SON IGUALES ES QUE NO SON CASERAS

Lo primero que te llama la atención de una croqueta nada más verla es su forma ovalada. Si ves que es igual a las que les acompaña, lo más probable es que vayas a comer croquetas industriales. Por mucho que te esmeres a la hora de amasar, es imposible que te salgan idénticas.
Pero ojo, muchas empresas ya realizan croquetas industriales que no tienen la misma forma. La máquina les reparte la masa para que no sean iguales y tengan la apariencia de unas croquetas caseras. Por eso, hay otros rasgos en los que te tienes que fijar para ver si te están engañando...
LOS TROZOS DE JAMÓN SON IDÉNTICOS

Una vez vista la apariencia externa, hay que observar la interna. Parte la croqueta por la mitad para ver cuál es la reacción del alimento. Si la bechamel sale desparramada es buena señal, ya que estarías ante un ejemplar cremoso y no un mazacote.
En cuanto al relleno, en el caso del jamón es muy fácil pillar en un renuncio a los fabricantes de la croqueta. Si los tacos de jamón son imperceptibles o son todos iguales, estás ante una croqueta industrial como una catedral. Normalmente las caseras dejan que el jamón haga acto de presencia en la bechamel.
LA CALIDAD DEL REBOZADO

En el rebozado también está la clave para descubrir si una croqueta es casera o industrial. Las croquetas que se realizan en empresas no utilizan huevo para que pegue el pan rallado, por lo que lo sustituyen por un encolante alimentario. Esto provoca que en ocasiones el empanado se despegue, ya que no lo ha cogido bien el alimento.
Otro punto en el que te puedes fijar es el color del rebozado. Si es muy claro, con un tono amarillento, es probable que estés ante una croqueta industrial. En cambio, si el rebozado es más anaranjado tirando a oscuro seguramente estés ante un preciado ejemplar de croqueta casera.
LA BECHAMEL DE LAS CROQUETAS INDUSTRIALES

La cremosidad de la bechamel de una croqueta casera no es la misma que la de una industrial. ¡Qué te voy a decir que no sepas! Esto se debe a que las empresas alimentarias emplean una mezcla de leche deshidratada con agua para ligar la masa en lugar de la leche entera de toda la vida.
Y esto, como todo, se nota en el resultado. El sabor no es el mismo, por lo que también podrías pillarlos de esta manera. También te digo que una croqueta casera no es sinónimo de que esté riquísima...
LAS PEORES CROQUETAS CASERAS

Las croquetas son un plato que requiere de tiempo y cuidado, por lo que mucha gente prefiere comprarlas ya que no consiguen pillarle el punto o no tienen el tiempo necesario para realizarlas. El engaño es que te digan que las han hecho ellos cuando se nota de sobra que son industriales.
Del mismo modo que hay croquetas industriales que están buenísimas y que cuesta saber que no son artesanales, hay croquetas caseras que son un verdadero desastre. Y es que hay gente que les da tanta consistencia que parecen ladrillos o que la bechamel quede tan untuosa que es un mazacote.
















































































































































